{"id":9498,"date":"2024-09-08T12:04:47","date_gmt":"2024-09-08T12:04:47","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=9498"},"modified":"2024-09-08T12:18:48","modified_gmt":"2024-09-08T12:18:48","slug":"retazos-anecdoticos-de-william-wells","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/retazos-anecdoticos-de-william-wells\/","title":{"rendered":"Retazos anecd\u00f3ticos de William Wells"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9498\" class=\"elementor elementor-9498\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b7c5b6a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b7c5b6a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-10be64d\" data-id=\"10be64d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c1c79dc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c1c79dc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure id=\"attachment_9502\" aria-describedby=\"caption-attachment-9502\" style=\"width: 1599px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9502 size-full\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa.jpg\" alt=\"\" width=\"1599\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa.jpg 1599w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa-300x93.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa-1024x316.jpg 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa-768x237.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa-1536x475.jpg 1536w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Willian-Wells-Tegucigalpa-18x6.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1599px) 100vw, 1599px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9502\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Foto extraida del libro: \u00abExplorations and Adventures in Honduras\u00bb, 1857<\/figcaption><\/figure><h1 class=\"tdb-title-text\">Retazos anecd\u00f3ticos de William Wells<\/h1><p>\u00a9 Segisfredo Infante, 08.09.2024<\/p><p>Habiendo zarpado en barco desde San Francisco, California, el estadounidense del caso penetr\u00f3 Centroam\u00e9rica por el sur de Nicaragua; ascendi\u00f3 por el volc\u00e1n Cosig\u00fcina; naveg\u00f3 por el Golfo de Fonseca y luego se intern\u00f3 en tierras hondure\u00f1as, pernoctando en Tegucigalpa, con el objetivo preciso de explorar las potencialidades mineras y comerciales del departamento de Olancho, conociendo a la vez a las familias m\u00e1s destacadas de aquella \u00e9poca, incluyendo a los dirigentes \u201cind\u00edgenas\u201d de Catacamas, una peque\u00f1a ciudad catracha de unos mil habitantes, en aquel entonces.<\/p><p data-inc=\"1\">Estos datos se encuentran en el libro \u201cExploraciones y aventuras en Honduras\u201d (1857, 1982) del escritor William V. Wells. No pocos historiadores y antrop\u00f3logos hondure\u00f1os han escudri\u00f1ado sus p\u00e1ginas con el \ufb01n de hacerse una idea general del ambiente que se respiraba en Honduras a mediados del siglo diecinueve. Cada uno ha realizado sus propias lecturas y extra\u00eddo sus conclusiones, m\u00e1s o menos diferenciadas. La clave es leer este libro sin ning\u00fan temor, haciendo caso omiso de los prejuicios etnohist\u00f3ricos o religiosos y las obsesiones personales de Mr. Wells. Al \ufb01nal queda en nuestras manos un sabroso material para \ufb01nes re\ufb02exivos. No importa la edad en que leamos o releamos este libro, pues existe la posibilidad de extraer la quintaesencia del mejor jugo de toronja de sus p\u00e1ginas.<\/p><p>De entrada se me ocurre pensar que era m\u00e1s preciso y riguroso en sus datos geol\u00f3gicos y etnol\u00f3gicos un explorador anterior llamado Eprhaim G. Squier, quien focaliz\u00f3 a la etnia de los lencas en la parte sur-occidental de Honduras, y puntualiz\u00f3 las grandes potencialidades mar\u00edtimas de Amapala. Pero es mucho m\u00e1s rico en sus detalles human\u00edsticos el se\u00f1or William V. Wells, quien ofrece una caracterizaci\u00f3n bastante acertada de la personalidad del general morazanista Trinidad Caba\u00f1as y sus planes gubernamentales de convertir a Honduras en un pa\u00eds atractivo para los inversionistas nacionales y extranjeros. A contrario sensu pinta una imagen nada simp\u00e1tica del \u201cPadre Trino\u201d, quiz\u00e1s por motivaciones religiosas.<\/p><p data-inc=\"2\">La idea principal del explorador estadounidense que aqu\u00ed nos ocupa, era presentarse ante las autoridades gubernamentales y jefes de familia con el prop\u00f3sito inmediato de ofrecerles oportunidades de inversi\u00f3n en doble v\u00eda. Pero a la par le interesaba describir los paisajes de \u201ceterna esmeralda\u201d, interpretar las personalidades y las costumbres de cada uno de los pueblos que visitaba. En este caso a\u00f1ade los temas gastron\u00f3micos y la presencia y ausencia de lavaderos de oro y de otras ramas productivas. Por eso su objetivo general era conocer todo lo m\u00e1s relevante del departamento de Olancho, sin perder de vista, en ning\u00fan momento, su meta espec\u00ed\ufb01ca m\u00e1s anhelada que era conocer Juticalpa, la ciudad m\u00e1s importante despu\u00e9s de Par\u00eds, seg\u00fan repet\u00eda el fallecido \u201cCompa Jando\u201d.<\/p><p>A William Wells les fascin\u00f3 el valle de Lepaguare y su gente, y le entusiasm\u00f3 atravesar ocho veces el serpenteante \u201cr\u00edo Juticalpa\u201d, en donde tambi\u00e9n exist\u00edan lavaderos de oro de \ufb01n\u00edsimos quilates. En la ciudad de Juticalpa (tres veces m\u00e1s peque\u00f1a que Tegucigalpa) fue recibido en la espl\u00e9ndida casa del se\u00f1or don Francisco Garay, \u201cpropietario de diez mil cabezas de ganado y de seis haciendas, entre las cuales \ufb01guraba la bella y extensa de \u2018La Herradura\u2019 \u201d, misma que un siglo y medio m\u00e1s tarde ser\u00eda objeto de una investigaci\u00f3n historiogr\u00e1\ufb01ca por un taller de j\u00f3venes historiadores hondure\u00f1os. Tengo la sospecha personal que Francisco Garay es un antepasado probable (por el lado materno) del gran intelectual contempor\u00e1neo Ram\u00f3n Oquel\u00ed Garay, a quien le rendimos un nuevo homenaje p\u00f3stumo en la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional \u201cFrancisco Moraz\u00e1n\u201d, el d\u00eda viernes 16 de agosto del corriente, con motivo de los veinte a\u00f1os de su sensible fallecimiento. Dice Mr. Wells que don Francisco Garay era \u201cun hombre de coraz\u00f3n sencillo, hospitalario, de cabellos blancos y de un aspecto gentil, que nunca hab\u00eda salido m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de Olancho en su larga vida de ochenta a\u00f1os.\u201d<\/p><p data-inc=\"3\">Todas estas familias acaudaladas del departamento de Olancho exportaban e importaban productos por el puerto de Trujillo, tambi\u00e9n v\u00eda Guatemala y Belice. As\u00ed que pasaban m\u00e1s o menos informadas de lo que ocurr\u00eda en el mundo. Un caso especial posterior es el del padre (ganadero y comerciante) de Froyl\u00e1n Turcios, escritor talentoso que nacer\u00e1 mucho despu\u00e9s de publicarse el diario exploratorio de Mr. Wells.<\/p><p>Hay tres detalles que deseo destacar del libro de William V. Wells. El primero es su paso por Guaimaca, que el autor describe como una aldea de catorce chozas de adobe tal como si fuera \u201cuna estampa de penuria y miseria\u201d en donde no hab\u00eda nada que comer. Tambi\u00e9n describe a la gente de la \u201cciudad ind\u00edgena\u201d de Catacamas (ya en Olancho) como la \u201craza m\u00e1s pac\u00ed\ufb01ca y m\u00e1s hospitalaria\u201d. Ser\u00eda aconsejable que los habitantes mestizos actuales de Catacamas re\ufb02exionaran sobre este punto. Por \u00faltimo, cuando Wells se re\ufb01ere a Olancho, habla como si se tratara de \u201cEl Dorado\u201d de Am\u00e9rica Central.<\/p><div id=\"latribuna_incontent_dynamic_article4\" class=\"fs-dynamic\" data-slot=\"complete\" data-freestar-ad=\"__336x280  __336x280 __fsAncillary\"><div id=\"latribuna_incontent_dynamic_article4_slot\" data-google-query-id=\"CJPj68yms4gDFYpZ9ggdFmgQ_w\"><div id=\"google_ads_iframe_\/15184186,111715215\/latribuna_incontent_dynamic_article_0__container__\">\u00a0<\/div><\/div><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a9 Segisfredo Infante, 08.09.2024<br \/>\n En el libro \u201cExploraciones y aventuras en Honduras\u201d (1857, 1982) del escritor William V. Wells se enceuntran datos interesantes sobre la gente y la geofraf\u00eda hondure\u00f1a. Hay tres detalles que deseo destacar del libro de William V. Wells: 1. Su paso por Guaimaca, 2. La descripci\u00f3n de  la \u201cciudad ind\u00edgena\u201d de Catacamas y 3. La descripci\u00f3n de Olancho, como si se tratara de \u201cEl Dorado\u201d de Am\u00e9rica Central. <\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":5085,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-invitados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9498"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9507,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9498\/revisions\/9507"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}