{"id":9228,"date":"2024-08-19T08:22:38","date_gmt":"2024-08-19T08:22:38","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=9228"},"modified":"2024-08-19T16:14:42","modified_gmt":"2024-08-19T16:14:42","slug":"angeles-para-san-juancito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/angeles-para-san-juancito\/","title":{"rendered":"\u00c1ngeles para San Juancito"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9228\" class=\"elementor elementor-9228\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-80d5563 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"80d5563\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c1cebb2\" data-id=\"c1cebb2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c1a887 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7c1a887\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure id=\"attachment_9262\" aria-describedby=\"caption-attachment-9262\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9262 size-full\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1432\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp.jpg 2560w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-300x168.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-1024x573.jpg 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-768x430.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-1536x859.jpg 1536w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-2048x1146.jpg 2048w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/AngelesParaSanJuancitoPhilipp-18x10.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9262\" class=\"wp-caption-text\">San Juancito \u00a9 Foto de Philipp Storck<\/figcaption><\/figure><h1>San Juancito: La \u201cautonom\u00eda moral\u201d como fundamento de los valores<\/h1><p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 19.08.2024<\/p><p>Por en\u00e9sima vez me toc\u00f3 cruzar el amplio oc\u00e9ano que separa mi \u201cesencia\u201d presente, del ambiente en el cual fui arrojado a la \u201cexistencia\u201d hace ya bastantes a\u00f1os en Honduras. Un pasado cada vez menos reciente y ocasionalmente mas recurrente, acompa\u00f1a siempre al migrante que vive entre dos mundos. Y, aunque el periplo de este a\u00f1o tuvo su inicio en las hermosas playas de Tela, su final supon\u00eda activar el detonante de la motivaci\u00f3n moral en un lugar muy especial. El bello pueblo de San Juancito se ha convertido para mi, en una visita enriquecedora, de la que, por suerte son coparticipes amigos muy apreciados y familiares muy queridos.<\/p><p>Una serie de conversaciones inesperadamente reveladoras con viejos amigos y compa\u00f1eros de lucha, en las mencionadas playas del litoral atl\u00e1ntico hondure\u00f1o, me hab\u00edan hecho antes reflexionar, con una suerte de espanto, sobre la importancia de vincular la \u201cautonom\u00eda de la moral\u201d con la \u00abmoral heter\u00f3noma\u00bb, sin perecer en el intento. Ya en Santa Luc\u00eda, en una reuni\u00f3n con mi buen amigo Segisfredo Infante, coincid\u00edamos en que uno no se cansa de sazonar el pasado, combinando lo anecd\u00f3tico con lo trivial y sin perder de vista lo relevante. Eso es lo que le da el aut\u00e9ntico sabor a los recuerdos. Al final del d\u00eda, es el presente, el reto moral m\u00e1s importante a la hora de fundamentar la dignidad de la existencia, ya que el futuro resulta siempre un tanto incierto y mientras m\u00e1s lejano, m\u00e1s impreciso.<\/p><p>Una parte importante del presente es San Juancito, ese pueblo ubicado al pie de La Monta\u00f1a la Tigra en el sureste de Tegucigalpa. El viaje a ese lugar es, para mi, siempre evocador de un paisaje natural que, lamentablemente, parece irse perdiendo inexorablemente con el tiempo. A veces pinos y a veces frondosas especies latifoliadas con uno que otro matiz de \u00e1rboles tropicales, se despliegan altern\u00e1ndose en el camino. De repente, aparece entre los \u00e1rboles, una ventana encantadora mostrando valles de una belleza incomparable, como el de Cantarranas, nombre evocador de una que otra leyenda mitol\u00f3gica. Detr\u00e1s de la naturaleza, o m\u00e1s precisamente incrustadas en ella, est\u00e1n las colectividades humanas, grandes y peque\u00f1as, conformando aquello que algunos llaman el \u00aborden espontaneo\u00bb con sus normas y sus reglas de convivencia.<\/p><p>Con mi nuera Sarah, nos detuvimos en lo que todav\u00eda es una champa con una vista extraordinaria hacia el valle de Cantarranas, para comprar elotes y semitas y no llegar con las manos vac\u00edas al bello proyecto que lleva el nombre \u00ab\u00c1ngeles para San Juancito\u00bb. Sarah sac\u00f3, como buena periodista, su micr\u00f3fono y habl\u00f3 con Do\u00f1a Zoraida y su hija Rosario. Las dos mujeres nos contaron de sue\u00f1os y proyectos que se mueven entre aspiraciones de emprendimiento e inspiraciones est\u00e9ticas vinculadas a la movilidad \u00bfComo ocurre el intercambio y la producci\u00f3n para asegurar la subsistencia all\u00e1 detr\u00e1s de los \u00e1rboles, sin que haya homicidios o atracos?, \u00bfQu\u00e9 nos ha llevado y c\u00f3mo a convivir los unos con los otros desarrollando el respeto mutuo? Esas son solo algunas de las preguntas que nos van surgiendo por el camino, esa ma\u00f1ana de un fresco d\u00eda de agosto.<\/p><h3>La heteronom\u00eda de la moral<\/h3><p>Para acercarnos al tema que nos inquieta valdr\u00eda la pena poner como ejemplo \u00abLos diez mandamientos de la Ley de Dios\u00bb formulados en la Torah o Antiguo Testamento y que son, quiz\u00e1s, los preceptos morales m\u00e1s importantes en el mundo judeo-cristiano. Est\u00e1n formulados de manera tajante e imperativa y en la segunda persona del singular. As\u00ed, el quinto mandamiento reza \u201cNo matar\u00e1s\u201d. La segunda persona del singular implica un interlocutor m\u00e1s directo y es, por tanto, m\u00e1s vinculante que una posible formulaci\u00f3n en plural \u201cNo matar\u00e1n\u201d o incluso el infinitivo \u00abNo matar\u00bb. Al tratarse de una ley divina, su no cumplimiento, implica igualmente un castigo divino que es la sanci\u00f3n m\u00e1s exigente, entre todas las sanciones posibles. Dado que vienen de una instancia externa superior a nosotros, los diez mandamientos son heter\u00f3nomos. En griego la palabra hetero (\u1f11\u03c4\u03b5\u03c1\u03bf), significa \u201cotro\u201d, mientras que nomos (\u03bd\u03cc\u03bc\u03bf\u03c2), significa Ley. La moral heter\u00f3noma implica pues la obediencia a una Ley formulada por otros, sean estos de origen divino, legal o incluso ideol\u00f3gico.<\/p><p>Sin embargo, las condiciones concretas en las que ocurre la obediencia de una ley externa a nosotros son a veces contradictorias. Supongamos, a manera de ejemplo, que una madre muy pobre no tenga los medios para dar de comer a sus tres\u00a0 hijos y se sienta obligada a robar. Evidentemente que en sus instinto de conservaci\u00f3n y en una situaci\u00f3n desesperada, al robar un pedazo de pan, estar\u00eda violando el s\u00e9ptimo mandamiento que dice \u201cNo robar\u00e1s\u201d. Dicha hipot\u00e9tica situaci\u00f3n es uno de los innumerables ejemplos sobre el dilema existente entre la heteronom\u00eda de la moral y la libertad individual.<\/p><h3>La autonom\u00eda de la moral<\/h3><p>La moral heter\u00f3noma se diferencia de la moral aut\u00f3noma, en la que el \u00abyo\u00bb asume un rol preponderante. El \u00abno robar\u00e9\u00bb sustituye al \u00abno robar\u00e1s\u00bb. El fil\u00f3sofo alem\u00e1n Immanuel Kant fue el primero que intento resolver dichos dilemas en su filosof\u00eda de la moral, es decir en la \u00e9tica. Para \u00e9l, la ley no es una mera restricci\u00f3n que se ejerce sobre la libertad, sino que es, en si misma, un producto de la libertad. En la tradici\u00f3n filos\u00f3fica que culmina con la ilustraci\u00f3n, de la cual Kant era un propulsor eminente, la primera persona, es decir el \u201cyo\u201d ocupa un lugar central en la reflexi\u00f3n en torno al bien y el mal. Esto es la base de lo que se conoce como la \u201cautonom\u00eda de la moral\u201d y que Kant resume en su famoso imperativo categ\u00f3rico: \u201cObra de tal modo que la m\u00e1xima de tu voluntad, pueda valer siempre al mismo tiempo como principio de una legislaci\u00f3n universal\u201d. Un posible equivalente en el lenguaje coloquial ser\u00eda: \u00abno hagas a otros lo que no quieres te hagan a ti\u00bb. No robo porque para mi el no robar es un precepto universal: Robar es malo.<\/p><p>Si bien es cierto que el mandamiento \u00abNo robar\u00e1s\u00bb adquiere caracter\u00edsticas espec\u00edficas, seg\u00fan el contexto, su relatividad moral, solo puede ser cuestionada por un imperativo categ\u00f3rico muy superior. La obligaci\u00f3n moral de la madre que roba una tortilla para salvar la vida de sus v\u00e1stagos, es un imperativo categ\u00f3rico que adquiere universalidad superando todo imperativo hipot\u00e9tico. Esto es importante a la hora de evitar que cualquier acto de autonom\u00eda moral se convierta en pretexto para violar las leyes o \u00abheteronom\u00edas morales\u00bb.<\/p><h2>San Juancito como Polis<\/h2><p>Como bien se sabe, los primeros en introducir el concepto de \u00e9tica y democracia, tal como lo conocemos hoy, fueron los griegos en su \u201cpolis\u201d. Las polis eran peque\u00f1as ciudades exitentes unos siglos antes de Cristo. Dichas ciudadelas estaban, por lo general, amuralladas y en ellas conviv\u00edan por lo menos tres grupos de personas: los ciudadanos, que disfrutaban de todos los derechos, los metecos que eran libres a pesar de no tener derechos y los esclavos, que adem\u00e1s de no tener derechos no eran libres. Lo interesante de las Polis era su reducido tama\u00f1o, la m\u00e1s grande lleg\u00f3 a contar con unos diez mil habitantes, sobre una superficie no mayor de tres mil kil\u00f3metros cuadrados.<\/p><p>San Juancito es una suerte polis de gente libre, sin metecos ni esclavos. Siendo parte de una sociedad democr\u00e1tica, San Juancito tiene tambi\u00e9n una legislaci\u00f3n y por lo tanto una heteronom\u00eda moral. Al contrario de las grandes ciudades, caracter\u00edsticas de las sociedades modernas, San Juancito cuenta, al mismo tiempo, con lo que podr\u00edamos llamar cohesi\u00f3n social relativamente fuerte, basada en la confianza que existe entre la mayoria de sus habitantes. Insisto, no se trata de un nivel de confianza del 100%, pero si de un nivel superior al 50% que comparado al nivel de confianza de los centros urbanos mayores como Tegucigalpa o San Pedro Sula es altamente considerable. Debido al aumento de la criminalidad y al creciente individualismo que conduce al aislamiento de las personas, tambien San Juancito se ve amenazada por una perdida de valores aut\u00f3nomos.<\/p><p>Surgida como centro minero en la \u00e9poca de la Colonia Espa\u00f1ola, el verdadero apogeo de la localidad se produce reci\u00e9n 1880 cuando el norteamericano Julius Valentine fund\u00f3 la compa\u00f1\u00eda \u201cHonduras Rosario Mining Company\u201d, con tanto \u00e9xito que su establecimiento llev\u00f3 a trasladar la capital de la ciudad de Comayagua a Tegucigalpa a unos 40 km al suroeste de San Juancito. Todav\u00eda hoy se puede palpar la influencia que tuvo la \u201ccompa\u00f1\u00eda minera\u00bb en el destino de una localidad que fue la sede de la primera central hidroel\u00e9ctrica del pa\u00eds y de la primera representaci\u00f3n diplom\u00e1tica norteamericana en Honduras. El progreso de la localidad dur\u00f3 lo que duraron las reservas minerales. En 1954 La Rosario ces\u00f3 repentinamente sus operaciones, dejando a San Juancito a la mano de Dios. Con la compa\u00f1\u00eda se fueron tambi\u00e9n la mayor\u00eda de sus habitantes.<\/p><h3>\u00c1ngeles para San Juancito<\/h3><figure id=\"attachment_9382\" aria-describedby=\"caption-attachment-9382\" style=\"width: 631px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-9382\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"631\" height=\"838\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-226x300.jpg 226w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-771x1024.jpg 771w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-768x1020.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-1157x1536.jpg 1157w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-1542x2048.jpg 1542w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-9x12.jpg 9w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/PXL_20230211_171636180-scaled.jpg 1928w\" sizes=\"(max-width: 631px) 100vw, 631px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9382\" class=\"wp-caption-text\">Transmisi\u00f3n de valores con el amor a la tierra \u00a9 Foto Edgard C\u00e1rcamo<\/figcaption><\/figure><p>Al igual que en la polis de la Grecia antigua, San Juancito cuenta con gente de altos valores morales, que ama su tierra. A pesar de los destrozos que dej\u00f3 el hurac\u00e1n Mitch en 1999, sus habitantes han mantenido la esperanza y el estoicismo. Un proyecto que lleva el nombre de \u00ab\u00c1ngeles para San Juancito\u00bb, se esmera en establecer el vinculo necesario entre la \u201cheteronom\u00eda de la moral\u201d, basada en los valores cristianos del Antiguo y del Nuevo Testamento y la \u201cautonom\u00eda de una moral\u201d que protege la libertad. Para ello se educa a los ni\u00f1os en conocer los valores individuales, como parte esencial de la libertad, m\u00e1s que como una obligaci\u00f3n externa a ser cumplida so pena de castigo. Al mismo tiempo los ni\u00f1os desarrollan el amor por los bienes de la naturaleza, utilizando sus peque\u00f1as manos para palpar como crecen las plantas.<\/p><h3>Educaci\u00f3n liberadora<\/h3><p>Fue el gran pedagogo Jean Piaget, quien en sus investigaciones sobre el desarrollo moral publicadas en 1932 en el libro \u201c<a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;source=web&amp;rct=j&amp;opi=89978449&amp;url=https:\/\/www.filosofem.cat\/IMG\/pdf\/piage_el_criterio_moral_en_el_nino.pdf&amp;ved=2ahUKEwjUnsPF1_6HAxUv7rsIHbQBFocQFnoECBIQAQ&amp;usg=AOvVaw2detyvcNck3sWKbsdUn1S-\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El juicio moral en el ni\u00f1o<\/a>\u201d, logr\u00f3 establecer un v\u00ednculo entre el desarrollo moral en la infancia y la consolidaci\u00f3n de los valores ciudadanos en la madurez. En estos tiempos plagados de las falacias narrativas y de las noticias falsas del internet, los valores de la polis se ven amenazados desde un espacio aparentemente et\u00e9reo.\u00a0 Partiendo de la experiencia de Piaget, es importante saber cu\u00e1les son las primeras formas de conciencia del deber que desarrolla el ni\u00f1o. Seg\u00fan dicho pedagogo se trata, esencialmente, de formas de heteronom\u00eda moral, es decir obedecer reglas formuladas bajo la presi\u00f3n de los adultos: \u201cno digas malas palabras\u201d, por ejemplo. Por ello el deber para el ni\u00f1o es, esencialmente, heter\u00f3nomo. La regla que debe obedecer se da acabada, se concibe revelada por el adulto o impuesta por \u00e9ste. Las reglas y los valores no aparecen en la conciencia del ni\u00f1o o la ni\u00f1a como algo innato, sino como transmitidas por los mayores a quienes les deben respeto.<\/p><p>Si bien es cierto que la relaci\u00f3n del ni\u00f1o o ni\u00f1a con sus padres puede ser definida como una relaci\u00f3n de presi\u00f3n, existen actuaciones emotivas (generosidad o compasi\u00f3n) que no est\u00e1n, en absoluto, prescritas. Solamente por medio de la cooperaci\u00f3n con pares de su misma edad, lograr\u00e1 el ni\u00f1o o la ni\u00f1a alcanzar la \u201cautonom\u00eda en la moral\u201d, que le permita m\u00e1s tarde, convertirse en un buen ciudadano o ciudadana. Para todo existe una edad. Esa fase de la emancipaci\u00f3n por medio de la cooperaci\u00f3n entre pares, reci\u00e9n empieza a surgir a partir de la edad de 7 u 8 a\u00f1os. A esa edad los ni\u00f1os se muestran preocupados por un control mutuo. Y no es sino reci\u00e9n a la edad de los 11 o 12 a\u00f1os cuando comienzan a manifestarse aptitudes para discutir y establecer reglas, que se aplican en el juego y se respetan sin vacilaciones.<\/p><p>Seg\u00fan la experiencia de Mayra, Arlin y Edgard, los tres educadores que dan vida al proyecto \u00ab\u00c1ngeles para San Juancito\u00bb, la lectura de cuentos infantiles, como \u00abCaperucita Roja\u00bb, es muy importante para la transmisi\u00f3n de valores. Al hablar por ejemplo del robo o la mentira, se observan por lo menos dos etapas: El realismo moral donde el bien no es mas que la obediencia de normas de los adultos. Reci\u00e9n despu\u00e9s surge el juicio aut\u00f3nomo, por medio de la cooperaci\u00f3n con los otros ni\u00f1os y ni\u00f1as. Solo dicha cooperaci\u00f3n, permite consolidar la voluntad propia para hacer valer los valores morales sin la intervenci\u00f3n directa de los adultos.<\/p><h3>\u00c1ngeles para la justicia<\/h3><p>El proyecto ha logrado en los \u00faltimos dos a\u00f1os enormes alcances que quiz\u00e1s todav\u00eda no se pueden evaluar a cabalidad. En la comunidad ya cuenta con un enorme eco, a pesar de atender a los ni\u00f1os \u201csolo\u201d los s\u00e1bados, una vez por semana. Hay ya una lista de espera, pero la limitaci\u00f3n de recursos no permite atender a m\u00e1s de 25 ni\u00f1os de diversas edades asegur\u00e1ndoles una merienda. Por pura curiosidad y motivado por el proyecto, me permit\u00ed darle una nueva ojeada a la noci\u00f3n de justicia en el experimento de Piaget. Vale decir que fue mi hija, quien hace algunos a\u00f1os me dio a conocer a Piaget en el marco de sus estudios de bachillerato.<\/p><p>Si bien es cierto que el pleno desarrollo del sentido de la justicia, seg\u00fan Piaget, depende de m\u00faltiples factores entre los cuales los m\u00e1s importantes son el respeto mutuo y la solidaridad entre los ni\u00f1os, la experiencia muestra que los ni\u00f1os recorren por lo menos tres etapas, antes de pasar de juicios heter\u00f3nomos a juicios aut\u00f3nomos sobre la justicia:<\/p><ol><li>Justicia como obediencia: Entre los 6 y los 8 a\u00f1os los ni\u00f1os asocian justicia con obediencia y consideran la desobediencia como injusticia.<\/li><li>Justicia como igualdad: Entre los 8 y los 11 a\u00f1os, pesa m\u00e1s el llamado igualitarismo, que consiste en un trato igual para todos los ni\u00f1os sin considerar las circunstancias personales de cada uno.<\/li><li>Justicia como equidad: A partir de la edad de 12 a\u00f1os, los ni\u00f1os superan el igualitarismo anterior y lo sustituyen por una nueva percepci\u00f3n de la justicia que considere las situaciones particulares de cada uno. Esto se conoce como equidad. La equidad se diferencia sustancialmente de la igualdad.<\/li><\/ol><p>En el proyecto se intenta contribuir al surgimiento de personalidades aut\u00f3nomas, que sean capaces de establecer canales de cooperaci\u00f3n sostenibles en el tiempo. Esto solo es posible lograrlo, si aparte de inculcar valores de manera heter\u00f3noma se contribuye a desarrollar personalidades con una moral aut\u00f3noma. Por ello el contacto de las manos con la tierra como elemento vinculante de todos los seres humanos, adquiere un papel de primera l\u00ednea.<\/p><p>Junto a la componente de educaci\u00f3n infantil en la formaci\u00f3n de valores, el proyecto tiene tres componentes m\u00e1s: la agricultura sostenible, la protecci\u00f3n de los recursos y el desarrollo de habilidades empresariales. Se trata de ni\u00f1os y madres de escasos recursos econ\u00f3micos. Hasta la fecha el proyecto ha trabajado con recursos muy escasos y depende de donaciones de iniciativas privadas, especialmente de Alemania, pero tambi\u00e9n de Honduras. El pasado 27 de Julio se dio un gran paso, jurament\u00e1ndose la llamada <a href=\"https:\/\/www.sanjuancito.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cAsociaci\u00f3n \u00c1ngeles para San Juancito\u00bb (ANSAJUA)<\/a>. Esperamos que con la humilde ayuda de mucha gente solidaria, los 1500 habitantes de San Juancito logren convertir en realidad, en un futuro no muy lejano, sus bellas visiones por un mundo mejor. No solo para los ni\u00f1os.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 19.08.2024<br \/>\nSan Juancito es una suerte polis de gente libre, sin metecos ni esclavos. Siendo parte de una sociedad democr\u00e1tica, San Juancito tiene tambi\u00e9n una legislaci\u00f3n y por lo tanto una heteronom\u00eda moral. Mayra, Arlin y Edgard, educadores del proyecto \u00c1ngeles para San Juancito, refuerzan la autonomia moral de los ni\u00f1os. Se trata de ni\u00f1os y madres de escasos recursos econ\u00f3micos. 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