{"id":6531,"date":"2024-04-01T18:20:29","date_gmt":"2024-04-01T18:20:29","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=6531"},"modified":"2024-04-11T12:29:33","modified_gmt":"2024-04-11T12:29:33","slug":"la-herencia-de-daniel-kahneman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/la-herencia-de-daniel-kahneman\/","title":{"rendered":"La Herencia de Daniel Kahneman"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6531\" class=\"elementor elementor-6531\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-eacec6c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"eacec6c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-06234cb\" data-id=\"06234cb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-55084d2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"55084d2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure id=\"attachment_6540\" aria-describedby=\"caption-attachment-6540\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6540 size-full\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Daniel-Kahnemann.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Daniel-Kahnemann.jpg 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Daniel-Kahnemann-300x200.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Daniel-Kahnemann-768x512.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Daniel-Kahnemann-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6540\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Daniel Kahneman, Foto Flickr<\/figcaption><\/figure><h1>Daniel Kahneman: Pensando despacio sobre el impacto de su obra<\/h1><p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 28.03.2024<\/p><p style=\"text-align: right\"><em>\u201cNo soy &#8216;libre para la muerte&#8217;, sino que soy un &#8216;mortal libre&#8217;.\u201d<\/em><\/p><p style=\"text-align: right\"><em>Jean-Paul Sartre, \u201cEl ser y la nada\u201d<\/em><\/p><p><em>El pasado 28 de marzo dej\u00f3 de existir, a la edad de 90 a\u00f1os, el premio Nobel de Econom\u00eda israel\u00ed-estadounidense Daniel Kahneman. Kahneman se hizo mundialmente famoso en el campo de la \u00abeconom\u00eda del comportamiento\u00bb. Sus investigaciones fueron tan geniales, que en 2002 recibi\u00f3 el Premio Nobel de Econom\u00eda, a pesar de no ser economista, si no un sic\u00f3logo que hab\u00eda incursionado en el controvertido mundo de la Econom\u00eda. La declaraci\u00f3n de la Academia, sonaba en su momento como una disculpa en la que se expresaba que Kahneman hab\u00eda \u00abintegrado conocimientos de la investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica en el an\u00e1lisis econ\u00f3mico\u00bb. Perm\u00edtasenos ahora, hacer un breve recorrido por la vida y obra de este genial pensador.<\/em><\/p><p>Seguramente no ser\u00e1 de mucha importancia mencionar aqu\u00ed que logr\u00e9 adquirir su obra m\u00e1xima que lleva el t\u00edtulo \u201c<a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/Pensar-r%C3%A1pido-pensar-despacio-Spanish-ebook\/dp\/B008BPHBTO\/ref=tmm_kin_swatch_0?_encoding=UTF8&amp;qid=&amp;sr=\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pensar r\u00e1pido, pensar despacio<\/a>\u201d hace unos cinco a\u00f1os, en la legendaria librer\u00eda \u201cBarnes &amp; Noble\u201d, en la 5th Ave de la ciudad de New York. A pesar de las innumerables obligaciones a las que estaba abocado, como delegado de la sociedad civil, a la Conferencia sobre el Financiamiento al Desarrollo de las Naciones Unidas, mi fascinaci\u00f3n, al hojear por primera vez dicho libro, desvi\u00f3 un tanto mi atenci\u00f3n de los debates en parte interesantes y en parte tediosos. Esto no hacia m\u00e1s que confirmar in situ, las tesis formuladas por el Nobel en dicha obra. No s\u00e9 si la causa era el \u00e1rido lenguaje de los documentos oficiales y las intensas reuniones en torno al tema que nos hab\u00eda llevado a dicha metr\u00f3poli, o el fluido lenguaje de Kahneman, los que me llevaron a sumergirme en sus p\u00e1ginas y en los temas en ellas abordados. La verdad es que ya aterrizando en Frankfurt, camino de regreso, hab\u00eda devorado m\u00e1s de la mitad de esa extraordinaria obra y a\u00fan deambulaban en mi mente las posibles conexiones con la filosof\u00eda de los cl\u00e1sicos del idealismo alem\u00e1n. Hoy, soy de la opini\u00f3n que los libros de Kahneman son lectura necesaria, no solo para los economistas, si no tambi\u00e9n para el resto de los mortales que quieran, como yo, conocer los secretos vericuetos del funcionamiento de nuestra mente.<\/p><p>No soy supersticioso, ni mucho menos, pero precisamente esta ma\u00f1ana extraje de mi desordenada biblioteca un ejemplar de \u201cNoise\u201d (Ruido), su segundo best-seller, con la intenci\u00f3n de escribir una rese\u00f1a de la misma. Ahora, despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n f\u00edsica, valdr\u00e1 la pena hacer, m\u00e1s bien, una descripci\u00f3n somera del contexto de la obra de este gran pensador. Ella constituye, para expresarlo en palabras de Jean Paul Sartre, \u201cla esencia de su existencia\u201d.<\/p><p>Kahneman fue \u201carrojado\u201d al mundo en Tel Aviv en 1934, durante una visita que hac\u00edan sus padres de origen judeo-lituano a esa joven ciudad. Ellos, de hecho, se hab\u00edan visto obligados a refugiarse en Francia, huyendo por entonces, de la persecuci\u00f3n del nazismo. En 1940 su padre fue internado durante seis semanas en un campo de concentraci\u00f3n, pero logr\u00f3 ser liberado por intervenci\u00f3n de los patrones de la empresa para la cual trabajaba. Kahneman tuvo pues que enfrentar el miedo a la muerte ya desde su ni\u00f1ez. Por fortuna contaba siempre con la sabidur\u00eda de su madre, quien le explicaba con amor, que \u201cla gente era terriblemente complicada e interesante\u201d. La familia emigr\u00f3 a Israel en 1948. All\u00ed obtuvo su licenciatura en psicolog\u00eda y un master en matem\u00e1ticas en la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n en 1954. Su doctorado lo obtuvo en 1961 analizando estructuras correlacionales y, al igual que este servidor, utilizando el famoso<a href=\"https:\/\/fortran-lang.org\/es\/index\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> lenguaje de programaci\u00f3n Fortran,<\/a> ahora condenado al olvido, en su tesis doctoral. Despu\u00e9s de una fruct\u00edfera labor acad\u00e9mica cuyo p\u00e9ndulo se mov\u00eda entre Jerusal\u00e9n, Canad\u00e1 y Princeton, Kahneman muri\u00f3 en New Jersey a finales de marzo de 2024.<\/p><h2>Pensar r\u00e1pido, pensar despacio<\/h2><p>El libro \u201cPensar r\u00e1pido, pensar despacio\u201d es una interesante incursi\u00f3n en los mecanismos que rigen la forma en que actuamos y respondemos a los retos cotidianos de la experiencia. En base a una serie de interesantes experimentos, Kahneman lleg\u00f3 a formular la teor\u00eda de que nuestra conciencia trabaja con dos \u201cyo\u201d que interact\u00faan como dos sistemas, en base a los cuales orientamos nuestro comportamiento a la hora de tomar decisiones, sean \u00e9stas banales o trascendentales. Aunque de hecho solo existan metaf\u00f3ricamente, ambos sistemas son de vital importancia para nuestra existencia y aseguran, desde un punto de vista evolutivo, nuestra supervivencia. El Sistema 1 es el r\u00e1pido e intuitivo, el que nos permite reaccionar de manera autom\u00e1tica, si nos damos cuenta, por ejemplo, de que un veh\u00edculo se acerca en nuestra direcci\u00f3n a alta velocidad.\u00a0 El Sistema 2, en cambio, es lento y reflexivo. Una de las funciones m\u00e1s importantes del Sistema 2 es la de controlar al Sistema 1. Si se hiciera una pel\u00edcula sobre su libro, confiesa Kahneman, el h\u00e9roe indiscutible ser\u00eda el Sistema 1. Kahneman pone el siguiente ejemplo, entre muchos, en este su valioso libro, pidiendo resolverlo sin reflexionar mucho previamente:<\/p><p>Un bate y una pelota cuestan 1.10 d\u00f3lares<br \/>El bate cuesta un d\u00f3lar m\u00e1s que la pelota<br \/>\u00bfCu\u00e1nto cuesta la pelota?<\/p><figure id=\"attachment_6541\" aria-describedby=\"caption-attachment-6541\" style=\"width: 497px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6541\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"497\" height=\"663\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow-225x300.jpg 225w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow-768x1024.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow-9x12.jpg 9w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Thinking-fast-and-slow.jpg 1368w\" sizes=\"(max-width: 497px) 100vw, 497px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6541\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Daniel Kahneman: Pensar r\u00e1pido y lento, foto Pedro Moraz\u00e1n<\/figcaption><\/figure><p>En la mayor\u00eda de los casos la respuesta intuitiva, que primero se nos viene a la mente es 0.10, es decir 10 centavos cuesta la pelota. Dicha respuesta es, evidentemente falsa y corresponde a la r\u00e1pida e intuitiva reacci\u00f3n del Sistema 1. Reci\u00e9n bajo la intervenci\u00f3n del Sistema 2 podemos darnos cuenta de que la respuesta correcta es 0.05 es decir 5 centavos cuesta la pelota. Esto significa que si el bate cuesta 1.05 d\u00f3lares, este ser\u00eda un d\u00f3lar mayor que el precio de la pelota. El hecho de que muchas de nuestras respuestas a situaciones cotidianas se den a trav\u00e9s del Sistema 1 conduce a sesgos y errores cognitivos de los que a veces ni nos damos cuenta, pero que pueden tener consecuencias negativas en nuestra toma de decisiones o evaluaci\u00f3n de situaciones. Esto es v\u00e1lido no solo para los agentes econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n para los agentes pol\u00edticos o para todo tipo de profesionales sean estos m\u00e9dicos o ingenieros.<\/p><p>La \u00abcomodidad cognitiva\u00bb del sistema 1, es el mecanismo que nos permite reclamar o no la intervenci\u00f3n del sistema dos, aunque estemos o no concientes de ello. Para resolver situaciones m\u00e1s complejas, la comodidad cognitiva se convierte en la \u00abtensi\u00f3n cognitiva\u00bb del sistema 2. Ambos mecanismos son necesarios y no sustituibles, sino complementarios. De lo que se trata al final, es de encontrar el equilibrio \u00f3ptimo entre estos dos sistemas, tomando en cuenta que existen normas en nuestro cerebro que nos permiten jusgar, pero que \u00e9stas igualmente est\u00e1n influenciadas por las emociones. Es m\u00e1s, en palabras de Kahneman la principal funci\u00f3n del sistema 1, \u00abes mantener y actualizar un modelo de nuestro mundo personal que represente lo que en \u00e9l es normal\u00bb. Para poder manejarnos en el mundo necesitamos las intuiciones, el problema es que estas pueden estar sesgadas por ilusiones, atribuciones intencionales, ambig\u00fcedades reprimidas, constrastaciones positivas y un sin n\u00famero de otros mecanismos que pueden ser razonables pero no racionales. De hecho, no pude evitar relacionar sus tesis con la metaf\u00edsica trascendental de Immanuel Kant, quien en su <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cr%C3%ADtica_de_la_raz%C3%B3n_pura\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura<\/a>\u00ab, resaltaba las limitaciones del empirismo de Hume, fil\u00f3sofo muy citado por Kahneman, y las del racionalismo de Descartes.<\/p><p>En su \u201cEconom\u00eda del Comportamiento\u201d Kahneman le da mucha importancia a lo que \u00e9l denomina las heur\u00edsticas y los sesgos cognitivos. Las primeras son atajos mentales que pueden llevarnos a cometer errores como el expuesto m\u00e1s arriba. Para poder emitir juicios en el dia a dia necesitamos tomar las informaciones que tenemos a la mano. A veces lo hacemos tomando estereotipos, con lo que actuamos en base a la heur\u00edstica de la representatividad. Otras veces lo hacemos en base a recuerdos y entonces nuestra heur\u00edstica es de la disponibilidad. Si, en cambio, nos apoyamos en nuestras propias hip\u00f3tesis, actuamos en base a la heur\u00edstica de la confirmaci\u00f3n. En vista de que son intuitivas, las heur\u00edsticas no siempre coinciden con el an\u00e1lisis probabil\u00edstico. La desviaci\u00f3n existente entre el juicio heur\u00edstico intuitivo y el juicio probabil\u00edstico se define como margen de error o sesgo cognitivo. El sesgo cognitivo es pues, una desviaci\u00f3n sistem\u00e1tica del razonamiento objetivo que influye en las decisiones y los juicios. Es importante resaltar aqu\u00ed lo que, en la \u00abEconomia Conductual\u00bb de Kahneman y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Amos_Tversky\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Amos Tverski<\/a>, se conoce como \u00abefecto halo\u00bb, consistente emitir juicios err\u00f3neos debido a la falta de informaci\u00f3n suficiente y una elevada incertidumbre. Un sesgo cognitivo en pol\u00edtica puede ser, por ejemplo, rechazar una propuesta correcta y razonable porque \u00e9sta proviene de una persona identificada con el bando contrario.<\/p><p>Por otra parte, resulta interesante relacionar nuestros razonamientos en las tomas de decisiones con lo que nos da la memoria como informaci\u00f3n, ya que la realidad nos demuestra que recordamos de las situaciones, los est\u00edmulos fuertes y los momentos finales. En los llamados experimentos del \u201c<a href=\"https:\/\/economistasalvaje.wordpress.com\/2017\/04\/22\/economia-conductual-1-daniel-kahneman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">agua fr\u00eda<\/a>\u201d, Kahneman hab\u00eda llegado a descubrir, ya en los a\u00f1os noventa, la existencia de al menos dos \u201cyo\u201d en nosotros: el <em>yo experimentador<\/em> y el <em>yo narrador<\/em>. El yo experimentador es nuestra conciencia constante, que de hecho no recuerda nada. El yo narrador, en cambio toma atajos y como alg\u00fan poeta o periodista, teje el relato a partir de momentos culminantes y, resultados finales. Con dichos descubrimientos \u201cde laboratorio\u201d Kahneman nos revela secretos cruciales de nuestro comportamiento que son retos enormes para la filosof\u00eda a la hora de ocuparse con el fen\u00f3meno de la experiencia y la conciencia.<\/p><p>El exceso de confianza puede surgir como resultado de algunas ilusiones. Una de ellas es \u00abla ilusi\u00f3n de entender\u00bb que surge cuando, basados en una falacia del pasado, hacemos projecciones incorrectas sobre el futuro. En su libro, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/El-cisne-negro-Divulgaci%C3%B3n-Band\/dp\/8408008544\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Cisne Negro<\/a>\u00ab, Nassim Taleb introdujo el concepto de \u00abfalacia narrativa\u00bb para describir, de manera genial dicha ilusi\u00f3n. El sesgo cognitivo resultante de la primera impresi\u00f3n que pueda causarnos una persona o una circunstancia contibuye a desarrollar la ilusi\u00f3n de entender. La otra es \u00abla ilusi\u00f3n de la validez\u00bb, que se explica por el efecto de pensar que \u00ablo que ves es todo lo que hay\u00bb y que Kahneman denomina WYSIATI (What you see is all there is).<\/p><p>Otra posible causa del exceso de confianza, la constituyen las intuiciones. En el cap\u00edtulo bajo el nombre, intuiciones versus f\u00f3rmulas, Kahneman describe porqu\u00e9 los expertos son inferiores a los algoritmos. La complejidad en la elaboraci\u00f3n de modelos explicativos puede estar sesgada por una intuici\u00f3n falsa que produce resultados menos v\u00e1lidos que los de un algoritmo. Creo que esto tiene serias implicaciones a la hora de asociarlo con la Inteligencia Artificial. En esta misma linea la pregunta de \u00bfcu\u00e1ndo podemos confiar en la \u00abintuici\u00f3n experta\u00bb? resulta consistente y la respuesta no es tan f\u00e1cil como aparece a primera vista. De cualquier forma, se pueden identificar por lo menos dos condiciones para adquirir capacidades: un ambiente lo suficientemente regular para ser predecible y, segundo, la oportunidad de conocer irregularidades a travez de una pr\u00e1ctica prolongada. Un experto en ajedrez es quizas el mejor ejemplo para ambas condiciones.<\/p><p>El sesgo optimista puede considerarse como el m\u00e1s destacable de los sesgos cognitivos y parece ser el motor del capitalismo. \u00abQuien sea optimista por temperamento, deber\u00eda ser precavido en medio de su contento\u00bb, dice Kahneman. La hipotesis de trabajo es que las personas que m\u00e1s influyen en los dem\u00e1s son optimistas y demasiado confiadas y, por lo tanto, asumen m\u00e1s riesgos de lo que piensan. Lo interesante es que, esto se mantiene as\u00ed a pesar de que la evidencia estad\u00edstica que pronostica el posible fracaso de los emprendedores en los Estados Unidos y otros pa\u00edses capitalistas es apabullante. Resultan esclarecedoras y de mucha ayuda la enumeraci\u00f3n de los sesgos cognitivos que conducen a subestimar la competencia y que son el resultado del efecto WYSIATI proveniente del sistema 1.<\/p><p>Las elecciones que tomamos en nuestra experiencia pueden estar determinadas por innumerables sesgos. Uno de ellos puede ser lo que se conoce como los \u00aberrores de Bernoulli\u00bb. Kahneman logra destinguir en la cuarta parte del libro dedicada a \u00ablas elecciones\u00bb, la diferencias de enfoque entre la sicolog\u00eda y la economia, como ciencias. Me atrevo a decir que esta es la parte central del libro para los economistas que quieran saber porqu\u00e9 Kahneman recibio el Nobel de Econom\u00eda.<\/p><p>Un aspecto interesante de la obra se refiere a la relaci\u00f3n entre lo racional y lo razonable, tal como se entiende en el lenguaje com\u00fan: La racionalidad es la coherencia l\u00f3gica, lo razonable no. Parafraseando al economista Richard Thaler, identifica dos especies, de hecho muy relacionadas con los dos sistemas: los Humanos y los Econos. Los Econos son racionales por definici\u00f3n, pero existe enorme evidencia de que los Humanos no pueden serlo. Kahneman cuestiona la validez de las premisas elaboradas en torno a la pretendida racionalidad de los Econos. Se parte de la idea de que mientras los Humanos trabajan solo con el sistema 1, los Econos son m\u00e1s l\u00f3gicos y consistentes, pues basan sus decisiones en la utilidad. Al parecer esto determin\u00f3 el momento en que Kahneman y su amigo Tverski se decidieran a tratar el tema como un proyecto de investigaci\u00f3n con las consecuencias que hoy conocemos. A travez de sus estudios en base a la teor\u00eda de juegos, ambos sic\u00f3logos lograron redactar el legendario ensayo bajo el t\u00edtulo, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;source=web&amp;rct=j&amp;opi=89978449&amp;url=https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/65981.pdf&amp;ved=2ahUKEwjxlOHVuLKFAxVD3QIHHaIWAEEQFnoECBEQAQ&amp;usg=AOvVaw1R3oRtbLQHyOCAdQyHh5np\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Prospect Theory: An Analysis of Decision Making Under Risk<\/a>\u00ab, publicado en la prestigiosa Revista \u00abEconometrica\u00bb en Marzo de 1979. Dicho art\u00edculo era la carta de defunci\u00f3n de la \u00abteor\u00eda de la utilidad esperada\u00bb como modelo descriptivo, sustituyendola con su \u00abteor\u00eda de las perspectivas\u00bb.<\/p><p>En los \u00abDos Yo\u00bb de la quinta y \u00faltima parte del libro se discuten los dos significados que se le han dado al t\u00e9rmino de utilidad desde Jeremy Bentham. Kahneman introduce el concepto \u00abutilidad de la decisi\u00f3n\u00bb para distinguirlo de la noci\u00f3n de Bentham (\u00abutilidad experimentada\u00bb), que como bien se sabe se basaba en las opciones que tiene la naturaleza humana entre el sufrimiento y el placer. En base a experimentos con \u00abhedonimetros\u00bb, Kahneman introduce aqu\u00ed el concepto de \u00ablos dos yo\u00bb, que no son lo mismo que los ya mencionados sistemas 1 y 2. El \u00abyo que experimenta\u00bb es el que responde a la pregunta \u00abduele?\u00bb y el \u00abyo que recuerda\u00bb, el que responde a la pregunta \u00abcomo ha sido todo?\u00bb. Confundir la experiencia con el recuerdo de la misma, es una peligrosa ilusi\u00f3n cognitiva. Al contrario del yo que recuerda, el yo que experimenta no tiene voz. Para poder determinar el grado de bienestar de una sociedad es importante considerar la llamada \u00abilusi\u00f3n de focalizaci\u00f3n\u00bb en la que caen generalmente las personas. En resumen, optimizar el equilibrio entre el yo que experimenta y el yo que recuerda podr\u00eda aumentar el bienestar de las personas.<\/p><p>Evidentemente que sobre este libro hay mucho que decir y no dejan de ser controversiales algunas de las conclusiones que lleg\u00f3 sacar Kahneman y que le valieron el Premio N\u00f3bel. Es importante, sin embargo, detenerse en una de las categor\u00edas de an\u00e1lisis utilizada por Kahneman: la racionalidad. La racionalidad de los llamados agentes econ\u00f3micos constituye uno de los pilares del pensamiento econ\u00f3mico desde Adam Smith hasta la fecha. Kahneman, al igual que <a href=\"http:\/\/www.ses.unam.mx\/curso2014\/pdf\/Sen.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Amartya Sen<\/a>, pero por otros senderos, logr\u00f3 cuestionar esta llamada \u00abactitud racional\u201d definida en la \u201c<a href=\"https:\/\/economipedia.com\/definiciones\/teoria-de-la-eleccion-racional.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">teor\u00eda de la elecci\u00f3n racional<\/a>\u201d. Kahneman, sin embargo logr\u00f3 determinar, de manera experimental, que los sujetos econ\u00f3micos eval\u00faan las situaciones econ\u00f3micas en forma fragmentada influidos por la manera en que se enuncia el planteo de la situaci\u00f3n. A esto lo denomina el \u00abefecto de marco\u00bb lo que conduce a que el llamado \u201caxioma de la invariancia\u201d no se cumpla. Seg\u00fan Kahneman, \u00abLa invariancia requiere que el orden de preferencia entre prospectos no dependa de la forma en que se describen\u00bb, es decir que en la elecci\u00f3n racional no deben influir la descripci\u00f3n de los hechos. Con ello la decisi\u00f3n tomada no podr\u00eda ser catalogada como racional.<\/p><h2>Ruido: Un defecto en el juicio humano<\/h2><p>Nuestro segundo libro, <a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/Ruido-fallo-juicio-humano-Spanish-ebook\/dp\/B097NN46P8\/ref=sr_1_3?__mk_de_DE=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=NDFQZXVIMKAT&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.HVRHhCdX4ebm7B9hQ4jSyHWX9WVzETQk3u5cdZZUQ2jO14sIMb-XczyKk3fA4laetHmVgQ91hXlm3_W3jwFO2-Q-D3_4ETs7ZTH5ILbFE9gfr-DA60A93YeaybAwyuyzhlgIVCErNqdx4xFWjYqLN9EKQODUrTYCDlSN_ewA9hc3jTGuVPm7IsvrsKuAiZ3sp9c7rBYEd5_61TlJemJIzM49FHgs6jPKKIVzvzt2eKQ.YMw8Swqvulk1l8cdlMEW1j-s5-8vAVkjOy3TX55VllM&amp;dib_tag=se&amp;keywords=Kahneman+ruido&amp;qid=1712061708&amp;sprefix=kahneman+ruido%2Caps%2C127&amp;sr=8-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cRuido\u201d lleva el sugestivo subt\u00edtulo \u201cUn fallo en el juicio humano\u201d<\/a>. Con ello queda claro en que direcci\u00f3n nos va a llevar el autor: All\u00ed donde se emiten juicios existe el ruido, incluso con mayor amplitud de la que nos podamos imaginar. Esta frase es quiz\u00e1s el hilo conductor de todo este libro.<\/p><figure id=\"attachment_6545\" aria-describedby=\"caption-attachment-6545\" style=\"width: 584px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6545\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"779\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise-225x300.jpg 225w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise-768x1024.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise-9x12.jpg 9w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Kahneman-Noise.jpg 1368w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6545\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Daniel Kahneman, \u00abRuido: Un defecto en el juicio humano\u00bb, Foto Pedro Moraz\u00e1n<\/figcaption><\/figure><p>\u00bfA qui\u00e9n de nosotros no le ha ocurrido lamentar haber tomado una decisi\u00f3n equivocada? El ruido interviene no solamente a la hora de perder el control conduciendo un autom\u00f3vil, en una de las tantas abarrotadas calles de Tegucigalpa o cualquier otra ciudad de Am\u00e9rica Latina. El ruido influye tambi\u00e9n las decisiones en momentos en los que aparentemente no est\u00e1 presente: El ruido puede llevar a un profesor de escuela a darle notas diferentes a los alumnos, a pesar de calificar los mismos rendimientos, acompa\u00f1a tambi\u00e9n a los padres de familia a la hora de juzgar de manera diferente a un hijo ante id\u00e9nticas situaciones o, lo que es peor, llevar a un juez o un polic\u00eda al juzgar un delito de manera incoherente.<\/p><p>Despu\u00e9s de describir muchos ejemplos de la vida real, Kahneman nos indica que un juicio es una forma de medici\u00f3n, siendo el intelecto humano el instrumento de dicha medici\u00f3n. Por medio de dicho intelecto el objeto de la mencionada medici\u00f3n obtiene una nota o puntaje, explicito o impl\u00edcito. Ejemplos de tales juicios son: \u201cVladimir Putin logr\u00f3 un triunfo contundente en unas elecciones libres\u201d o \u201cLos combustibles deber\u00edan subsidiarse en un 15% este a\u00f1o\u201d. En este punto no es posible evitar la famosa divisi\u00f3n que hacia Immanuel Kant entre juicios anal\u00edticos y juicios sint\u00e9ticos (a priori y a posteriori). Sin embargo la intensi\u00f3n de Kahneman no es tan \u201ctrascendental\u201d como la del fil\u00f3sofo de K\u00f6nigsberg. El \u00abruido\u00bb es, en su definici\u00f3n, la dispersi\u00f3n de juicios que deber\u00edan ser los mismos. En otras palabras si los 10 miembros de un jurado en Nueva York emiten todos el mismo juicio, el ruido es decir la dispersi\u00f3n, es igual a cero. A mayor dispersi\u00f3n, respecto a un objetivo, mayor es el \u00abruido\u00bb.<\/p><p>Seg\u00fan Kahneman algunos juicios son predictivos y otros son evaluativos. De aquellos algunos pueden ser medidos o examinados y otros no. Esto tiene consecuencias especialmente si tomamos en cuenta que adem\u00e1s del \u201cruido\u201d existe lo que \u00e9l llama \u201csesgo cognitivo\u201d que tambi\u00e9n juega un papel determinante a la hora de emitir un juicio. El \u201csesgo\u201d se da cuando la mayor\u00eda de los errores o desviaciones en diferentes juicios, se cometen en la misma direcci\u00f3n. Por ejemplo si para el mismo delito los negros reciben condenas mayores que los blancos.<\/p><p>No nos vamos a extender aqu\u00ed para explicar lo que significa, por ejemplo, el ruido sist\u00e9mico o las importantes diferencias entre los mencionados juicios predictivos y los evaluativos. Tampoco vamos a mencionar la relevancia que dichos temas tienen en el campo de la pol\u00edtica o de la econom\u00eda. Se trata de motivar a los lectores a leer el libro. Lo que si es importante mencionar para cerrar este apartado, es que tanto el ruido como el sesgo se pueden reducir aplicando una serie de m\u00e9todos desarrollados para situaciones espec\u00edficas en las que puedan surgir dichos fen\u00f3menos.<\/p><p>A pesar de sus contribuciones significativas, el enfoque de Kahneman y la econom\u00eda del comportamiento tambi\u00e9n han enfrentado ciertas controversias y cr\u00edticas. Uno de los argumentos es que su trabajo puede conducir a una visi\u00f3n pesimista de la racionalidad humana, al sugerir que las personas est\u00e1n inherentemente sesgadas en sus decisiones. Con esto, algunos economistas cl\u00e1sicos argumentan que dicha perspectiva subestima la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas y racionales en contextos econ\u00f3micos.<\/p><p>Adem\u00e1s, algunos cr\u00edticos han se\u00f1alado que los hallazgos de Kahneman y su amigo Amos Tversky pueden no aplicarse universalmente en todos los contextos culturales y econ\u00f3micos. Creo que este reproche de falta de universalidad, que ya hab\u00eda sido enunciado por otros pensadores econ\u00f3micos entre los cuales vale la pena resaltar al mencionado Amartya Sen, es un argumento a ser tomado muy en cuenta. Especialmente si se subraya que la mayor\u00eda de sus experimentos se basaron en muestras con personas provenientes de los llamados pa\u00edses occidentales. M\u00e1s all\u00e1 de la validez de dichas cr\u00edticas, considero que los descubrimientos de Kahneman, han abierto el horizonte de las ciencias econ\u00f3micas m\u00e1s all\u00e1 incluso de la psicolog\u00eda. Los retos alcanzan tambi\u00e9n, en mi opini\u00f3n, preguntas claves de la filosof\u00eda moderna.<\/p><h2>Literaturhinweise<\/h2><p>Kahneman, D. (2011). <em>Thinking, fast and slow<\/em>. Penguin, UK.<\/p><p>Kahneman, D.; Sibony, O.; Sunstein, C. R. (2021). <em>Noise. A Flaw in Human Judgement<\/em>, Little, Brown Spark, New York<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 28.03.2024<\/p>\n<p>El pasado 28 de marzo dej\u00f3 de existir, a la edad de 90 a\u00f1os, el premio Nobel de Econom\u00eda israel\u00ed-estadounidense Daniel Kahneman. Kahneman se hizo mundialmente famoso en el campo de la \u00abeconom\u00eda del comportamiento\u00bb. Perm\u00edtasenos ahora, hacer un breve recorrido por la vida y obra de este genial pensador.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":6540,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-6531","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6531"}],"version-history":[{"count":216,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6842,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6531\/revisions\/6842"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}