{"id":6065,"date":"2024-02-25T11:55:38","date_gmt":"2024-02-25T11:55:38","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=6065"},"modified":"2024-02-26T13:42:28","modified_gmt":"2024-02-26T13:42:28","slug":"pensar-sin-asideros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/pensar-sin-asideros\/","title":{"rendered":"Pensar sin asideros"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6065\" class=\"elementor elementor-6065\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c22521a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c22521a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f155ed5\" data-id=\"f155ed5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56118f3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"56118f3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1>Pensar sin asideros: Acerca del entendimiento y la banalidad del mal<\/h1><p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 26.02.2024<\/p><p style=\"text-align: right\">\u201c<em>Los pensamientos sin contenidos son vac\u00edos; las intuiciones sin conceptos son ciegas<\/em>\"<br \/>Immanuel Kant<\/p><p><em>El pasado 21 de febrero de 2024 tuve el privilegio de presenciar, de manera digital, un simposio bajo el t\u00edtulo \u201c<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8R41MOupinM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pensar sin asideros: Hannah Arendt y sus cr\u00edticos<\/a>\u201d. Me tomo la libertad de traducir \u201cpensar sin asideros\u00bb, en lugar de \u201cpensar independiente\u201d por muchas razones que no vale la pena mencionar aqu\u00ed. Ya me he referido a Hannah Arendt en diversas ocasiones, pero considerando los acontecimientos actuales, resulta m\u00e1s que pertinente reflexionar un poco sobre los vocablos \u201cpensar\u201d y \u201cbanalidad del mal\u201d. Nuestra idea es la de vincular, junto a esta gran fil\u00f3sofa jud\u00eda, la \u00abacci\u00f3n pura de pensar\u00bb con los elementos de la \u00abVita activa\u00bb. <br \/><\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em><\/p><h2>La banalidad del mal<\/h2><p>Como bien se sabe, Hannah Arendt adquiri\u00f3 fama internacional en 1961 al publicar en varias entregas, ensayos period\u00edsticos sobre el juicio contra Adolf Eichmann, uno de los principales cabecillas del Holocausto de Hitler, que hab\u00eda sido capturado por el servicio secreto israel\u00ed en Argentina en 1960. El SS-Obersturmbannf\u00fchrer Adolf Eichmann era visto como el organizador central del exterminio de m\u00e1s de 6 millones de jud\u00edos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue la primera vez que una figura tan conocida del r\u00e9gimen nacionalsocialista comparec\u00eda ante la justicia despu\u00e9s de los juicios por cr\u00edmenes de guerra de Nuremberg. Arendt, como v\u00edctima del nacional-socialismo alem\u00e1n, ten\u00eda el deseo de comprender la mente de Eichmann, as\u00ed como de analizar el colapso moral de Europa como resultado del dominio nazi: \u00abNunca he visto a esta gente&#8230; Esta es probablemente mi \u00fanica oportunidad. Le debo a mi propio pasado participar en el juicio\u201d, escrib\u00eda en una de sus cartas. La fil\u00f3sofa fue contratada, como periodista, por el prestigioso peri\u00f3dico \u201c<em>The New Yorker<\/em>\u201d y viaj\u00f3 a Jerusal\u00e9n varias veces entre 1961 y 1962, para participar en el juicio y ver los numerosos documentos judiciales y protocolos del interrogatorio de Eichmann.<\/p><figure id=\"attachment_6093\" aria-describedby=\"caption-attachment-6093\" style=\"width: 601px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6093\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/eichmann1-300x202.jpg\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/eichmann1-300x202.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/eichmann1-18x12.jpg 18w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/eichmann1.jpg 713w\" sizes=\"(max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6093\" class=\"wp-caption-text\">Adolf Eichmann, en el juicio en Jerusalen, 1961<\/figcaption><\/figure><p>Al final Arendt public\u00f3 una de sus obras maestras bajo el t\u00edtulo \u201c<a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwj797jE-cSEAxWhif0HHdHWAgoQFnoECBMQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Feltalondeaquiles.pucp.edu.pe%2Fwp-content%2Fuploads%2F2015%2F09%2FEichman-en-Jerusalem.pdf&amp;usg=AOvVaw0DqMzmoPUc4BoOy6svDfCs&amp;opi=89978449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Eichmann en Jerusal\u00e9n, un estudio sobre la banalidad del mal<\/a>\u201d. Como lo explicaba en su correspondencia, Arendt se vio confrontada durante el juicio con una situaci\u00f3n un tanto contradictoria, al tener ante si a un criminal que m\u00e1s parec\u00eda un simple bur\u00f3crata de oficina que un sat\u00e1nico e inescrupuloso asesino. \u201cNo presentaba ning\u00fan signo de convicciones ideol\u00f3gicas s\u00f3lidas ni de motivos espec\u00edficamente malignos, y la \u00fanica caracter\u00edstica destacable que pod\u00eda detectarse en su conducta pasada, y en la que manifest\u00f3 durante el proceso y los interrogatorios previos, fue algo enteramente negativo; no era estupidez, sino incapacidad para pensar\u201d. Esto y las declaraciones del mismo durante el proceso llevaron a la fil\u00f3sofa a reflexionar sobre la dignidad humana y las consecuencias de los actos de las personas, independientemente de su rango. A\u00f1os despu\u00e9s, poco antes de su muerte repentina lograba hilvanar su ideas, ya de manera m\u00e1s filos\u00f3fica, en su legendario libro \u201c<a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjIjLXb_cSEAxXF9LsIHXY2AhsQFnoECA8QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Ffilosofiadelaguerra.files.wordpress.com%2F2020%2F04%2Fhannah-arendt-la-vida-del-espiritu.pdf&amp;usg=AOvVaw38cG1EqeH8Dy1UmDEmMOly&amp;opi=89978449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La vida del esp\u00edritu<\/a>\u201d.<\/p><p>La publicaci\u00f3n de Arendt provoc\u00f3 una hecatombe, especialmente por que diez a\u00f1os atr\u00e1s se hab\u00eda vuelto famosa por su libro \u201cLos or\u00edgenes del totalitarismo\u201d, que es todav\u00eda hoy, lectura obligatoria para los estudiantes de ciencias pol\u00edticas. Parec\u00eda como que si de repente, Arendt hubiese renunciado a sus tesis centrales en torno a la maldad y el totalitarismo, que seg\u00fan ella tiene su manifestaci\u00f3n m\u00e1s directa en una maquinaria maligna de violencia como lo fueron los reg\u00edmenes totalitarios de Hitler y de Stalin. Observando a los diversos actores del juicio que actualmente tiene lugar en New York, parece inevitable ponerse la pregunta de Arendt en torno a saber a ciencia cierta que es lo contrario de \u201cpensar\u201d. Para Arendt la \u201causencia de pensamiento no quiere decir estupidez; puede encontrarse, en personas muy inteligentes, y no proviene de un mal coraz\u00f3n; probablemente sea a la inversa, que la maldad puede ser causada por la ausencia de pensamiento\u201d (Arendt, 1984, 24). Para no pocos, esto sonaba a disculpa y lo mismo podr\u00eda ocurrirle a los que tienen los ojos puestos en el juicio contra Juan Orlando Hern\u00e1ndez en las cortes de Nueva York en estos d\u00edas.<\/p><p>En muchos rincones del mundo asistimos, como espectadores pasivos y a veces desconcertados, de situaciones, que aunque no parezcan, se volver\u00e1n hitos hist\u00f3ricos de las conciencias colectivas en determinados rincones del mundo. Se trata de percibir a personas o grupos de personas, que han sido capaces de cometer actos de maldad y violencia que sobrepasan muchas veces la imaginaci\u00f3n del sujeto com\u00fan y corriente. Tr\u00e1tese, bien de personas que desarrollaron una din\u00e1mica arrolladora de narcotr\u00e1fico, corrupci\u00f3n y violencia o de otras, que con mayor poder destructivo, asesinan a sus oponentes pol\u00edticos o invaden otros estados, como es el caso de la Rusia de Put\u00edn. \u201cEl mal, escribe Arendt, como aprendimos de ni\u00f1os, es algo demon\u00edaco; su encarnaci\u00f3n es Sat\u00e1n, que \u00abcae del cielo como un rayo\u00bb (Lucas, 10,18), o Lucifer, el \u00e1ngel ca\u00eddo\u201d. Pero en la vida real, el mal no corresponde siempre, por mucho repudio que inspiren los actores, a una imagen diab\u00f3lica digna de una pel\u00edcula de terror o de alg\u00fan pasaje del Antiguo Testamento. El sujeto mal\u00e9volo suele aparecer como una figura apacible en incluso pusil\u00e1nime, pero no por ello menos perversa.<\/p><h2>El acto de pensar<\/h2><p>Parece superfluo preguntarnos, usando el sentido com\u00fan, \u00bfqu\u00e9 es pensar? Descartes no fue el primero que con su \u201cpienso, luego existo\u201d sent\u00f3 las bases del racionalismo moderno. Ya los fil\u00f3sofos de la antigua Grecia, con S\u00f3crates a la cabeza, se ocuparon a profundidad con la actividad de \u201cpensar\u201d. No es casual que la palabra \u201cpensador\u201d en casi todas las culturas est\u00e9 reservada a una minor\u00eda, aunque al parecer dicha actividad es practicada por todos, casi todo el tiempo. Es m\u00e1s, como bien lo apunta Arendt, pensar puede resultar subversivo y no solo en Rusia de Navalni, sino tambi\u00e9n en la Grecia antigua, donde S\u00f3crates fue obligado a tomar la cicuta para dejar de pensar y el mismo Arist\u00f3teles tuvo que emigrar a Macedonia y volverse ap\u00e1trida para evitar el mismo destino, por el simple hecho de \u201cpensar\u201d. Y, sin embargo, la total ausencia de pensamiento parece ser el com\u00fan denominador en la vida cotidiana de una sociedad cada vez m\u00e1s inundada por la \u201cdesinformaci\u00f3n\u201d.<\/p><figure id=\"attachment_6097\" aria-describedby=\"caption-attachment-6097\" style=\"width: 620px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6097\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-en-el-juicio-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"486\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-en-el-juicio-300x235.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-en-el-juicio-15x12.jpg 15w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-en-el-juicio.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6097\" class=\"wp-caption-text\">Hannah Arendt en el Juicio contra Adolf Eichmann, Jerusalen, 1961<\/figcaption><\/figure><p>La actividad de pensar, entendida como \u201cel h\u00e1bito de examinar y reflexionar acerca de todo lo que acontezca o llame la atenci\u00f3n, al margen de su contenido espec\u00edfico o de sus resultados\u201d, es de hecho solo una de las tantas propiedades del concepto en s\u00ed. Sin embargo, para efectos pr\u00e1cticos, vamos a tomar dicha definici\u00f3n como una hip\u00f3tesis de trabajo. Los que quieran ahondar en el tema, pueden abocarse a la obra de Hannah Arendt mencionada en las referencias.<\/p><p>El acto de pensar en sentido filos\u00f3fico, es de hecho m\u00e1s complejo e implica, por un lado, abstraerse del aqu\u00ed de los hechos para trasladarse al \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d de la conciencia reflexiva. Es decir se trata de buscar m\u00e1s all\u00e1 de lo hechos singulares, el m\u00e1ximo nivel de abstracci\u00f3n para lograr emitir un juicio categ\u00f3rico de validez universal, para expresarlo en el vocabulario de Kant. Solo de esta manera, se puede retornar del \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d del pensamiento reflexivo y retomar el camino de la acci\u00f3n. He all\u00ed la preocupaci\u00f3n central de Hannah Arendt. Traer lo filos\u00f3fico del \u201cmas all\u00e1\u201d (jenseits) al terreno de lo pol\u00edtico, es decir de la acci\u00f3n, que es el lugar donde estamos obligados a tomar partido por el bien en su lucha contra el mal.<\/p><p>En vista de que lo anterior es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de lo que parece a primera vista, es importante ocuparse tanto de los aspectos morales (normas) como de los aspectos \u00e9ticos (h\u00e1bitos) en la relaci\u00f3n entre pensar y actuar. En suma \u201c\u00bfpuede la actividad de pensar llevar a los seres humanos a evitar el mal?\u201d. La respuesta a dicha pregunta conlleva tanto elementos morales como elementos \u00e9ticos. La \u00e9tica, como rama de la filosof\u00eda es universal, mientras que la moral en cuanto conjunto de normas que tienen m\u00e1s bien particular, o de contexto. Existe la moral anglosajona, la rusa o la hondure\u00f1a, pero solo existe una \u00e9tica universal. Un ejemplo de ello es el derecho a la vida como principio \u00e9tica universal. Extraditar a un criminal para que sea juzgado en un pa\u00eds del cual no es ciudadano dice mucho del estado de la moral en ambos contextos.<\/p><h2>La vida activa<\/h2><p>Como bien se sabe, Hannah Arendt public\u00f3 en 1958 un trabajo al cual su editor le di\u00f3 el cautivante t\u00edtulo de \u00ab<a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwib0tqA2siEAxVa_7sIHXMsC3gQFnoECA4QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fezequielsingman.files.wordpress.com%2F2020%2F09%2Fla-condicion-humana-hannah-arendt.pdf&amp;usg=AOvVaw2jQLcWRcCStI0B9wr23NqF&amp;opi=89978449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La condici\u00f3n humana<\/a>\u00ab, a pesar de que ella hubiese preferido llamarlo \u00abVita activa\u00bb. Se trata de una serie de conferencias en las que Arendt se ocupa del tema de las actividades pol\u00edticas de la sociedad civil omitiendo deliberadamente la pura actividad de pensar y basandose por y para ello, en tres actividades fundamentales: labor, trabajo y acci\u00f3n. Para ella \u00abVita activa\u00bb es una expresi\u00f3n de capital importancia en la tradici\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico y \u00absurgi\u00f3 de una concreta constelaci\u00f3n hist\u00f3rica: el juicio a que se vio sometido S\u00f3crates y el conflicto entre el fil\u00f3sofo y la polis\u00bb.<\/p><p>En el mencionado simposio con el que he iniciado este art\u00edculo, participaron tres fil\u00f3sofos alemanes de mucho peso: <a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/Vom-unabh%C3%A4ngigen-Denken-Nachgelassene-Gesamtausgabe\/dp\/3796543510\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Georg Hartmann<\/a> editor de la obra de Karl Jaspers sobre Hanna Arendt; <a href=\"https:\/\/morazan.org\/el-fuego-de-la-libertad-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Wolfram Eilenberger, autor de \u201cEl fuego de la libertad\u201d<\/a> und <a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/Hannah-Arendt-Leidenschaften-Menschen-B%C3%BCcher\/dp\/3833304812\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Barbara Hahn<\/a>, Profesora de la Vanderbilt University Nashville. El tema central del encuentro era la percepci\u00f3n de la obra de Hannah Arendt por el fil\u00f3sofo Karl Jasper, maestro y amigo personal de Hannah Arendt, nacida el 14 de octubre de 1906 en Hannover. Despu\u00e9s de huir del r\u00e9gimen nazi en 1933, Hannah Arendt trabaj\u00f3 para varias organizaciones jud\u00edas en Par\u00eds antes de trasladarse a Estados Unidos en 1941, donde vivi\u00f3 hasta su muerte el 4 de diciembre de 1975 en Nueva York.<\/p><figure id=\"attachment_6106\" aria-describedby=\"caption-attachment-6106\" style=\"width: 618px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6106\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Honduras-Protesta-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Honduras-Protesta-300x169.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Honduras-Protesta-768x432.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Honduras-Protesta-18x10.jpg 18w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Honduras-Protesta.jpg 980w\" sizes=\"(max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6106\" class=\"wp-caption-text\">Acciones de protesta contra el Narcoestado en Honduras<\/figcaption><\/figure><p>Solo se puede aprender de la historia a trav\u00e9s de la filosof\u00eda. Pero el mismo gran fil\u00f3sofo Karl Jaspers, se vi\u00f3 en parte confundido con la idea de Hannah Arendt de rechazar los limites innecesarios al arte de pensar. De all\u00ed proviene su frase de \u00abpensar sin asideros\u00bb. Muy pertinente, pero m\u00e1s bien metaf\u00f3rica, en mi opini\u00f3n, especialmente para una filos\u00f3fa con fuertes asideros kantianos. En la vida activa contemporanea podemos observar que, ni Vladimir Putin, ni Donald Trump parecen ser muy letrados en el arte de pensar. Pero las instituciones acad\u00e9micas y pol\u00edticas de todas las sociedades contemporaneas est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de recurrir al \u201cpensamiento reflexivo\u201d para poder sacar las conclusiones m\u00e1s pertinentes frente a hechos hist\u00f3ricos. Siguiendo las ense\u00f1anzas de Hannah Arendt, se podr\u00edan mencionar algunas pistas que nos permitan combinar Vida activa con \u00abla m\u00e1s elevada y pura actividad de pensar\u00bb:<\/p><ol><li>El agente de la maldad no siempre es sujeto pensante, lo que no significa que por ello sea no inteligente o est\u00fapido. Como tal, el agente es parte de un engranaje que determina el actuar del llamado principal y que en muchos casos puede aparecer como una estructura an\u00f3nima y an\u00f3mala.<\/li><li>Los actos de maldad, como el narcotr\u00e1fico, son la resultante de una especie de culpa colectiva que incluye estructuras de poder y dominaci\u00f3n transnacionales. El juicio debe incluir por tanto una reflexi\u00f3n sobre la responsabilidad estructural de los que condenan.<\/li><li>Las normas morales existentes no son suficientes, si no van acompa\u00f1adas de una renovada cultura pol\u00edtica que tome en serio la \u00e9tica como imperativo categ\u00f3rico, es decir con validez universal.<\/li><\/ol><p>La incapacidad para pensar no se refiere \u00fanicamente a un sujeto individual. Esta incluye muchas veces tambi\u00e9n a sociedades enteras como colectivos con responsabilidad estructural. De all\u00ed la necesidad de redescubrirla y cultivarla continuamente. En el simposio mencionado se habl\u00f3 del pasado Siglo XX como una \u00e9poca caracterizada por el desgarramiento de los intelectuales ante sucesos aterradores como el holocausto, el colonialismo y las guerras mundiales. Da la impresi\u00f3n que dicho desgarramiento de la condici\u00f3n humana nos acompa\u00f1ar\u00e1 tambi\u00e9n en este Siglo XXI. Por eso resulta perentorio hacer los esfuerzos por cultivar y revitalizar el arte de pensar de manera reflexiva, utilizando las categor\u00edas filos\u00f3ficas y combin\u00e1ndolas con las funciones del entendimiento a la hora de formular juicios, sean estos pol\u00edticos o morales.<\/p><h2>Literaturhinweise<\/h2><p>Arendt, H. (1958). The Human Condition, The University of Chicago Press.<\/p><p>Arendt, H. (1984). La vida del esp\u00edritu, Madrid, C.E.C.<\/p><p>Arendt, H. (1987). Los or\u00edgenes del totalitarismo, 3 vol\u00famenes, Madrid, Alianza.<\/p><p>Arendt, H. (2000). Eichmann en Jerusal\u00e9n, un estudio sobre la banalidad del mal, Barcelona.<\/p><p>Jaspers, Karl (1963). \u00abBeispiel f\u00fcr das Verh\u00e4ngnis des Vorrangs nationalpolitischen Denkens\u00bb, Lebensfragen der deutschen Politik, 1963.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensar sin asideros: Acerca del entendimiento y la banalidad del mal \u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 26.02.2024 \u201cLos pensamientos sin contenidos son vac\u00edos; las intuiciones sin conceptos son ciegas\u201dImmanuel Kant El pasado 21 de febrero de 2024 tuve el privilegio de presenciar, de manera digital, un simposio bajo el t\u00edtulo \u201cPensar sin asideros: Hannah Arendt y sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6091,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-6065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6065"}],"version-history":[{"count":156,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6233,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6065\/revisions\/6233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6091"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}