{"id":5911,"date":"2024-02-15T13:08:49","date_gmt":"2024-02-15T13:08:49","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=5911"},"modified":"2024-02-16T10:53:58","modified_gmt":"2024-02-16T10:53:58","slug":"el-senor-y-el-siervo-en-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/el-senor-y-el-siervo-en-la-politica\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or y el Siervo en la Pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5911\" class=\"elementor elementor-5911\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5acbd56 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5acbd56\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c1857b8\" data-id=\"c1857b8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-acd246c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"acd246c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1>La dial\u00e9ctica de Se\u00f1or y Siervo en la pol\u00edtica<\/h1><p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 15.02.2024<\/p><p style=\"text-align: right\">\u201c<em>La verdad de la conciencia independiente es; por tanto, la conciencia servil<\/em>.\u201d<br \/>Friedrich Hegel<\/p><h2>La conciencia desventurada<\/h2><p>Uno nunca termina de leer a Hegel. Y no es quiz\u00e1s una iron\u00eda afirmar que uno nunca termina de comprender a Hegel. Lo leo m\u00e1s en alem\u00e1n y me gusta leerlo tambi\u00e9n en espa\u00f1ol, lengua en la que la fluidez se puede convertir en una trampa. Hace algunos d\u00edas le comentaba a mi buen amigo Segisfredo Infante, el hegeliano m\u00e1s serio que conozco en Honduras, que en las traducciones de Hegel al espa\u00f1ol, se ha cometido recurrentemente el error de usar la dicotom\u00eda \u201cAmo y Esclavo\u201d sustituyendo a la de \u201cSe\u00f1or y Siervo\u201d que, de hecho, es la traducci\u00f3n exacta del alem\u00e1n \u00abHerr und Knecht\u00bb. El fil\u00f3sofo e historiador hondure\u00f1o, Segisfredo Infante es de la opini\u00f3n de que esta podr\u00eda ser una de las causas del porqu\u00e9 el Cap\u00edtulo IV de la <a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjakaCu1K-EAxXMxQIHHSJBD50QFnoECA8QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.proletarios.org%2Fbooks%2FHegel-Fenomenologia_Del_Espiritu.pdf&amp;usg=AOvVaw1Fod5rcZefmkMbRktSdDoG&amp;opi=89978449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cFenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu\u201d de Hegel<\/a>, ha sido el m\u00e1s manoseado por fil\u00f3sofos, economistas, soci\u00f3logos o psic\u00f3logos con dudosas intensiones. En su opini\u00f3n, ha sido el fil\u00f3sofo ruso-franc\u00e9s <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/KojeveIntroduccionALaLecturaDeHegel\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alexandre Koj\u00e8ve<\/a>, uno de los m\u00e1s elocuentes causantes de tal confusi\u00f3n. Pero veamos en detalle, de qu\u00e9 se trata y, sobre todo, veamos tambi\u00e9n porqu\u00e9 nos importa este tema hoy, m\u00e1s de 200 a\u00f1os despu\u00e9s. Hist\u00f3ricamente, al contrario del siervo, el esclavo carece de libertad, es propiedad de su amo. El siervo, a pesar de ser v\u00edctima involuntaria de una relaci\u00f3n de dependencia extrema respecto al se\u00f1or feudal, puede vivir del producto de su trabajo, formar una familia e incluso tener la propiedad sobre sus medios de producci\u00f3n, asegurando su existencia a pesar del pago obligatorio del tributo al se\u00f1or.<\/p><figure id=\"attachment_5918\" aria-describedby=\"caption-attachment-5918\" style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5918\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fenomenologia-Hegel.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"636\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fenomenologia-Hegel.jpg 182w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fenomenologia-Hegel-8x12.jpg 8w\" sizes=\"(max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5918\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 La fenomenologia del Espiritu, FCE<\/figcaption><\/figure><p>Antes de arribar a esta relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n, Hegel parte, en su larga reflexi\u00f3n, de una situaci\u00f3n natural del sujeto en la que \u00e9ste forma parte de una colectividad gregaria una especie de reba\u00f1o sin Estado. No existe a\u00fan la individualidad. Sin embargo, al contrario de los animales, el deseo que acerca al hombre al objeto, no solamente es corporal. Cuando desea alimentos destruye al objeto para poder sobrevivir. Matar a un bisonte, por ejemplo, es una forma de satisfacer un deseo, destruyendo al objeto. A diferencia de los animales el sujeto humano, es decir, su autoconciencia, lleva inherente tambi\u00e9n el deseo de \u201capropiarse\u201d de otros objetos sin destruirlos, pues son para \u00e9l no solo objetos, sino tambi\u00e9n sujetos, portadores, como \u00e9l, de autoconciencia. \u201cLa autoconciencia s\u00f3lo alcanza sus satisfacci\u00f3n en otra autoconciencia\u201d escribe Hegel al respecto. Evidentemente que, para que esto ocurra, la autoconciencia del sujeto individualizado, debe ser \u201creconocida\u201d por la otra, como ser para s\u00ed. Dicha relaci\u00f3n, sin embargo, no es arm\u00f3nica. Mientras tal reconocimiento no sea perceptible, tanto la una como la otra intentar\u00e1n imponerse. Por ello la dial\u00e9ctica del \u201cse\u00f1or y siervo\u201d no es m\u00e1s que una estaci\u00f3n en el largo camino del sujeto por alcanzar la raz\u00f3n. Visto as\u00ed, no estamos hablando de una etapa hist\u00f3rica espec\u00edfica de la humanidad, el Imperio Romano, como afirman los que traducen \u201camo y esclavo\u201d, en lugar de \u201cse\u00f1or y siervo\u201d. Se trata m\u00e1s bien del proceso general de lucha del ser para lograr y mantener la libertad que no es otra cosa que la materializaci\u00f3n de la raz\u00f3n. Es decir, en cuanto tal es hist\u00f3rico, pero no particular.<\/p><p>Lo que ocurri\u00f3 en el momento en que el sujeto se separ\u00f3 del reba\u00f1o para poder apropiarse del objeto, afirmando as\u00ed su singularidad, puede ser tambi\u00e9n metaf\u00f3rico. En vista de que los objetos que satisfacen sus deseos resultaron perecederos, el sujeto buscar\u00e1 a otro \u201cobjeto\u201d que le permita reproducir a su vez los objetos que necesita para satisfacer sus deseos. Ese otro \u201cobjeto\u201d con propiedades especiales, ser\u00e1 para \u00e9l el siervo. Es decir, en tanto que sujeto para s\u00ed, el siervo es tambi\u00e9n objeto para el se\u00f1or. Entre ambos se va a dar una \u201clucha a muerte\u201d, en la que uno de los dos har\u00e1 todo lo posible para lograr su libertad, incluso bajo el riesgo de perder la vida. El otro, por el contrario, har\u00e1 todo lo posible por no perder la vida, incluso si el precio de ello es perder la libertad. Esa es grosso modo (a muy grosso modo) la explicaci\u00f3n de la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica \u201cse\u00f1or y siervo\u201d en Hegel. En vista de que el objeto del se\u00f1or deber\u00e1 ser una autoconciencia para si, \u00e9sta es m\u00e1s un siervo que un esclavo. La autoconciencia en el esclavo es quasi inexistente, el esclavo es un objeto o un ser en si. No puede desarrollar la capacidad de reconocer al se\u00f1or y por lo tanto es irrelevante para la realizaci\u00f3n del se\u00f1or.<\/p><p>Para poner un ejemplo, ahora sociol\u00f3gico, que por simplificador, podr\u00eda ser tambi\u00e9n distorsionador, perm\u00edtasenos imaginar una oficina o puesto de trabajo. Los objetos que est\u00e1n en ella, son cosas en s\u00ed. Sin embargo debido a la forma en que los sujetos los han colocado en el espacio o a su contenido (los textos escritos por ellos en la computadora o los libros subrayados) son tambi\u00e9n objetos para su yo, para su autoconciencia. En tanto que han sido colocados en un determinado orden, dejan de ser \u00abobjetos en s\u00ed\u00bb para convertirse en \u00abobjetos para el sujeto\u00bb, Hegel lo llama \u00abser para si\u00bb. Si ampliamos el contexto e incluimos a los colegas y las relaciones de interdependencia personal, veremos que todos son, no solo sujetos, sino tambi\u00e9n objetos de las otras autoconciencias que son los colegas. Con los matices del caso, la interacci\u00f3n con dichos colegas puede adquirir una din\u00e1mica de \u201cse\u00f1or y siervo\u201d. Aquel que asume el riesgo y est\u00e1 dispuesto a morir por su libertad, se impone ante el otro que est\u00e1 dominado por el miedo y le teme a la muerte. Dicha relaci\u00f3n puede volverse conflictiva, por ejemplo en el caso de que varios de los colegas aspiren a escalar posiciones dentro de la jerarqu\u00eda. Tales din\u00e1micas pueden ser observadas tambi\u00e9n en la pol\u00edtica.<\/p><p>En alguna parte le\u00ed que para entender la Fenomenolog\u00eda de Hegel, hay que imagin\u00e1rselo como una novela hist\u00f3rica con el \u201cyo\u201d como personaje central. El h\u00e9roe principal de dicha epopeya ser\u00eda el \u201cyo\u201d o el sujeto, que recorre, al igual que Odiseo (Ulises, en lat\u00edn) un largo camino en el que enfrenta todo tipo de experiencias muchas de ellas existenciales (el sujeto en contacto sensorial con los objetos). Por eso el Odiseo que parte (con su ser-en-s\u00ed) es, al mismo tiempo, el mismo que regresa pero ya marcado por la experiencia vivida (ser-para-s\u00ed), es decir ya es un Odiseo realizado (un ser-en-y-para-s\u00ed). Lo mismo ocurre con la conciencia que emerge de la certeza sensorial y, pasando por la percepci\u00f3n y el entendimiento, desarrolla el concepto que culmina en la raz\u00f3n. En este proceso se da la apropiaci\u00f3n del objeto por parte del sujeto. No deja de ser cierto que incluso la descripci\u00f3n de la epopeya de la conciencia hasta convertirse en el esp\u00edritu en Hegel, tiene que ver con el mejor estilo del romanticismo alem\u00e1n representado por Goethe, Novalis o el mismo Schelling amigo personal de Hegel, entre muchos otros. En sus inicios filos\u00f3ficos, Schelling y Hegel estaban profundamente convencidos de la armon\u00eda entre la polis y la naturaleza.<\/p><h2>La pol\u00edtica y los siervos<\/h2><p>La din\u00e1mica interna de las organizaciones pol\u00edticas se caracteriza, a menudo, por la lucha continua entre \u201cse\u00f1or y siervo\u201d. El poder del l\u00edder, es mucho mayor mientras m\u00e1s centralizada sea la estructura y menor o m\u00e1s d\u00e9bil sea la mediaci\u00f3n institucional que le permita desplegar su poder sobre el siervo. Por otra parte, mientras mayor sea el reconocimiento de su poder por parte del siervo, menor ser\u00e1 la necesidad de utilizar la violencia, sea esta directa o estructural, para obtener dicho reconocimiento. Es por eso que <a href=\"https:\/\/www.alianzaeditorial.es\/libro\/ciencias-sociales\/sobre-la-violencia-hannah-arendt-9788491811114\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hannah Arendt rechaza la idea de que a mayor poder, mayor violencia<\/a>. Ella rechaza la interpretaci\u00f3n de Max Weber para quien \u201cEl Estado es el dominio de los hombres sobre los hombres basado en los medios de la violencia legitimada, es decir, supuestamente legitimada\u201d. Nada m\u00e1s alejado de la realidad seg\u00fan la fil\u00f3sofa jud\u00eda: \u201cEl poder y la violencia son opuestos; donde uno domina absolutamente el otro est\u00e1 ausente\u201d (Arendt 2005, 77).<\/p><figure id=\"attachment_5922\" aria-describedby=\"caption-attachment-5922\" style=\"width: 626px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5922\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-el-poder-y-la-violencia-son-opuestos-300x141.jpg\" alt=\"\" width=\"626\" height=\"294\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-el-poder-y-la-violencia-son-opuestos-300x141.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-el-poder-y-la-violencia-son-opuestos-768x361.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-el-poder-y-la-violencia-son-opuestos-18x8.jpg 18w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Arendt-el-poder-y-la-violencia-son-opuestos.jpg 850w\" sizes=\"(max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5922\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Hannah Arendt, Otras frases<\/figcaption><\/figure><p>Al contrario de Marx o Karl Popper, Arendt, siguiendo a Hegel en esta apreciaci\u00f3n, no ve al Estado como el portador de la violencia (de clase) por definici\u00f3n. Sin embargo hay hacer notar que ella rechazaba \u201cla gran fe de Hegel y de Marx en su dial\u00e9ctico poder de negaci\u00f3n\u201d que, seg\u00fan ella, los llev\u00f3 a asumir el viejo prejuicio filos\u00f3fico de que el mal no es m\u00e1s que un modo privativo del bien. Por ello es importante saber que es lo que se entiende por poder. El problema surge cuando se confunde poder con mando. En esa l\u00f3gica el poder consiste en mandar y ser obedecido, como en el caso del se\u00f1or y el siervo. Hist\u00f3ricamente dicha dicotom\u00eda aparece en todas las formaciones pol\u00edticas incluso en las de los Estados modernos en los que la burocracia suele manifestarse como \u201cla m\u00e1s formidable forma de dominio\u201d y que, al igual que en un relato de Kafka, constituye el \u201cdominio de Nadie\u201d y como tal puede ser el m\u00e1s tir\u00e1nico de todos los dominios.<\/p><p>Incluso el poder tir\u00e1nico necesita de colaboradores y estructuras en las que pueda confiar bajo su mando para poder ejercer la violencia. Montesquieu afirmaba correctamente que \u201cla tiran\u00eda es la m\u00e1s violenta y la menos poderosa de las formas de gobierno\u201d. Un ejemplo bastante visible en el mundo contempor\u00e1neo lo constituye el r\u00e9gimen teocr\u00e1tico de los Mulahs en Ir\u00e1n, que junto a la polic\u00eda necesitan de una guardia pretoriana para ejercitar la violencia. Para decirlo en palabras de Hannah Arendt, la diferencia m\u00e1s obvia \u201centre poder y violencia es que el poder siempre precisa el n\u00famero, mientras que la violencia, hasta cierto punto, puede prescindir del n\u00famero porque descansa en los instrumentos [\u2026] La extrema forma del poder es la de Todos contra Uno, la extrema forma de violencia es la de Uno contra Todos\u201d (Arendt, 2005). Mientras la opini\u00f3n p\u00fablica apoye las pol\u00edticas del gobierno y su l\u00edder, mucho mayor ser\u00e1 su poder. Al mismo tiempo, mientras m\u00e1s eficaces sean los instrumentos de coerci\u00f3n y m\u00e1s pasiva sea la reacci\u00f3n de la mayor\u00eda, mucho m\u00e1s exitosa ser\u00e1 la violencia. En ning\u00fan caso se podr\u00e1 afirmar que el poder sea igual a la violencia.<\/p><p>Para ella el poder del l\u00edder est\u00e1 en correlaci\u00f3n directa con la legitimaci\u00f3n. Mientras mayor es la aceptaci\u00f3n y reconocimiento de la institucionalidad, por parte del sujeto social, como la garant\u00eda de la libertad de todos, mayor es el poder de un l\u00edder o de un partido en el gobierno y, por consiguiente, menor la necesidad de coerci\u00f3n por medio de la violencia. La libertad ser\u00eda en tal caso, no la ausencia total de coerci\u00f3n, pregonada por los libertarios, sino el \u201cconocimiento consciente de la necesidad\u201d. El Estado de Derecho, que garantice las libertades fundamentales y las secundarias, es por lo tanto, la mejor expresi\u00f3n del poder. Sin embargo no se puede dar por descartado que dicho Estado de Derecho pueda ser destruido por medio de la violencia de los que perdieron el Poder. Ejemplos de dichos intentos se pueden encontrar en la historia reciente de Brasil con el intento de Golpe de Estado de Bolsonaro y del mismo Donald Trump en los Estados Unidos, despu\u00e9s de perder ambos las elecciones.<\/p><p>Otro aspecto importante en el que hace hincapi\u00e9 Arendt es en el mal uso que se hace de ciertos conceptos, incluso en las ciencias pol\u00edticas. <em>Poder, potencia, fuerza, autoridad y violencia<\/em> son solo algunos de los conceptos m\u00e1s sobresalientes que son utilizados de manera poco diferenciada y que tienen implicaciones negativas a la hora de realizar un an\u00e1lisis, sea este coyuntural o estructural. Para Arendt \u201c<em>Poder<\/em> corresponde a la capacidad humana, no simplemente para actuar, sino para actuar concertadamente. <em>Potencia<\/em>, por su parte, corresponde a la naturaleza del grupo y constituye su poder para hacer frente a la independencia, propiedad de la potencia individual. <em>La fuerza<\/em> corresponde a la energ\u00eda liberada por los movimientos f\u00edsicos o sociales. <em>La autoridad<\/em> corresponde al indiscutible reconocimiento por aquellos a quienes se les pide obedecer; no precisa ni de la coacci\u00f3n ni de la persuasi\u00f3n. <em>La violencia,<\/em> en su sentido m\u00e1s elemental, refiere al da\u00f1o ejercido sobre las personas por parte de otros seres humanos, se distingue por su car\u00e1cter instrumental y por la capacidad de multiplicar la potencia humana\u201d (Arendt 2005). En resumen el poder representa la esencia de todos los gobiernos mientras que la violencia por ser instrumento, no puede ser esencia.<\/p><h2>Las falacias en la pol\u00edtica<\/h2><p>La idea de todo proyecto pol\u00edtico es tratar de adelantar el futuro. Superar el presente de penurias para lograr algo mejor y m\u00e1s grande. Sin embargo, en vista de que muy a menudo la experiencia nos ha enfrentado con lo totalmente inesperado, tratar de predecir el futuro resulta casi imposible. La historia se ocupa del pasado y la pol\u00edtica intenta construir el futuro, ignorando a veces que los retos del presente son a\u00fan m\u00e1s perentorios. Este momento tambi\u00e9n puede ser visto como parte del despliegue de las fuerzas del se\u00f1or, que siente que su reconocimiento por parte del siervo se ve amenazado, precisamente por haber hecho una falsa predicci\u00f3n del futuro. \u201cNo cumpli\u00f3 sus promesas\u201d, es la frase m\u00e1s com\u00fan a la hora de justificar la falta de apoyo o reconocimiento. En no pocos casos, los politicos y sus organizaciones se vuelven victimas de sus propias falacias.<\/p><figure id=\"attachment_5938\" aria-describedby=\"caption-attachment-5938\" style=\"width: 588px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5938\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/USA-Falacias-300x170.jpg\" alt=\"\" width=\"588\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/USA-Falacias-300x170.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/USA-Falacias-18x10.jpg 18w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/USA-Falacias.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 588px) 100vw, 588px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5938\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Demostraci\u00f3n contra la falacia antimigrante, tomado de \u00abThe Dialogue\u00bb.<\/figcaption><\/figure><p>Al contrario de la mentira, la falacia da la impresi\u00f3n de ser v\u00e1lida. Las falacias son muy comunes en la pol\u00edtica, especialmente en situaciones preelectorales en las que el se\u00f1or tiene el deseo irrefrenable de obtener el reconocimiento del siervo. Desde que Arist\u00f3teles identific\u00f3 en sus Refutaciones Sof\u00edsticas trece clases de falacias, el fen\u00f3meno de la manipulaci\u00f3n de las masas parece haberse multiplicado enormemente. Una de las falacias m\u00e1s comunes es el llamado \u201cfalso dilema\u201d, caracter\u00edstica de las sociedades polarizadas, donde se presentan dos puntos de vista como las \u00fanicas dos opciones, \u201cpatria o muerte\u201d, \u201cestado o mercado\u201d, \u201ceconom\u00eda o ecolog\u00eda\u201d etc. C\u00f3mo se puede ver el conectivo l\u00f3gico del falso dilema es el \u201co\u201d excluyente que implica una bifurcaci\u00f3n que conduce al \u201ctercero excluido\u201d, que en el sentido hegeliano podr\u00eda ser la mediaci\u00f3n necesaria para obtener la negaci\u00f3n dial\u00e9ctica que lleve al \u00abprogreso\u00bb.<\/p><p>El problema de este tipo de falacias es el encanto de su simplismo que las vuelve psicol\u00f3gicamente persuasivas. Igualmente peligrosa es la falacia \u201cad hominem\u201d es decir, aquella que consiste en desacreditar a otra persona. No importa lo que afirme dicha persona, se dar\u00e1 por sentado que es falso, aunque no sea as\u00ed. Es un tipo de falacia muy com\u00fan en contextos polarizados y es muy da\u00f1ina no solamente por su perversidad, sino tambi\u00e9n por su car\u00e1cter discriminatorio que redunda en un da\u00f1o colectivo. Este tipo de falacias se pueden utilizar para desacreditar tambi\u00e9n a grupos sociales como empresarios, ecologistas, feministas, homosexuales, jud\u00edos, etc. En democracias con instituciones fuertes han surgido estructuras independientes que se encargan de realizar peri\u00f3dicamente lo que se conoce como \u201cfact check\u201d, verificaci\u00f3n de hechos, orientadas a combatir las falacias.<\/p><p>En la llamada era de la \u201cpost-verdad\u201d en la que los medios sociales logran viralizar las falacias, la convergencia de los sistemas pol\u00edticos hacia el populismo es facilitada por la falacia que le permite al se\u00f1or movilizar al siervo en reba\u00f1os en pos de una quimera que ofrezca la posibilidad de la realizaci\u00f3n de su falacia. El deseo del se\u00f1or es tan intenso, que el mismo termina por creer en su propia falacia lo que de hecho lo lleva a perder gran parte de su poder. Esto conduce a que, en determinadas coyunturas, el siervo logre multiplicar su poder adquiriendo una mayor cuota de realizaci\u00f3n para su autoconciencia. Es innegable el impacto negativo que tales procesos tienen en la consolidaci\u00f3n de los Estados de Derecho. Sin embargo, dichos antagonismos suelen ser solamente veredas en ese camino en el que, como dir\u00eda Bertold Brecht en boca de su Galileo Galilei, \u201cEl triunfo de la raz\u00f3n solo puede ser el triunfo de los razonables\u201d.<\/p><h2>Referencias<\/h2><p>Arendt, H. (2005). Sobre la violencia, El libro de bolsillo de Ciencia pol\u00edtica Alianza Editorial. T\u00edtulo original, On Violence.<\/p><p>Hegel, F. (1966). Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu (W. Roces y R. Guerra, Trads.), M\u00e9xico: FCE.<\/p><p>Koj\u00e8ve, A. (1982). La dial\u00e9ctica del amo y del esclavo en Hegel, Buenos Aires, La Pl\u00e9yade.<\/p><p>V\u00e1squez,\u00a0 E.\u00a0 (1993).\u00a0 Una\u00a0 breve\u00a0 historia\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 enajenaci\u00f3n.\u00a0 Para\u00a0 Leer y entender a Hegel. M\u00e9rida: Universidad de los Andes.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dial\u00e9ctica de Se\u00f1or y Siervo en la pol\u00edtica \u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, 15.02.2024 \u201cLa verdad de la conciencia independiente es; por tanto, la conciencia servil.\u201dFriedrich Hegel La conciencia desventurada Uno nunca termina de leer a Hegel. Y no es quiz\u00e1s una iron\u00eda afirmar que uno nunca termina de comprender a Hegel. 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