{"id":5432,"date":"2024-01-15T13:49:14","date_gmt":"2024-01-15T13:49:14","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=5432"},"modified":"2024-01-17T10:35:37","modified_gmt":"2024-01-17T10:35:37","slug":"el-ser-y-el-azar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/el-ser-y-el-azar\/","title":{"rendered":"El Ser y el Azar"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5432\" class=\"elementor elementor-5432\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-aa2bc46 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"aa2bc46\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ba0de9f\" data-id=\"ba0de9f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8edfa51 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8edfa51\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1 class=\"font-['Roboto'] text-[26px] leading-[29.9px] md:text-4xl md:leading-10 lg:text-[50px] lg:leading-[57.5px] font-bold my-[10px]\">El azar y los modos de ser del Universo<\/h1><p>Segisfredo Infante, 14.01.2024 (<a href=\"https:\/\/www.latribuna.hn\/2024\/01\/14\/clave-de-sol-el-azar-y-los-modos-de-ser-del-universo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tomado de \u00abLa Tribuna\u00bb<\/a>)<\/p><p class=\"mb-6\">Los pensadores de la antig\u00fcedad griega, una vez que hab\u00edan identificado, mediante un doloroso proceso de abstracci\u00f3n mental, los primeros principios o elementos constitutivos del \u201cUniverso\u201d inmediato o circundante, intentaron penetrar y despejar las estructuras del \u201cSer\u201d, principalmente el fil\u00f3sofo \u201cmetaf\u00edsico\u201d Parm\u00e9nides. Luego se toparon con el problema de la fugacidad sensorial de las cosas y de las posibles estructuras del azar, dilema que, a partir de Her\u00e1clito, desencaden\u00f3 sendos debates entre los sofistas y los socr\u00e1ticos o plat\u00f3nicos.<\/p><figure id=\"attachment_5436\" aria-describedby=\"caption-attachment-5436\" style=\"width: 363px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5436\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/parmenides-Busto-229x300.jpg\" alt=\"\" width=\"363\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/parmenides-Busto-229x300.jpg 229w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/parmenides-Busto-9x12.jpg 9w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/parmenides-Busto.jpg 283w\" sizes=\"(max-width: 363px) 100vw, 363px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5436\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Foto Wikimedia: Parmenides de Elea<br \/>(Nacido en el a\u00f1o 515 a.C)<\/figcaption><\/figure><p class=\"mb-6\">Plat\u00f3n, bajo la influencia originaria de S\u00f3crates, utiliz\u00f3 y desarroll\u00f3 la teor\u00eda del concepto y de la dial\u00e9ctica como m\u00e9todo filos\u00f3fico global, con el prop\u00f3sito de fijar principios m\u00e1s o menos cient\u00edficos que ayudaran a \u201cdesocultar\u201d la verdad intelectiva en medio de la fugacidad l\u00edquida que parec\u00eda exhibir el entorno, en tanto en cuanto que si todo lo existente era fugaz como un r\u00edo, resultaba poco menos que imposible elaborar una verdad cient\u00edfica que se convirtiera en estrella polar de la existencia natural y espiritual. No debe perder de vista, nuestro amable lector, que la gran \u201cFilosof\u00eda\u201d, en aquellos tiempos heroicos, estaba clasificada como \u201cciencia\u201d. Esto es, un \u00e1rbol enorme a partir del cual aparec\u00edan y crec\u00edan las ramas de las ciencias particulares, exceptuando la medicina egipcia. La idea de la filosof\u00eda como \u201cciencia\u201d continu\u00f3 prevaleciendo en los tiempos de Immanuel Kant y de Guillermo Hegel, hasta las primeras tres d\u00e9cadas del siglo veinte. Hoy sabemos que la gran \u201cFilosof\u00eda\u201d es solamente un saber riguroso universalizante; o un gigantesco faro que ilumina las rutas borrascosas y que suele anticipar circunstancias abri\u00e9ndoles el paso a las dem\u00e1s ciencias y subdisciplinas, tal como lo reconoci\u00f3 en su momento Kurt G\u00f6del, el m\u00e1s importante l\u00f3gico matem\u00e1tico del siglo veinte. En verdad que la gran \u201cFilosof\u00eda\u201d suele ser m\u00e1s rigurosa que algunas disciplinas cient\u00edficas human\u00edsticas.<\/p><p class=\"mb-6\">Releyendo al genial Arist\u00f3teles (disc\u00edpulo de Plat\u00f3n) es posible deducir que el azar es solamente un accidente del \u201cSer\u201d, en tanto que desde el punto de vista de la realidad circundante es imposible fijar una verdad filos\u00f3fico-cient\u00edfica contundente, en medio de una infinitud de azares. Para realizar una investigaci\u00f3n cient\u00edfica se requiere delimitar un campo y un objeto de estudio, hacia adelante o hacia atr\u00e1s, m\u00e1s o menos precisos. Esto lo saben muy bien los historiadores que intentan desempe\u00f1arse con rigor. Por ello Arist\u00f3teles estableci\u00f3, con una mirada abarcadora pero limitante, que la filosof\u00eda primera trataba sobre \u201cel ser en tanto que ser y los modos del ser\u201d. Estos modos del ser (quiz\u00e1s inaceptables para el genial Plat\u00f3n) son, a nuestro juicio, los accidentes o azares de la existencia.<\/p><figure id=\"attachment_5442\" aria-describedby=\"caption-attachment-5442\" style=\"width: 335px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5442\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Pierre_Simon_de_Laplace-208x300.jpg\" alt=\"\" width=\"335\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Pierre_Simon_de_Laplace-208x300.jpg 208w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Pierre_Simon_de_Laplace-8x12.jpg 8w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Pierre_Simon_de_Laplace.jpg 554w\" sizes=\"(max-width: 335px) 100vw, 335px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5442\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Wikimedia: Pierre Simon de Laplace, 1749- 1827.<\/figcaption><\/figure><p class=\"mb-6\">Pero entonces salta una pregunta en los recodos del camino: \u00bfExiste una estructura del azar? Aqu\u00ed topamos, sin esperarlo, con las teor\u00edas del \u201cestructuralismo ling\u00fc\u00edstico\u201d, por si acaso aceptamos que en la base de los lenguajes humanos subiste una estructura verbal como si se tratara de hechos concretos. Pero concedamos, por conveniencia inmediata, que un idioma es una estructura gramatical, m\u00e1s bien pl\u00e1stica, que de alg\u00fan modo metaf\u00f3rico, o el\u00edptico, conecta con la realidad multil\u00e1tera exterior, por muy huidizos que luzcan los sucesos unilineales y simult\u00e1neos. En consecuencia, el azar continuar\u00eda siendo, desde el \u00e1ngulo aristot\u00e9lico, un modo accidentado mediante el cual hace presencia indirecta el \u201cSer\u201d, del cual hablaron Parm\u00e9nides y otros fil\u00f3sofos posteriores. Que quede constancia que solo estoy esbozando el fen\u00f3meno del azar en la b\u00fasqueda fatigosa de \u201cla cosa en s\u00ed\u201d.<\/p><p class=\"mb-6\">Pues bien, aquella problem\u00e1tica laber\u00edntica podemos jalarla hacia la modernidad del pensamiento, centr\u00e1ndonos en la obra de Pierre-Simon Laplace. Este cient\u00edfico fue uno de los pocos pensadores deterministas y mecanicistas que intent\u00f3 exponer mediante un lenguaje nada t\u00e9cnico sus conocimientos y sus contribuciones individuales sobre el tema de las supuestas recurrencias o o repeticiones derivadas de los juegos de azar, cuyas indagaciones meticulosas se alzaron como una rama importante de la matem\u00e1tica conocida como \u201cTeor\u00eda de probabilidades\u201d. La b\u00fasqueda intelectual y human\u00edstica de Pierre-Simon Laplace, por volver accesibles sus conocimientos al mayor n\u00famero de profanos, lo condujeron a ofrecer una ronda de diez conferencias que m\u00e1s tarde public\u00f3 bajo el t\u00edtulo de \u201cEnsayo filos\u00f3fico de probabilidades\u201d. (Ruego a Dios Alt\u00edsimo que este texto no me lo hayan \u201cextraviado\u201d, los unos o los otros, tal como me ha ocurrido con varios otros libros importantes).<\/p><p class=\"mb-6\">Creo que Plat\u00f3n jam\u00e1s hubiese aceptado el azar como una estructura, por su percepci\u00f3n del mundo sensorial fugaz como una sombra de la realidad. Esta sombra ha sido ratificada por varios cient\u00edficos de la primera mitad del siglo veinte. Arist\u00f3teles, m\u00e1s sistem\u00e1tico y flexible, percibi\u00f3 los accidentes azarosos del Universo como exteriorizaciones de \u201clos modos del ser\u201d. La otra pregunta derivada ser\u00eda la siguiente: \u00bfEs el Hombre un accidente biol\u00f3gico que se convirti\u00f3, o lo convirtieron, en una necesidad hist\u00f3rica del \u201cSer\u201d? La pregunta queda movi\u00e9ndose como un p\u00e9ndulo inm\u00f3vil sobre una pared de piedra.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El azar y los modos de ser del Universo Segisfredo Infante, 14.01.2024 (Tomado de \u00abLa Tribuna\u00bb) Los pensadores de la antig\u00fcedad griega, una vez que hab\u00edan identificado, mediante un doloroso proceso de abstracci\u00f3n mental, los primeros principios o elementos constitutivos del \u201cUniverso\u201d inmediato o circundante, intentaron penetrar y despejar las estructuras del \u201cSer\u201d, principalmente el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5085,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-invitados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5432"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5466,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5432\/revisions\/5466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}