{"id":525,"date":"2018-01-11T12:47:00","date_gmt":"2018-01-11T12:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=525"},"modified":"2022-01-11T13:21:10","modified_gmt":"2022-01-11T13:21:10","slug":"honduras-frente-a-los-retos-de-la-agenda-2030","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/honduras-frente-a-los-retos-de-la-agenda-2030\/","title":{"rendered":"Honduras frente a los retos de la Agenda 2030"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"525\" class=\"elementor elementor-525\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-43188e8 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"43188e8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b91c04e\" data-id=\"b91c04e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b1cc849 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"b1cc849\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Honduras y la Agenda 2030<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f407b16 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f407b16\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6bb28b3\" data-id=\"6bb28b3\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5de532f elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"5de532f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"568\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-1024x727.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-538\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-300x213.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-768x546.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-1536x1091.jpg 1536w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-2048x1455.jpg 2048w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Campesion-honduren.-Foto-USAID-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d14df84 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d14df84\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3>Resumen<\/h3><p><em>Desde su adopci\u00f3n en septiembre de 2015 la Agenda 2030 se convirti\u00f3 en el marco de referencia para el desarrollo sostenible. La Agenda consta de 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que abarcan las tres dimensiones de la sostenibilidad: econ\u00f3mica, social y ecol\u00f3gica. La formulaci\u00f3n de la Agenda 2030 es un nuevo reto para la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica. La pregunta que se plantea aqu\u00ed es hasta qu\u00e9 punto esta Agenda implica un cambio de paradigma en la teor\u00eda del desarrollo. Para ello, la ciencia social y sobre todo la ciencia econ\u00f3mica en Honduras no pueden quedarse en los tradicionales esquemas abstractos. La Agenda 2030 tiene que ser vista como una oportunidad para que la Universidad deje de ser una torre de marfil protegida y encapsulada afuera de la realidad y se convierta en un ente propulsor de alternativas para la transformaci\u00f3n.<\/em><\/p><h3><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3><p>Desde su adopci\u00f3n en septiembre de 2015, la Agenda 2030 se convirti\u00f3 en el marco de referencia para el desarrollo sostenible a nivel global. La Agenda 2030 consta de 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que abarcan las tres dimensiones de la sostenibilidad: econ\u00f3mica, social y ecol\u00f3gica. No cabe duda que se trata de un consenso de alcance planetario, es decir de un proceso en el cual participaron todos los pa\u00edses de la tierra. Es adem\u00e1s una respuesta a los retos que plantean las crisis m\u00faltiples que con el cambio clim\u00e1tico conforman lo que podr\u00edamos denominar una crisis org\u00e1nica. Tiene un car\u00e1cter universal, es decir se trata de una Agenda para todos los pa\u00edses, sean estos ricos o empobrecidos. Funciona, sin embargo, bajo el principio de la responsabilidad compartida pero diferenciada y no es vinculante. Su lema es \u201cNo dejar a nadie atr\u00e1s\u201d. Dicho lema implica de ya un compromiso contra la desigualdad y la discriminaci\u00f3n. Es la exigencia de incluir a todos, especialmente a aquellos que han sido excluidos de los beneficios del desarrollo lo que la convierte en un marco referencial para la transformaci\u00f3n. Se trata, si se quiere de la ant\u00edtesis de la doctrina neoliberal.<\/p><p>No cabe duda que se trata de una plataforma pol\u00edtica. Sin embargo no ha sido solo el producto de una votaci\u00f3n en los grandes salones de las Naciones Unidas en Nueva York. La agenda es el resultado de un largo proceso en el que confluyen dos din\u00e1micas, de hecho ya presentes en la Conferencia del Desarrollo Sostenible en Rio de Janeiro en 1992, \u201cLa Conferencia de Rio\u201d. Hablamos aqu\u00ed de la dimensi\u00f3n ecol\u00f3gica y de la dimensi\u00f3n social. Con la Declaraci\u00f3n del Milenio del a\u00f1o 2000 y los correspondientes Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en 2002 se asumi\u00f3 una agenda social: La reducci\u00f3n de la pobreza en sus cinco dimensiones: econ\u00f3mica, social, pol\u00edtica y cultural. Era una Agenda para los pa\u00edses pobres. El proceso de Rio con su Agenda 21 era un proceso contra el cambio clim\u00e1tico, por la protecci\u00f3n del equilibrio ecol\u00f3gico de la tierra. Los ODS son la s\u00edntesis de ambos procesos (Moraz\u00e1n, 2014).<\/p><p>Es evidente pues que la Agenda 2030 tiene una relevancia pol\u00edtica. Sin embargo es importante plantear la pregunta en torno a su relevancia acad\u00e9mica. \u00bfPuede la Agenda 2030 ser un referente para la teor\u00eda del desarrollo? \u00bfCu\u00e1les son los retos de la Agenda 2030 y los ODS para la investigaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica? \u00bfHasta qu\u00e9 punto es posible utilizar los ODS como referencia a la hora de elaborar proyectos de investigaci\u00f3n en las ciencias humanas o naturales? \u00bfCu\u00e1l es el potencial existente para organizar investigaci\u00f3n emp\u00edrica s\u00f3lida en base a los indicadores formulados en los ODS? \u00bfPueden ser los ODS motivo de investigaci\u00f3n y cuestionamiento cuantitativo, objeto de an\u00e1lisis de las ciencias estad\u00edsticas? Dichas preguntas requieren la atenci\u00f3n necesaria en el marco de un programa acad\u00e9mico m\u00e1s amplio y no pueden ser abordadas en su totalidad en el presente art\u00edculo<\/p><h3><strong>El contexto internacional como objeto de an\u00e1lisis<\/strong><\/h3><p>La teor\u00eda del desarrollo ha sufrido cambios substanciales provenientes del cambio del contexto internacional (ver Moraz\u00e1n 2014) y el proceso de diferenciaci\u00f3n que ha tenido lugar en el grupo de los pa\u00edses en desarrollo con el repunte de China, India y Brasil como gigantes de la econom\u00eda global. Con un BIP de 18 trillones de D\u00f3lares los Estados Unidos siguen siendo la mayor potencia econ\u00f3mica del mundo. Esto significa un cuarto de la econom\u00eda global (24,3%). Sin embargo cambios notables est\u00e1n ocurriendo en el mundo. El segundo puesto lo ocupa ahora China con 11 trillones de D\u00f3lares y un 14% de la econom\u00eda mundial. El dominio de la econom\u00eda americana, no ser\u00e1 pues de largo alcance si se toman en cuenta las tasas de crecimiento de China. La econom\u00eda China creci\u00f3 en 6,7% en 2016 en comparaci\u00f3n con un 1,6% de los EEUU y ha mantenido tasas elevadas de crecimiento en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. China aboga por el multilateralismo en la agenda de comercio internacional y tiene una agenda propia en cooperaci\u00f3n internacional con los pa\u00edses en desarrollo que no coincide con la agenda de la Uni\u00f3n Europea y que compite incluso con la agenda norteamericana o la agenda de potencias regionales como Brasil o Mexico.<\/p><p>Los pron\u00f3sticos de los expertos indican que la econom\u00eda China sobrepasar\u00e1 a la americana a finales de los a\u00f1os 20. El poder econ\u00f3mico combinado de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica) por su parte trascender\u00e1 el de las m\u00e1s grandes naciones como Jap\u00f3n o Alemania. Tales pron\u00f3sticos pueden variar, especialmente si se toma en cuenta que existen otras econom\u00edas emergentes con altas tasas de crecimiento como Indonesia, con potencial para convertirse en fuertes actores de la econom\u00eda mundial en 2050, M\u00e9xico, Turqu\u00eda, pero tambi\u00e9n Ir\u00e1n, Arabia Saud\u00ed o Nigeria (Steinbock 2017).<\/p><p>Las interconexiones entre la demanda, la inversi\u00f3n, el comercio y la productividad han crecido enormemente en los \u00faltimos a\u00f1os y el modelo de acumulaci\u00f3n en los pa\u00edses desarrollados parece entrar en una fase de perpetuaci\u00f3n del bajo crecimiento econ\u00f3mico (UN 2017). Despu\u00e9s de la crisis ni las pol\u00edticas monetarias ni el sector financiero lograron hacer crecer la inversi\u00f3n privada al aplicar medidas de expansi\u00f3n cuantitativa. En lugar de invertir, las corporaciones financieras utilizaron el dinero prestado para volver a comprar sus propias acciones o para adquirir otros activos financieros. Todo condujo a la reducci\u00f3n de tasas de inter\u00e9s con efectos negativos para los pa\u00edses en desarrollo y emergentes: El total de entradas de capital a los pa\u00edses en desarrollo aument\u00f3 desde alrededor de 20.000 millones en 2008 a m\u00e1s de 600.000 millones en 2010. Se produjo un gigantesco flujo de capital que no se dirigi\u00f3 a la inversi\u00f3n fija sino a la especulaci\u00f3n financiera. (Stigliz, 2017).<\/p><p>El efecto de todo esto es una mayor concentraci\u00f3n global del ingreso y la riqueza: Desde 2015, el 1% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n mundial posee m\u00e1s riqueza que el resto del planeta. Y esto se debe a que el crecimiento econ\u00f3mico ya no es un bien com\u00fan sino el privilegio de los que m\u00e1s tienen. La gran mayor\u00eda de los habitantes del planeta y especialmente los m\u00e1s pobres no se benefician del crecimiento econ\u00f3mico (Oxfam 2017). Si sigue esta tendencia, el incremento de la desigualdad econ\u00f3mica amenaza con fracturar nuestras sociedades: incrementar la delincuencia y la inseguridad, socavar la lucha contra la pobreza y hacer que cada vez m\u00e1s personas vivan con m\u00e1s miedo y menos esperanza.<\/p><p>En 17 de las 20 mayores econom\u00edas avanzadas, el crecimiento de la inversi\u00f3n se mantuvo m\u00e1s bajo durante el periodo posterior a 2008 respecto al nivel alcanzado durante los a\u00f1os anteriores a la crisis. Paralelo a esto, cinco econom\u00edas experimentaron una disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n durante el periodo 2010-2015. Es importante tomar en cuenta que el apoyo del sector p\u00fablico a la promoci\u00f3n de los bienes p\u00fablicos globales como el cambio clim\u00e1tico y estabilidad financiera puede tener influencia en la inversi\u00f3n y el comercio en el corto y mediano plazo, sin embargo no se observan tendencias significativas al respecto. Esto a la vez afecta la din\u00e1mica del crecimiento en las econom\u00edas de los pa\u00edses de bajos ingresos. Las bajas tasas de crecimiento de los pa\u00edses menos desarrollados podr\u00edan ser un s\u00edntoma de tal situaci\u00f3n agravada por la escasa demanda de materias primas surgida despu\u00e9s de la crisis financiera de 2008 y el lento proceso de recuperaci\u00f3n.<\/p><p>Los costos ecol\u00f3gicos de este dominio econ\u00f3mico son evidentes. Como lo demuestran las estad\u00edsticas de ClimateWacht, China, EEUU y la UE contribuyen con m\u00e1s de la mitad de las emisiones de CO2 a nivel global, mientras que los 100 pa\u00edses de la escala inferior contribuyen apenas con un 3,5%. Casi \u00be de las emisiones vienen de los 10 mayores emitentes que son casi id\u00e9nticos a la lista de las mayores potencias econ\u00f3micas.<\/p><h3><strong>Nuevo contexto, nuevos retos<\/strong><\/h3><p>Para los pa\u00edses menos desarrollados existen retos m\u00faltiples: la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas adecuadas de protecci\u00f3n social, las medidas de adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico pero tambi\u00e9n los esfuerzos para promover una estrategia de industrializaci\u00f3n y de diversificaci\u00f3n del aparato productivo. Seg\u00fan c\u00e1lculos de las UN ser\u00eda necesario acumular recursos para financiar las inversiones necesarias una tasa promedio anual de al menos 11% de expansi\u00f3n de las inversiones hasta 2030, lo que implica una aceleraci\u00f3n significativa respecto a las tendencias vigentes hasta la fecha. La inversi\u00f3n extranjera directa evita a estos pa\u00edses y de llegar, se concentra en las industrias extractivas con escasos impactos ocupacionales y negativos impactos medioambientales.<\/p><p>Aparte de los impactos sociales, el modelo de crecimiento econ\u00f3mico que ha tenido la humanidad hasta ahora parece haber llegado ya a sus l\u00edmites ecol\u00f3gicos. El debate al respecto fue iniciado despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del Informe al Club de Roma bajo el t\u00edtulo \u201cLimites del crecimiento\u201d (Club de Roma, 1970). Dichos pron\u00f3sticos resultaron verificables y m\u00e1s de 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde el Informe sobre la Econom\u00eda del Cambio Clim\u00e1tico (\u201dInforme Stern\u201d) mostraba que de no actuar de inmediato para frenar el cambio clim\u00e1tico, se podr\u00eda llegar a perder hasta el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial anual de forma indefinida (Stern, 2006). El coste de evitar esta p\u00e9rdida se sit\u00faa en torno al 1% del PIB generado cada a\u00f1o.<\/p><p>Ese modelo de crecimiento econ\u00f3mico descarga en la atm\u00f3sfera emisiones de gases de efecto invernadero sin costo. Estos gases, sin embargo ocasionan cambios en el clima con costos econ\u00f3micos, sociales y ambientales muy considerables. El cambio clim\u00e1tico, originado fundamentalmente por las emisiones de origen antropog\u00e9nico, produce modificaciones en el clima, tales como un aumento de la temperatura media global, cambios de los patrones de precipitaci\u00f3n pluvial, el alza del nivel del mar, la reducci\u00f3n de la cri\u00f3sfera y los cambios en los patrones de los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos (IPCC, 2013). Existe evidencia de un aumento de la temperatura media global de 0,85 \u00b0C durante el per\u00edodo 1880-2012 y las proyecciones clim\u00e1ticas medias para este siglo sugieren un aumento de temperatura de entre 1 y 3,7 \u00b0C, con un incremento de entre 1 y 2 \u00b0C para mediados de siglo y escenarios extremos de hasta 4,8 \u00b0C de incremento para finales de siglo (IPCC 2013; CEPAL 2015).<\/p><p>En Am\u00e9rica Latina el auge de las exportaciones provenientes del sector extractivo ha contribuido a un deterioro acelerado del medio ambiente en los \u00faltimos a\u00f1os. La Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina (CEPAL) resume la situaci\u00f3n de esta manera: \u201cEl estilo de desarrollo de la regi\u00f3n muestra una inercia que erosiona sus propias bases de sostenibilidad, donde el cambio clim\u00e1tico representa una externalidad negativa global que intensifica esos problemas y paradojas. La estructura productiva, la infraestructura espec\u00edfica, el paradigma tecnol\u00f3gico dominante con escasa innovaci\u00f3n, la econom\u00eda pol\u00edtica de los incentivos econ\u00f3micos y los subsidios y una matriz de consumo de bienes privados y p\u00fablicos configuran actualmente una senda de baja sostenibilidad ambiental\u201d (Stern 2006; CEPAL 2015)<\/p><h3><strong>El contexto nacional como objeto de an\u00e1lisis<\/strong><\/h3><p>Honduras ocupa el tercer lugar en la lista de pa\u00edses m\u00e1s afectados por eventos meteorol\u00f3gicos, seg\u00fan el Global Climate Risk Index 2017 (Germanwatch 2017). Los desastres meteorol\u00f3gicos que tienen lugar en Honduras son documentados tambi\u00e9n por otros connotados informes internacionales. Reducciones de la precipitaci\u00f3n pluvia de entre 10 y 20% tendr\u00e1n fuertes impactos en las reservas de agua en el pa\u00eds. Los efectos ser\u00e1n m\u00e1s dram\u00e1ticos en las regiones con altas tasas de crecimiento poblacional y aumento de la urbanizaci\u00f3n. Ciudades como Santa Rosa de Copan, La Esperanza, Gracias, Ocotepeque o Marcala ya est\u00e1n siendo afectadas por el cambio clim\u00e1tico.<\/p><p>Todos los esfuerzos realizados por las autoridades gubernamentales y la cooperaci\u00f3n internacional para el combate a la pobreza y la mejor\u00eda de las condiciones de vida de los grupos poblacionales de ingresos bajos han sido devastados por los efectos que ha tenido el cambio clim\u00e1tico especialmente en la agricultura. Una fuerte reducci\u00f3n de la producci\u00f3n y cosecha de granos b\u00e1sicos como frijoles y ma\u00edz pero tambi\u00e9n de productos de exportaci\u00f3n como el caf\u00e9, que ha sido fuertemente afectado por la roya. La persistencia de fen\u00f3menos naturales como El Nino y el surgimiento de La Nina son ahora desaf\u00edos enormes que no estaban en la mira ni de las autoridades gubernamentales, ni del sector privado en los a\u00f1os reci\u00e9n pasados.<\/p><p>Un cambio de rumbo es necesario: Adaptaci\u00f3n y resistencia a los efectos del cambio clim\u00e1tico son ahora elementos esenciales de toda estrategia de desarrollo que se precie de ser seria.<\/p><p>Regiones con escaso potencial de absorci\u00f3n h\u00eddrica como Venado-Lempa, San Juan-Lempa, Palagua-Goascoran, y el Higuito ya est\u00e1n afrontando serios problemas seg\u00fan la US-AID. Venado-Lempa, San Juan-Lempa, and Palagua-Goascoran have the lowest water production potential of the selected sub-watersheds. Las 21 \u00e1reas protegidas del occidente de Honduras cubren m\u00e1s del 13% de la vegetaci\u00f3n natural de la regi\u00f3n. Esto juega un papel crucial en la formaci\u00f3n de resistencia al cambio clim\u00e1tico y la reducci\u00f3n de la vulnerabilidad contra inundaciones o sequ\u00edas. Los pron\u00f3sticos de cambio clim\u00e1tico de la regi\u00f3n afectaran fuertemente los ecosistemas incluyendo las \u00e1reas protegidas.<\/p><p>Se han hecho estimaciones de los posibles efectos de cambio clim\u00e1tico en los principales cultivos. El an\u00e1lisis fenol\u00f3gico demostr\u00f3 que todos los cultivos son vulnerables a los cambios clim\u00e1ticos proyectados provenientes del aumento de las temperaturas y la reducci\u00f3n de las precipitaciones.<\/p><h3><strong>La idea de transformaci\u00f3n como concepto te\u00f3rico<\/strong><\/h3><p>La Agenda 2030 ofrece una variedad de oportunidades para replantear una teor\u00eda del desarrollo y la sostenibilidad asumiendo los retos globales descritos m\u00e1s arriba. De igual manera ofrece una base para cuestionar la visi\u00f3n neocl\u00e1sica del crecimiento y la estabilidad que formula un paradigma de crecimiento basado en la externalizaci\u00f3n de los costos medioambientales. El an\u00e1lisis hist\u00f3rico es requisito para explicar los procesos que han llevado en el pasado a la crisis de sostenibilidad. Como bien lo expresaba Eric Hobsbaum, heredamos del siglo XX un mundo que tiene por lo menos tres peculiaridades hist\u00f3ricas: 1. Ya no es euroc\u00e9ntrico y tiene cada vez un eje gravitacional en el pac\u00edfico asi\u00e1tico, con una cierta decadencia de la influencia europea y desde el ascenso de Donald Trump tambi\u00e9n de la norteamericana que de alguna forma era tambi\u00e9n la prolongaci\u00f3n de la influencia europea; 2. El mundo se ha convertido hoy especialmente en la esfera econ\u00f3mica en esa \u201caldea global\u201d que el caracteriza como una \u201cunidad operativa\u201d y 3. La \u00a0\u201cdesintegraci\u00f3n de las antiguas pautas por las que se reg\u00edan las relaciones sociales entre los seres humanos y, con ella, la ruptura de los v\u00ednculos entre las generaciones, es decir, entre pasado y presente.\u201d (Hobsbawn, E. 1998: Historia del Siglo XX).<\/p><p>El an\u00e1lisis de los mecanismos que asisten a una transformaci\u00f3n de car\u00e1cter planetario exige, por otro lado una an\u00e1lisis de los procesos de transformaci\u00f3n que llevaron a la consolidaci\u00f3n de los actuales modelos de crecimiento. El economista y antrop\u00f3logo austro-h\u00fangaro Karl Polanyi, fue uno de los primeros en sintetizar una visi\u00f3n no determinista, que explica la gran transformaci\u00f3n de los dos pasados siglos, en por lo menos tres factores que es necesario tener en consideraci\u00f3n: 1. <em>El determinismo econ\u00f3mico<\/em> como fen\u00f3meno del siglo XIX ha cesado de ser operativo en la mayor parte del mundo. 2. <em>El sistema de mercado<\/em> ha deformado unilateralmente nuestra visi\u00f3n del hombre y de la sociedad. 3. Esas percepciones deformadas constituyen hoy uno de los principales obst\u00e1culos que nos impiden resolver los problemas de nuestra civilizaci\u00f3n (Polanyi, 1944).<\/p><p>Para Polanyi \u201cla idea de un mercado que se regula a s\u00ed mismo era una idea puramente ut\u00f3pica\u201d, que no puede existir sino a costa de destruir al ser humano y transformar su ecosistema en un desierto. \u201cInevitablemente la sociedad adopt\u00f3 medidas para protegerse, pero todas ellas compromet\u00edan la autorregulaci\u00f3n del mercado, desorganizaban la vida industrial y expon\u00edan as\u00ed a la sociedad a otros peligros. Justamente este dilema oblig\u00f3 al sistema de mercado a seguir en su desarrollo un determinado rumbo y acab\u00f3 por romper la organizaci\u00f3n social que estaba basada en \u00e9l.\u201d (Polanyi 1944: 28).<\/p><p>Tomando en cuenta esa perspectiva hist\u00f3rica, el an\u00e1lisis del desarrollo sostenible implica en si un cambio de paradigma que nos permita salir de una crisis que no es coyuntural ni c\u00edclica. Se trata de \u201ccrisis org\u00e1nica\u201d que de hecho est\u00e1 teniendo lugar ya hace algunos a\u00f1os: \u00abEl viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos\u00bb, para decirlo con palabras de Gramsci en sus Cuadernos de la c\u00e1rcel. El concepto \u201ctransformaci\u00f3n\u201d adquiere de igual manera, enorme relevancia te\u00f3rica si se combina con el concepto de \u201ccrisis org\u00e1nica\u201d.<\/p><p>Ser\u00eda necio pretender forzar la visi\u00f3n de Polanyi a responder la pregunta epistemol\u00f3gica presente aqu\u00ed. Sin embargo vale la pena analizar el potencial transformador de una Agenda que de hecho es el resultado de un consenso pol\u00edtico global, que tiene que ser enmarcado en el contexto internacional esbozado al inicio. Se puede decir que a pesar de aceptar que el desarrollo sostenible es tridimensional la \u201cAgenda 2030\u201d aparece en su esencia orientada por el determinismo de lo econ\u00f3mico que no supera la creencia en el car\u00e1cter auto regulador del mercado. He all\u00ed su limitaci\u00f3n epistemol\u00f3gica.<\/p><p>Partiendo de lo anterior la Agenda 2030 es v\u00edctima de la misma dualidad que tiene el Acuerdo de Paris sobre el Cambio Clim\u00e1tico: Reconoce la existencia de una crisis org\u00e1nica pero no es capaz de cuestionar los factores estructurales que llevaron a la misma, formular una nueva gran transformaci\u00f3n. Con el Acuerdo de Paris sobre el cambio clim\u00e1tico los gobiernos del mundo asumen por primera vez el compromiso de actuar contra la mayor amenaza planetaria del presente; el cambio clim\u00e1tico. A pesar de sus limitaciones el Acuerdo de Paris es un triunfo del multilateralismo sobre los ego\u00edsmos nacionales. Formula objetivos a ser logrados pero no es lo suficientemente vinculante porque no va a las ra\u00edces del problema.<\/p><h3><strong>Capital financiero y desigualdad<\/strong><\/h3><p>Hoy las altas finanzas, de las que hablaba Polanyi van vinculadas a lo que se conoce como la \u201cglobalizaci\u00f3n sombra\u201d y que describe ese tipo de relaciones financieras que ocurren en lo que podr\u00edamos llamar zonas de los ilegales y que han sido muy bien analizadas por Gabriel Zucman Zucman, 2015). A m\u00e1s de 240.000 millones de d\u00f3lares ascienden las p\u00e9rdidas anuales producto de la evasi\u00f3n fiscal de personas que aparcan sus fortunas en los llamados para\u00edsos fiscales.<\/p><p>En el centro del \u00faltimo esc\u00e1ndalo conocido como \u201cParadise Papers\u201d se encuentra el bufete de abogados \u201cAppleby\u201d que arregla contratos con clientes dudosos como traficantes de diamantes provenientes de zonas de conflicto en Congo o Sierra Leone. Dicho cliente ya tuvo que pagar una multa de 160 millones de d\u00f3lares al Estado belga por traficar ilegalmente con metales preciosos provenientes de \u00c1frica. Appleby es miembro dirigente de una gran red mundial de abogados, asesores y managers conocida como \u201cOffshore Magic Circle\u201d y que manejan empresas en para\u00edsos fiscales. Pr\u00edncipes y princesas, la reina de Inglaterra, estrellas de Hollywood, Presidentes de pa\u00edses democr\u00e1ticos al igual que dictadores, oligarcas de Rusia, China o Am\u00e9rica Latina, compa\u00f1\u00edas multinacionales como Nyke o Apple pero tambi\u00e9n cantantes como Bono de la Banda U2 que patrocina conciertos contra la deuda externa de los pa\u00edses pobres.<\/p><p>S\u00f3lo la evasi\u00f3n de impuestos corporativos cuesta al menos US$100.000 millones cada a\u00f1o a los pa\u00edses no desarrollados, seg\u00fan Oxfam. \u00abEsto es dinero suficiente para proporcionar educaci\u00f3n a 124 millones de ni\u00f1os y prevenir la muerte de casi 8 millones de madres, beb\u00e9s y ni\u00f1os al a\u00f1o\u00bb, afirman. En \u00c1frica, ejemplifican, se pierden US$14.000 millones anuales en tributos por el uso de para\u00edsos fiscales de parte de los ultrarricos. Seg\u00fan Oxfam, ese dinero cubrir\u00eda los costos de atenci\u00f3n m\u00e9dica para 4 millones de ni\u00f1os del continente y emplear\u00eda suficientes maestros para que cada menor africano asista a la escuela. Las autoridades africanas estiman que el continente pierde m\u00e1s dinero en la evasi\u00f3n fiscal de lo recibe en forma de ayuda internacional.<\/p><p>La caracter\u00edstica peculiar de la globalizaci\u00f3n moderna es que ha venido acompa\u00f1ada de una enorme revoluci\u00f3n en las telecomunicaciones. Dicha transformaci\u00f3n ha llevado a un crecimiento enorme del poder de las empresas gigantes del Internet. Los cinco gigantes: Google, Amazon, Facebook y Apple, Twiter han logrado acumular un enorme capital financiero que sobrepasa por tres el valor de las acciones de la bolsa alemana DAX. Con m\u00e1s de 400 milliardos Euro es Apple es mucho m\u00e1s grande que Amazon o Google.<\/p><p>La relaci\u00f3n entre el Estado y los consorcios digitales se vuelve cada vez m\u00e1s problem\u00e1tica. Es precisamente el dominio de los consorcios digitales el veh\u00edculo que ha permitido a las altas finanzas escapar del control fiscal de los estados. Parad\u00f3jicamente el capital de dichos gigantes digitales supera ya la cifras de activos de muchos bancos. No es casual que Apple aparezca como empresa prominente en los Paradise papers (Apple pagaba en Irlanda solamente 50 Euros de impuestos por ganancias de m\u00e1s de mil millones de Euros) y que Google tenga que pagar una multa de mas de dos milliardos a la Comisi\u00f3n Europea por evasi\u00f3n fiscal.<\/p><p>Hacia finales de los a\u00f1os 90 el valor de mercado de la riqueza privada acumulada en Bancos privados por los residentes de los pa\u00edses en desarrollo ascend\u00eda a por lo menos 1.5 a 1.7 trillones de US$. Ese monto era equiparable al monto de la deuda externa de dichos pa\u00edses en el mismo per\u00edodo. Un oficial de la Reserva Federal dec\u00eda: \u201cEl problema no es que no tengan dinero, el problema es que est\u00e1 todo en Miami (Henry, J. xxvi). No es un secreto que la descapitalizaci\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo tuvo lugar con la ayuda de instituciones de las altas finanzas como, Citigroup, JPMorgan Chase (Chemical MHT), UBS, Barclays, Credit Suisse First Boston, ABNAMRO Merrill Lynch, ING Bank,The Bank of New York,American Express Bank m\u00e1s unas dos docenas de bancos suizos, brit\u00e1nicos, holandeses, franceses, alemanes y austr\u00edacos.<\/p><h3><strong>Pobreza y desigualdad en la Agenda 2030<\/strong><\/h3><p>Un desaf\u00edo importante de la agenda es la operacionalizaci\u00f3n del ODS1 (Terminar con la pobreza) y su vinculaci\u00f3n al ODS10 (Reducir las desigualdades). El ODS 1 busca combinar la definici\u00f3n de pobreza de ingresos con otras dimensiones de la pobreza y la vulnerabilidad (1.2 y 1.5). Es un indicador central y de referencia para la pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n en el futuro. Hasta ahora la definici\u00f3n multidimensional de pobreza inspirada en Amartya Sen estaba en la base de los lineamientos del DAC\/OECD. Las organizaciones internacionales han corregido los m\u00e9todos por medio de los que establec\u00edan sus l\u00edneas de pobreza. La definici\u00f3n y el c\u00e1lculo de pobreza es de inestimable relevancia. En el pasado se ha podido observar como la pol\u00edtica ha manipulado las estad\u00edsticas utilizando definiciones de la l\u00ednea de la pobreza que no reflejan la realidad. La definici\u00f3n de la l\u00ednea de la pobreza es un problema acad\u00e9mico con repercusiones pol\u00edticas.<\/p><h4><strong><em>ODS 10: Reducir la desigualdad en y entre los pa\u00edses<\/em><\/strong><\/h4><p>El 10% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n se queda hasta con el 40% del ingreso mundial total mientras que el 10% m\u00e1s pobre obtiene solo entre el 2% y 7% del ingreso total. En los pa\u00edses en desarrollo, la desigualdad ha aumentado en 11%, si se considera el aumento de la poblaci\u00f3n. La desigualad de ingresos es, de hecho un problema mundial. Sin embargo las soluciones m\u00e1s efectivas deben adoptarse a nivel nacional. Estas incluyen mejorar la regulaci\u00f3n y el control de los mercados y las instituciones financieras y fomentar la asistencia para el desarrollo y la inversi\u00f3n extranjera directa para las regiones que m\u00e1s lo necesiten.<\/p><p>Reducir la desigualdad es uno de los 17 Objetivos Globales de la nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible. Un enfoque integral es crucial para avanzar en los diversos objetivos. Existen diversas formas para medir la desigualdad. Las medidas de la desigualdad vinculadas a los aspectos econ\u00f3micos toman en consideraci\u00f3n la distribuci\u00f3n de ingresos, la distribuci\u00f3n de la tierra, del capital y tambi\u00e9n de las cargas financieras, entre otras. El indicador m\u00e1s difundido el \u00edndice de Gini. La poblaci\u00f3n se divide en quintiles desde los m\u00e1s pobres hasta los m\u00e1s ricos. Sin embargo dicho indicador tiene algunas limitaciones. La medici\u00f3n de la desigualdad debe incluir factores cuantitativos y cualitativos que es importante analizar en el contexto nacional espec\u00edfico.<\/p><h4><strong>Indicadores, datos y estad\u00edsticas<\/strong><\/h4><p>Uno de los aspectos m\u00e1s importantes para la vinculaci\u00f3n entre pol\u00edtica e implementaci\u00f3n lo constituye el problema de los datos necesarios para medir y dar seguimiento al cumplimiento de metas y objetivos. Es muy importante trabajar con las instituciones nacionales encargadas de la elaboraci\u00f3n de informaci\u00f3n estad\u00edstica. Esto implica un problema de costos que no puede ser resuelto por todos los pa\u00edses sin esfuerzos adicionales. Es importante mejorar la capacidad de las estad\u00edsticas oficiales pero tambi\u00e9n es importante permitir el acceso a los actores relevantes de la sociedad civil para que el seguimiento sea participativo. Es bien sabido que, a pesar de ser universales, no todos los SDG tienen la misma relevancia para todos los pa\u00edses. Por eso muchos indicadores se aplican de manera diferente en diferentes realidades nacionales. En los pa\u00edses ricos o en las ciudades de los pa\u00edses pobres el consumo sostenible es de mucha importancia. En el campo y en la mayor\u00eda de los pa\u00edses agrarios el tema de la seguridad alimentaria y la producci\u00f3n agr\u00edcola adquiere enorme relevancia.<\/p><h3><strong>La doble carga nutricional como ejemplo<\/strong><\/h3><p>La Agenda 2030 vincula el reto de la alimentaci\u00f3n al de la agricultura. En el Objetivo 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrici\u00f3n y promover la agricultura sostenible. Dichos objetivos van orientados a \u201casegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones vulnerables, incluidos los lactantes, a una alimentaci\u00f3n sana, nutritiva y suficiente durante todo el a\u00f1o\u201d. Este aspecto de la estrategia la desvincula de una visi\u00f3n de la nutrici\u00f3n exclusivamente desde la perspectiva del hambre.<\/p><p>De igual manera el objetivo 2.2 que busca\u00a0 \u201cponer fin a todas las formas de malnutrici\u00f3n, incluso logrando, a m\u00e1s tardar en 2025, las metas convenidas internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emaciaci\u00f3n de los ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os, y abordar las necesidades de nutrici\u00f3n de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas de edad\u201d no hace alusi\u00f3n espec\u00edfica a los problemas vinculados estrictamente con la agricultura y el peligro del surgimiento de situaciones de hambruna, como si se hace en los siguientes sub objetivos 2.3 \u2013 2.5 y sus correspondientes medios de implementaci\u00f3n ( ONU 2015): Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible).<\/p><p><em>\u201cLa implementaci\u00f3n del ODS 2 tiene lugar dentro del enfrentamiento entre dos visiones alternativas de la alimentaci\u00f3n y nutrici\u00f3n: un modelo de agricultura industrial a gran escala, cuyo objetivo es maximizar la productividad a corto plazo sobre la base de soluciones t\u00e9cnicas, y una visi\u00f3n de agroecolog\u00eda y agricultura sustentable a peque\u00f1a escala, basadas en el derecho humano a la nutrici\u00f3n y alimentaci\u00f3n adecuadas.\u201d<\/em><\/p><p><em>Hay cuatro narrativas tendenciosas que intervienen actualmente en la implementaci\u00f3n del ODS 2 a fin de poner en entredicho esta simplicidad lineal.<\/em><\/p><ol><li><em>La primera es la metanarrativa de la crisis en la alimentaci\u00f3n del planeta y la necesidad de impulsar la producci\u00f3n y la productividad con importantes inversiones en los agronegocios, a pesar de la realidad de que los peque\u00f1os agricultores actualmente suministran hasta 70% de la producci\u00f3n total de alimentos.6<\/em><\/li><li><em>La segunda narrativa tendenciosa est\u00e1 relacionada con el desaf\u00edo clim\u00e1tico y la presi\u00f3n para que la agricultura se adapte a \u00e9l mediante soluciones tecnol\u00f3gicas y, a menudo, biotecnol\u00f3gicas. Se pretende justificar lo injustificable: la fusi\u00f3n entre \u201cintensificaci\u00f3n sostenible\u201d y las \u201cagriculturas clim\u00e1ticamente inteligentes\u201d<\/em><\/li><li><em>La tercera y m\u00e1s reciente narrativa concierne a la presi\u00f3n por una agricultura que tenga en cuenta la nutrici\u00f3n y que instrumentalice los desaf\u00edos nutricionales antiguos y emergentes para proponer el enriquecimiento de los alimentos, incluido el bioenriquecimiento.<\/em><\/li><li><em>La cuarta y \u00faltima narrativa es el espejismo de transformaci\u00f3n estructural que convoca a las personas a dejar la agricultura y dedicarse a empleos industriales y de servicio mejor pagados.<\/em><\/li><\/ol><p><em>Desmitificar el estereotipo del atraso rural, por lo tanto, es el primer paso conceptual que permite que surjan nuevas perspectivas sobre el espacio rural que puedan sentar las bases del progreso de los ODS 1 y 2.<\/em><\/p><p>El objetivo 12 Garantizar modalidades de consumo y producci\u00f3n sostenibles, no se refiere expl\u00edcitamente a los problemas de nutrici\u00f3n y alimentaci\u00f3n vinculados al consumo. Sin embargo hace referencia al \u201cMarco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producci\u00f3n Sostenibles\u201d. Todav\u00eda es muy pronto para poder determinar si esta estrategia ofrecer\u00e1 una puerta de acceso para tratar el problema de la obesidad como epidemia global. \u201cEl buen estado nutricional lleva a mayores ganancias y agudeza mental individual, que a su vez respalda el crecimiento macroecon\u00f3mico y social. La malnutrici\u00f3n (que incluye diversas formas de desnutrici\u00f3n as\u00ed como de sobrepeso y obesidad) deteriora la productividad individual, lo que act\u00faa como un obst\u00e1culo para el crecimiento nacional. En este sentido, la malnutrici\u00f3n representar\u00e1 un impedimento pernicioso, a veces invisible, para lograr exitosamente todos los objetivos de desarrollo sostenible.\u201d<\/p><h3><strong>La vinculaci\u00f3n entre lo social y lo ecol\u00f3gico<\/strong><\/h3><p>Un reto importante es el de encontrar la vinculaci\u00f3n entre la dimensi\u00f3n social y la dimensi\u00f3n ecol\u00f3gica de la sostenibilidad. Como bien se sabe la nueva Agenda tiene objetivos de car\u00e1cter social (1-8) y objetivos de car\u00e1cter m\u00e1s ecol\u00f3gico (11-16). Aqu\u00ed se presenta el reto de identificar actores y potenciales conflictos de intereses. La necesidad de los campesinos para tener el acceso a la tierra para proteger su seguridad alimentaria puede entrar en conflicto con la necesidad de preservar los bosques y la biodiversidad. Cu\u00e1les son los mejores instrumentos y en que regiones?<\/p><p>El sector privado en la Agenda 2030 En el contexto de la Agenda 2030, la diferencia entre una Asociaci\u00f3n Mundial y m\u00faltiples asociaciones p\u00fablico-privadas (APP) no solo es un sofisma sem\u00e1ntico, sino que refleja dos visiones fundamentalmente diferentes de la funci\u00f3n del Estado: por un lado, como garante de derechos, en particular con respecto a los derechos humanos, y como principal proveedor de bienes y servicios p\u00fablicos y, por otro, como moderador y facilitador de acciones de diversas \u201cpartes interesadas\u201d (stakeholders) del sector p\u00fablico y privado.<\/p><p>Al final de las negociaciones de la Agenda 2030, los gobiernos acordaron un compromiso claramente escalonado: se comprometieron plenamente a una Asociaci\u00f3n Mundial revitalizada en el nivel gubernamental y declararon que la financiaci\u00f3n p\u00fablica \u201cser\u00e1 vital para proporcionar servicios esenciales y bienes p\u00fablicos y catalizar otras fuentes de financiaci\u00f3n\u201d.2 Pero tambi\u00e9n reconocieron \u201cel papel que desempe\u00f1ar\u00e1n en la implementaci\u00f3n de la nueva Agenda los diversos integrantes del sector privado, desde las microempresas y las cooperativas hasta las multinacionales, y la funci\u00f3n de las organizaciones de la sociedad civil y las organizaciones filantr\u00f3picas\u201d.3<\/p><p>La aceptaci\u00f3n del sector privado y las APP se hizo m\u00e1s visible en el documento final de la Agenda de Acci\u00f3n de Addis Abeba (AAAA) de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiaci\u00f3n para el Desarrollo de julio de 2015.4 Esta AAAA, vista como un programa de implementaci\u00f3n de hecho para los ODS, dedica un cap\u00edtulo aparte al importante rol de las empresas y la financiaci\u00f3n privadas, y contiene 11 p\u00e1rrafos que promueven, motivan o alientan el uso de partnerships entre m\u00faltiples interesados (multi-stakeholders) o APP.5<\/p><p>La tendencia hacia alianzas con el sector privado se basa en diversos supuestos, en particular la creencia de que los problemas globales son demasiado grandes y el sector p\u00fablico demasiado d\u00e9bil para resolverlos solo.<\/p><h3><strong>Debilitamiento del Estado: un c\u00edrculo vicioso<\/strong><\/h3><p>Pero, \u00bfa qu\u00e9 se debe esta aparente debilidad del sector p\u00fablico para afrontar los desaf\u00edos de la Agenda 2030? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n vac\u00edas las arcas p\u00fablicas? La falta de capacidad y recursos financieros no es un fen\u00f3meno inevitable, sino que es consecuencia de decisiones pol\u00edticas deliberadas. Durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, por ejemplo, las tasas de impuesto sobre la renta de empresas se han reducido tanto en los pa\u00edses del Sur global como en los del Norte global entre 15% y 20% (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 10). Cientos de miles de millones de d\u00f3lares estadounidenses se pierden cada a\u00f1o a trav\u00e9s de incentivos fiscales para empresas y diversas formas de elusi\u00f3n de impuestos. Los gobiernos, mediante sus pol\u00edticas fiscales convenientes para las empresas y la falta de cooperaci\u00f3n global eficaz en cuestiones de tributaci\u00f3n, han debilitado su fuente de ingresos de manera considerable. Esto tambi\u00e9n es consecuencia del cabildeo empresarial. De acuerdo con un an\u00e1lisis reciente de Oxfam Am\u00e9rica, se calcula que, entre los a\u00f1os 2009 y 2015, las 50 empresas m\u00e1s grandes de Estados Unidos gastaron aproximadamente 2500 millones de d\u00f3lares en cabildeo, con casi 352 millones de d\u00f3lares destinados a asuntos fiscales. En el mismo periodo, recibieron m\u00e1s de 423.000 millones de d\u00f3lares en desgravaciones fiscales.13<\/p><h3><strong>Para implementar la Agenda 2030 se deben reconocer las obligaciones extraterritoriales<\/strong><\/h3><p>La presi\u00f3n sobre la ONU para que aborde las conexiones de las empresas y las normas de derechos humanos result\u00f3, en 2011, en la adopci\u00f3n por parte del Consejo de Derechos Humanos de los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos. Los principios son voluntarios y su puesta en pr\u00e1ctica es poco uniforme y muy lenta, pero representan un compromiso inicial de mejorar la gobernanza respecto de las grandes empresas y ponen en evidencia las deficiencias del modelo empresarial del Pacto Mundial de la ONU (Global Compact) que, en el mejor de los casos, se basa en una persuasi\u00f3n moderada.3 Un grupo de trabajo del Consejo de Derechos Humanos est\u00e1 elaborando un instrumento internacional jur\u00eddicamente vinculante para regular las actividades de las empresas transnacionales y otras empresas.4<\/p><p>Adem\u00e1s de demandar un acuerdo de calidad superior, las OSC abogaron por un mecanismo de rendici\u00f3n de cuentas s\u00f3lido y siguen decepcionadas con el Foro Pol\u00edtico de Alto Nivel que representa a todos, pero no exige nada.<\/p><p>Al trabajar con una diversidad de instrumentos tem\u00e1ticos de la ONU para que los Estados se responsabilicen de las actividades de sus empresas en el extranjero y en el pa\u00eds, las alianzas entre redes feministas y de justicia fiscal, los grupos de desarrollo y de derechos humanos, los defensores de la paz y los ambientalistas crean constantemente una estructura de rendici\u00f3n de cuentas s\u00f3lida que atraviesa las fronteras. Sin embargo, esta responsabilidad no puede recaer solo sobre las OSC. La eficacia y durabilidad de la Agenda 2030 depender\u00e1 de si las metas y los objetivos interconectados pueden implementarse de manera conjunta, en un marco de rendici\u00f3n de cuentas de toda la ONU, a trav\u00e9s de las fronteras y tambi\u00e9n en el contexto nacional.<\/p><h3><strong>La sociedad civil<\/strong><\/h3><p>La Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados un\u00e1nimemente por los Estados miembros de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en septiembre de 2015 abordan de manera exhaustiva los principales problemas mundiales, como la aceleraci\u00f3n del calentamiento global, las crecientes desigualdades, la pobreza, la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero, la violencia y el conflicto, y las fallas estructurales de los sistemas econ\u00f3micos y financieros globales. La Agenda 2030 es universal. Ning\u00fan pa\u00eds puede considerar que ya tiene un desarrollo sustentable ni que ya hizo su parte para alcanzar los ODS.<\/p><p>Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) y los movimientos sociales siguen avanzando en sus reivindicaciones transformadoras, que son mucho m\u00e1s ambiciosas que la Agenda 2030. Pero las OSC desempe\u00f1an adem\u00e1s un papel fundamental como organismos de control independientes en la tarea de responsabilizar a los gobiernos, las organizaciones internacionales, las instituciones financieras y los bancos multilaterales de desarrollo, as\u00ed como a las empresas transnacionales, con respecto a sus contribuciones para implementar la Agenda 2030. Tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s ricos y poderosos son los actores del sistema global, dada su influencia econ\u00f3mica y su peso pol\u00edtico en la toma de decisiones a escala internacional.<\/p><h3><strong>La Universidad y la academia<\/strong><\/h3><p>La formulaci\u00f3n de lo Agenda 2030 es un nuevo reto para la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica. La Agenda por si sola no es un cambio de paradigma en la teor\u00eda del desarrollo pues no cuestiona los factores de la crisis org\u00e1nica de la humanidad. Sin embargo constituye un marco referencial para avanzar en la investigaci\u00f3n de conceptos como la transformaci\u00f3n y la crisis org\u00e1nica. Por otro lado los ODS y su conjunto de indicadores ofrecen pautas importantes para hacer avanzar la investigaci\u00f3n emp\u00edrica en una serie de aspectos relevantes como la relaci\u00f3n entre crecimiento econ\u00f3mico y bienestar, los l\u00edmites del concepto prosperidad compartida del Banco Mundial, las determinantes de la desigualdad o tambi\u00e9n la adaptaci\u00f3n y la mitigaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, para mencionar solo unos cuantos. En vista de que los l\u00edmites planetarios son un hecho reconocido la transformaci\u00f3n implica una serie de hip\u00f3tesis que tienen que ver con el papel auto regulador del mercado, el capital financiero y la nueva correlaci\u00f3n de fuerzas a nivel internacional. Se trata de identificar los l\u00edmites y las potencialidades para un pa\u00eds pobre como Honduras para desarrollar estrategias propias en busca de la equidad y el bienestar social y ecol\u00f3gico. Pero se trata tambi\u00e9n de conocer la responsabilidad diferenciada de los actores nacionales e internacionales en base a los potenciales diferentes especialmente entre pa\u00edses ricos y pa\u00edses pobres.<\/p><p><em>\u201cDurante mucho tiempo, el desarrollo econ\u00f3mico fue moldeado por una aceptaci\u00f3n generalizada de pol\u00edticas neoliberales impulsadas como \u201c\u00fanica alternativa\u201d por las instituciones financieras internacionales y los think tanks empresariales. Con demasiada frecuencia, las pol\u00edticas y reglas poco equitativas sobre inversi\u00f3n, comercio y finanzas han exacerbado la pobreza y las desigualdades entre los pa\u00edses y dentro de ellos. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas orientadas al crecimiento a cualquier costo fomentan la sobreexplotaci\u00f3n de la naturaleza, la dependencia de combustibles f\u00f3siles y la dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la biodiversidad. Los pa\u00edses compiten en una carrera hacia el abismo al ofrecer impuestos m\u00e1s bajos y derechos laborales reducidos para atraer inversiones sin la obligaci\u00f3n correspondiente de brindar trabajos decentes. El poder de los inversionistas y las grandes empresas se fortalece constantemente a trav\u00e9s de la desregulaci\u00f3n, la liberalizaci\u00f3n financiera y comercial, las exenciones y reducciones fiscales, la restricci\u00f3n de las normas de trabajo y la privatizaci\u00f3n de los bienes p\u00fablicos. Estas pol\u00edticas han debilitado el rol del Estado y su capacidad de cumplir con sus compromisos sobre derechos humanos y desarrollo sostenible.\u201d<\/em><\/p><p>Pero la ciencia social y sobre todo la ciencia econ\u00f3mica en Honduras no pueden quedarse en los tradicionales esquemas abstractos. Es necesario buscar procesos y m\u00e9todos interdisciplinarios que permitan una conexi\u00f3n m\u00e1s estrecha con las ciencias exactas y naturales aprovechando las nuevas t\u00e9cnicas digitales de informaci\u00f3n. La Agenda tiene que ser vista como una oportunidad para que la Universidad deje de ser una torre de marfil protegida y encapsulada afuera de la realidad. Se trata de que por medio de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se ofrezcan tambi\u00e9n instrumentos de pol\u00edtica y soluciones t\u00e9cnicas con el objetivo de obtener los mayores impactos sociales y ecol\u00f3gicos.<\/p><h3><strong>Bibliografia<\/strong><\/h3><p style=\"padding-left: 40px;\">CEPAL (2015): La econom\u00eda del cambio clim\u00e1tico en Am\u00e9rica Latina y el Caribe Paradojas y desaf\u00edos del desarrollo sostenible. URL (24.11.2017): <a href=\"http:\/\/repositorio.cepal.org\/bitstream\/handle\/11362\/37310\/S1420656_es.pdf;jsessionid=E3452016C2E0F66C45236DB7B5E9D821?sequence=4\">http:\/\/repositorio.cepal.org\/bitstream\/handle\/11362\/37310\/S1420656_es.pdf;jsessionid=E3452016C2E0F66C45236DB7B5E9D821?sequence=4<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Germanwatch (2017): Global Climate Risk Index 2017: Who Suffers Most From Extreme Weather Events? Weather-related Loss Events in 2015 and 1996 to 2015<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Henry, James S. (2003): The blood bankers : tales from the underground global economy, New York.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Hobsbawm, E. (1998): Historia del Siglo XX<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">IPCC (2013), \u201cSummary for Policymakers\u201d, Climate Change 2013: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change , T.F. Stocker y otros (eds.), Cambridge, Cambridge University Press. URL (24.11.2017): <a href=\"https:\/\/www.ipcc.ch\/pdf\/assessment-report\/ar5\/wg1\/WGIAR5_SPM_brochure_en.pdf\">https:\/\/www.ipcc.ch\/pdf\/assessment-report\/ar5\/wg1\/WGIAR5_SPM_brochure_en.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Meadows, D., Meadows, D., Randers, J and Behrens III, W. 1972. The Limits to Growth. Club of Rome: Universe Books. URL (24.11.2017): <a href=\"http:\/\/www.donellameadows.org\/wp-content\/userfiles\/Limits-to-Growth-digital-scan-version.pdf\">http:\/\/www.donellameadows.org\/wp-content\/userfiles\/Limits-to-Growth-digital-scan-version.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Moraz\u00e1n, P. ( 2014): BRICS als neue Akteure der Entwicklungspolitik Brasilien, Russland, Indien, China und S\u00fcdafrika als Geber. URL (25.11.2014): <a href=\"http:\/\/www.themenplattform-ez.de\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014.06.05-BRICS-als-neue-Akteure-der-EZ_S%C3%9CDWIND.pdf\">http:\/\/www.themenplattform-ez.de\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/2014.06.05-BRICS-als-neue-Akteure-der-EZ_S%C3%9CDWIND.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">OECD (2001) The DAC Guidelines. Poverty Reduction. <a href=\"http:\/\/www.oecd.org\/dac\/povertyreduction\/2672735.pdf\">http:\/\/www.oecd.org\/dac\/povertyreduction\/2672735.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Oxfam (2017): Una econom\u00eda para el 99% URL (24.11.2017): <a href=\"https:\/\/www.oxfam.org\/sites\/www.oxfam.org\/files\/file_attachments\/bp-economy-for-99-percent-160117-es.pdf\">https:\/\/www.oxfam.org\/sites\/www.oxfam.org\/files\/file_attachments\/bp-economy-for-99-percent-160117-es.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Polanyi, K. (1944) La gran transformaci\u00f3n, (1989, edici\u00f3n en castellano) Madrid: La Piqueta. URL (2511.2017): <a href=\"https:\/\/www.traficantes.net\/sites\/default\/files\/Polanyi,_Karl_-_La_gran_transformacion.pdf\">https:\/\/www.traficantes.net\/sites\/default\/files\/Polanyi,_Karl_-_La_gran_transformacion.pdf<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Read, M. (2017): Does Even Mark Zuckerberg Know What Facebook Is?<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Steinbock, D. (2017): The great shift of global economic power, URL (24.11.2017): <a href=\"https:\/\/qrius.com\/great-shift-global-economic-power\/\">https:\/\/qrius.com\/great-shift-global-economic-power\/<\/a><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Stern, N. (2006): Stern Review on the Economics of Climate Change. Disponible en <a href=\"http:\/\/www.sternreview.org.uk\">www.sternreview.org.uk<\/a>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Stigliz, J. (2017): \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 frenando a la econom\u00eda mundial? El Nobel de Econom\u00eda carga contra la pol\u00edtica monetaria de la Reserva Federal.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">UN (2017): Situaci\u00f3n y perspectivas de la econom\u00eda mundial 2017.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">USAID (2014): Vulnerability and Resilience to Climate Change in Western Honduras<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Zucman, G. (2015): The Hidden Wealth of Nations: The Scourge of Tax Havens\u2019<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Honduras y la Agenda 2030 Resumen Desde su adopci\u00f3n en septiembre de 2015 la Agenda 2030 se convirti\u00f3 en el marco de referencia para el desarrollo sostenible. La Agenda consta de 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que abarcan las tres dimensiones de la sostenibilidad: econ\u00f3mica, social y ecol\u00f3gica. La formulaci\u00f3n de la Agenda 2030 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":538,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,6,9],"tags":[],"class_list":["post-525","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-sociedad","category-transformacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=525"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":545,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/525\/revisions\/545"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/538"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/morazan.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}