{"id":419,"date":"2022-01-10T16:10:30","date_gmt":"2022-01-10T16:10:30","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=419"},"modified":"2024-04-24T22:34:55","modified_gmt":"2024-04-24T22:34:55","slug":"el-fuego-de-la-libertad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/el-fuego-de-la-libertad-2\/","title":{"rendered":"El fuego de la libertad"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"419\" class=\"elementor elementor-419\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3a515cd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3a515cd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a5da30c\" data-id=\"a5da30c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0d45ce9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0d45ce9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1>El fuego de la libertad<\/h1>\n<p>\u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, Enero 2022<\/p>\n<p>No cabe duda que el decenio comprendido entre los a\u00f1os 1933 y 1943 puede ser considerado como el per\u00edodo m\u00e1s oscuro de la modernidad. Nada de lo que hab\u00eda sido definido por Inmanuel Kant como \u201c<em>Ilustraci\u00f3n\u201d<\/em> en su famoso ensayo \u201c<em>Was ist die Aufkl\u00e4rung\u201d,<\/em> ni las conquistas de la gran revoluci\u00f3n francesa que enarbol\u00f3 las banderas de la raz\u00f3n contra el obscurantismo religioso y el absolutismo medieval, parec\u00edan ya tener validez alguna ante el sonido marcial de las botas de la Wehrmacht nacionalsocialista. Y mientras el gran fil\u00f3sofo alem\u00e1n Mart\u00edn Heidegger se volvia miembro del partido Nazi (NSDAP) en 1933, el nost\u00e1lgico berlin\u00e9s Walter Benjamin y la gran fil\u00f3sofa Hanna Arendt, prisionera de la Gestapo por 5 d\u00edas, sal\u00edan huyendo de la persecusi\u00f3n de las hordas nazis en direcci\u00f3n al Paris de Sartre y de Beauvoir. Europa no sal\u00eda de su espanto mientras la Wehrmacht ocupaba un pa\u00eds tras otro, Austria, Checoeslovaquia, Polonia y la misma Francia antes de lanzar su ataque apocal\u00edptico contra la Uni\u00f3n Sovietica, donde Josif Stal\u00edn otro dictador sanguinario, hacia de las suyas con el exterminio de toda disidencia en sus Gulags. Tambi\u00e9n Trotzky hacia estaci\u00f3n en Par\u00eds. Espa\u00f1a agonizaba con el triunfo del Franco mon\u00e1rquico contra la emancipaci\u00f3n republicana y en Italia, Mussolini triunfaba con su fascismo mientras Antonio Gramsci agonizaba en las prisiones fascistas. Era, en efecto, la gran crisis de la modernidad, un reto para el pensamiento filsos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Wolftam Eilenberger, fil\u00f3sofo alem\u00e1n contemporaneo, public\u00f3 en septiembre de 2020 su libro \u201c<em>El fuego de la libertad<\/em>\u201c, cuyo subtitulo \u201c<em>El refugio de la filosofia en tiempos sombr\u00edos 1933 \u2013 1943\u2033<\/em> nos lleva de la mano hacia lugares cruciales para la \u201c<em>existencia<\/em>\u201d (Dasein), la libertad, el tiempo y la nada en esos duros a\u00f1os. Pero tambi\u00e9n para el feminismo y la emancipaci\u00f3n de g\u00e9nero. En el centro de ella se encuentran cuatro mujeres, cuatro grandes pensadoras, quizas no sea exagerado afirmar \u201clas cuatro grandes fil\u00f3sofas\u201d del siglo XX: Hanna Arendt, Simone de Beauvoir, Simone Weil y Ayn Rand como testigas presenciales de esa \u00e9poca. Lo s\u00e9 muy bien, hablar as\u00ed, es un atrevimiento y quizas un sacrilegio, si tomamos en cuenta que tanto Hanna Arendt como Weil y Rand negaran (casi) siempre ser fil\u00f3sofas. De hecho unas de las \u00faltimas palabras de Weil antes de morir fue \u201csoy fil\u00f3sofa\u201d. La ya legendaria humildad femenina, si tomamos en cuenta que la una hizo su t\u00e9sis doctoral en filosof\u00eda nada m\u00e1s ni nada menos que ante su mentor y amigo hasta la muerte Karl Jaspers y la otra obtuvo las mejores notas en el examen de admisi\u00f3n a la facultad de filosof\u00eda en Par\u00eds, superando incluso a de Beauvoir que qued\u00f3 en segundo lugar en su momento (y ella misma solo superada por Sartre). Debo confesarlo, este libro fu\u00e9 uno de mis mejores regalos al pi\u00e9 del \u00e1rbol navide\u00f1o. Despu\u00e9s de abrirlo y empezar a leer sus primeras p\u00e1ginas ya no pude dejarlo de lado. Eilenberger es conocido para mi, por sus apariciones en la televisi\u00f3n alemana o su columna filos\u00edfica en el semanario \u201c<em>Die Zeit<\/em>\u201c. Sab\u00eda de la existencia de su bestseller \u201c<em><a href=\"https:\/\/franciscovelascocaballeroblog.wordpress.com\/2019\/07\/15\/sobre-tiempo-de-magos-la-gran-decada-de-la-filosofia-1919-1929-de-wolfram-eilenberger-2019\/\">Tiempo de magos: La gran d\u00e9cada de la filosof\u00eda: 1919-1929<\/a><\/em>\u201c, que dicho sea de paso aun no he leido, todav\u00eda.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-224 size-full\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FeuerderFreiheit.webp\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FeuerderFreiheit.webp 1280w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FeuerderFreiheit-300x169.webp 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FeuerderFreiheit-1024x576.webp 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FeuerderFreiheit-768x432.webp 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>De izquierda a derecha: Hanna Arendt, Simone de Beauvoir, Simone Weil y Ayn Rand. (Foto: Getty images (2), imago\/Leemage, AP)<\/p>\n<p>Es quiza un tanto exagerado afirmar que la filosof\u00eda estuviera en peligro de muerte en la d\u00e9cada entre el 1933 y el 1943. Son los a\u00f1os de Hitler y su nacionalsocialismo y si tomamos en cuenta que tres de las cuatro protagonistas eran jud\u00edas, ya podemos imaginarnos el drama que se presenta ante nuestros ojos a lo largo de casi 400 p\u00e1ginas de lectura cautivante. La obra se mueve entre Nueva York y Par\u00eds, con peque\u00f1as excursiones a Hollywood u otros lugares de la provincia francesa donde Simone Weil ten\u00eda su radio de acci\u00f3n. Evidentemente que para el caso de Hanna Arendt tanto Alemania como Paris y Nueva York eran escenarios obligatorios. Debido a la situaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n porque la mas filos\u00f3fica de las cuatro, de Beauvoir habitaba en Paris, esta ciudad aparece como el centro gravitacional del ensayo.<\/p>\n<p>Pero no solamente los caf\u00e9s y las alcobas de Par\u00eds son parte del escenario. Tambi\u00e9n personajes claves de la historia vinculados a estas grandes mujeres de la filosofia y la literatura son testigos y actores de esta historia. Jean Paul Sartre, por ejemplo, es menci\u00f3n obligatoria cuando se trata de escribir o describir el accionar filos\u00f3fico y literario de Simone de Beauvoir. En el largo peregrinaje de Hanna Arendt sobresale el dram\u00e1tico destino del gran Walter Benjamin, a quien ella apoy\u00f3 hasta su tr\u00e1gico suicidio en los pirineos, huyendo de la persecuci\u00f3n nazi, despu\u00e9s de haberle encomendado a Hanna Arendt una parte de sus manuscritos. Evidentemente que para mi, Arendt representa como nadie el drama de la existencial de intelectualidad europea de la \u00e9poca. Su lucidez siempre presente a la hora de valorar una situaci\u00f3n que, todav\u00eda resultaba imprecisa para la emigraci\u00f3n jud\u00eda en Francia. Su nuevo estatus de ap\u00e1trida y no de \u201cparia\u201d (ella dir\u00eda \u201cparvenu\u201d) consecuencia de las llamadas leyes de Nuremberg de 1935, que negaban a los jud\u00edos la ciudadan\u00eda alemana convirtiendolos en ap\u00e1tridas. Su intento de convencer a Benjam\u00edn de esperar todav\u00eda unos d\u00edas antes de lanzarse a la aventura de un escape a travez de Espa\u00f1a con una dosis letal de morfio en su equipaje. Para la mayoria de los que lo lograron, se trataba de un golpe de suerte. Fue el caso de Hanna Arendt que si logr\u00f3 cruzar la frontera y llegar hasta Lisboa, cargando con su madre, no sin antes buscar, sin \u00e9xito la tumba de Benjamin. Es triste el destino del gran Walter Benjamin, su situaci\u00f3n desesperante se la describ\u00eda a su amigo Theodor Adorno que habia logrado huir antes a Nueva York.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg.webp\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-427 alignleft\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg-300x300.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg-300x300.webp 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg-150x150.webp 150w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg-12x12.webp 12w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/wolfram-eilenberger-129808-1637755369-w-350.jpg.webp 328w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Eilenberger es un fil\u00f3sofo que escribe mucho sobre la vida de cuatro fil\u00f3sofas y menos sobre la filosofia de cuatro escritoras. Por ello mi expectativa inicial era encontrar el hilo conductor que vinculara las posiciones filos\u00f3ficas, pol\u00edticas y literarias de esas cuatro grandes mujeres no fueron del todo satisfechas. Esa es quiza, para mi, una de las debilidades del libro: Lo biogr\u00e1fico parece estar por encima de lo filos\u00f3fico. Es evidente que no siempre dicha tarea hubiese sido coronada por el \u00e9xito, pero el t\u00edtulo del libro suena a promesa en esa direcci\u00f3n. Y de hecho Eilenberger hace algunas referencias cruzadas, que parecen m\u00e1s bien casuales. As\u00ed por ejemplo salta a la vista que la visi\u00f3n del \u201c<em>egoismo racional\u201d<\/em> en el \u201c<em>objetivismo<\/em>\u201d de la atea Rand en Nueva York, aparece diametralmente opuesta al \u201caltruismo\u201d religioso de Simone Weil en Marsella. Para mi gusto, la lucidez pol\u00edtica de Weil aparece un tanto opacada en la obra, que prioriza m\u00e1s una descripci\u00f3n un tanto exagerada del mesianismo, que de hecho era evidente en la vida de Weil. Al respecto el autor cita a Simone de Beauvoir, quien en su autobiograf\u00eda describi\u00f3 su \u00fanico encuentro con Weil de la siguiente manera: \u201c<em>La envidiaba porque ten\u00eda un coraz\u00f3n capaz de latir para todo el mundo. Un d\u00eda pude conocerla. No s\u00e9 c\u00f3mo entablamos conversaci\u00f3n; me explic\u00f3 en un tono cortante que una sola cosa contaba hoy en toda la Tierra: una revoluci\u00f3n que diera de comer a todo el mundo. De manera no menos perentoria le objet\u00e9 que el problema no es hacer felices a los hombres, sino encontrar un sentido a su existencia. Ella me mir\u00f3 fijamente. \u2018C\u00f3mo se nota que usted nunca ha pasado hambre\u2019. Este fue el final de nuestras relaciones\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Weil fue una militante pol\u00edtica en cada segundo de su vida. Luch\u00f3 al lado de los republicanos en la guerra civil espa\u00f1ola y fue miembro activo de la resistencia francesa. En su piso en Par\u00eds le di\u00f3 asilo pol\u00edtico a Leon Trotzky y su esposa Natalia Sedova, no sin evitar por ello tener fuertes discusiones pol\u00edticas que llegaron a exasperar al ruso. Weil era una convencida anti-estalinista y, a pesar de ser militante pol\u00edtica socialista no se mordi\u00f3 la lengua para criticar a los comunistas estalinistas tanto en Alemania como en Francia. Me parece que el libro pudo haber puesto m\u00e1s de relieve la militancia pol\u00edtica de Weil con su orientaci\u00f3n filos\u00f3fica, tal y como lo hace con Rand en su activismo pol\u00edtico contra Roosvelt en Nueva York. Era parte del <em>Zeitgeist<\/em> reflexionar sobre la relaci\u00f3n entre individuo y colectivo como categor\u00edas politol\u00f3gicas heredadas de la ilustraci\u00f3n. Al contrario de Rand, Weil nos muestra que se puede ser anti-estalinista sin convertirse por ello en una militante del capitalismo salvaje. Eilenberger llega a Rhodos, pero no salta debido quizas a que se esmera en mantener una distancia filos\u00f3fica con respecto a sus hero\u00ednas.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe, quiza alguna vez Hanna y de Beauvoir cruzaron el mismo sem\u00e1foro o frecuentaron el mismo caf\u00e9 sin tomar nota la una de la otra en Par\u00eds. De hecho lo que resalta en el libro, es una relativa indiferencia de Simone de Beauvoir, no solo en lo referente al destino de los refugiados, que de hecho no le era desconocido, sino incluso a la actitud frente al gobierno colaboracionista de Vichy. Simone de Beauvoir es sorprendida por los acontecimientos en un momento de su vida (ten\u00eda apenas 25 a\u00f1os de edad!), en el que para ella lo m\u00e1s importante era definirse como individuo que reconoc\u00eda su existencia m\u00e1s all\u00e1 de las conciencias de los otros. Es m\u00e1s bien el hecho de que, al contrario de Weil, desarrolla sus reflexiones filos\u00f3ficas sobre Hegel y Heidegger, para encontrar la relaci\u00f3n entre el espiritu universal y \u201cla esencia del <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Dasein\">Dasein<\/a><\/em> que reside en su existencia\u201d, si no entend\u00ed mal al autor. Leyendo Eilenberger uno tiene la impresi\u00f3n que de Beauvoir no toma nota de la situaci\u00f3n pol\u00edtica del momento, m\u00e1s que a traves de las cartas que le enviaba Sartre desde la carcel en Treveris, Alemania. No s\u00e9, quiza esto solo sea parte de mi lectura de las cosas o de la insistencia del autor sobre la vida bisexual de de Beauvoir. Insisto, no soy fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>La Hanna Arendt del a\u00f1o 1933, es decir a los 25 a\u00f1os de edad, se encuentra en un proceso de politizaci\u00f3n muy espec\u00edfico determinado por el contexto en el cual vive y trabaja. El lider sionista Kurt Blumenfeld le da la tarea de trabajar para una organisaci\u00f3n sionista realizando una investigaci\u00f3n sobre la historia del antisemitismo en Alemania. Una tarea altamente peligrosa en el a\u00f1o de ascenso de Hitler al poder. Su compromiso y actividad pol\u00edtica de ese tiempo era algo que no depend\u00eda de ella, como bien lo expone Eilenberger. Los procesos de politizaci\u00f3n y sensibilizaci\u00f3n de Hanna Arendt tienen lugar debido la presi\u00f3n ejercida sobre ella como jud\u00eda, por el surgimiento del r\u00e9gimen nazi. Dio protecci\u00f3n en su casa a perseguidos y refugiados jud\u00edos y comunistas y fue apresada por la Gestapo durante 8 d\u00edas. Eso determina su an\u00e1lisis de las posiciones de Rahel Varnhagen y, sobre todo la legendaria respuesta, que despu\u00e9s de largas reflexiones, le envia a sus gran maestro Karl Jaspers, quien le ped\u00eda comentarios sobre su publicaci\u00f3n \u201c<em>Max Weber la esencia alemana en el pensamiento pol\u00edtico, en la investigaci\u00f3n y la filosof\u00eda\u201d.<\/em> Arendt le responde de manera tard\u00eda. Tuvo luchas internas para elaborar su respuesta en una carta escrita el primero de enero de 1933: \u201cPara mi Alemania es la lengua materna, la filosof\u00eda y la poesia. Pero estoy obligada a tomar distancia, no puedo estar ni a favor, cuando leo la frase extraordinaria de Max Weber, \u201cpara refrescar a Alemania el har\u00eda el incluso un pacto con el mismo diablo\u201d. Definitivamente Arendt no ten\u00eda ning\u00fan motivo para para formular himnos de alabanza a la supuesta \u201cesencia alemana\u201d, descrita por Jaspers a destiempo.<\/p>\n<p>Como es bien sabido, Hanna Arendt fue amante de Martin Heidegger en sus tiempos de joven estudiante. Conoc\u00eda mejor que nadie el sistema filos\u00f3fico de Heidegger, cuyo pensamiento ejerci\u00f3 una fuerte influencia en su m\u00e9todo de an\u00e1lisis. Sin embargo, Hanna Arendt nunca renunci\u00f3 a su identidad jud\u00eda a pesar de no tener nexos religiosos. \u201c<em>Si te atacan como jud\u00edo, debes defenderte como jud\u00edo<\/em>\u201c, era su principio. Antes de emigrar a Francia hab\u00eda ya desarrollado una incesante investigaci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n jud\u00eda que hab\u00eda culminado con su ensayo \u201c<em>Aufkl\u00e4rung und Judenfrage<\/em>\u201d (<em>Ilustraci\u00f3n y cuesti\u00f3n jud\u00eda)<\/em>. No queda muy clara, en la obra, tampoco en Arendt la vinculaci\u00f3n entre su trabajo pol\u00edtico por el zionismo y la creaci\u00f3n de un Estado jud\u00edo y sus reflexiones filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>El libro de Eilenberger es una gran joya que me inspira a reflexionar sobre estas cuatro grandes mujeres. Lo m\u00e1s valioso es el intento de Eilenberger de ponerlas juntas como sujetos hist\u00f3ricos en una \u00e9poca decisiva en la historia de la humanidad bajo un categoria filos\u00f3fica que las identifica: la libertad. Ese solo hecho no es \u201c<em>comida de pencos<\/em>\u201d como dir\u00eda un hondure\u00f1o en lenguaje popular. Para ser m\u00e1s exacto, resaltar que se trataba de tres mujeres que le dieron un refugio, sino a la filosof\u00eda, por lo menos a la libertad de la existencia individual, en momentos en que se veia amenazada por el colectivo, es uno de los grandes logros de esta obra que para muchos puede resultar un tanto ecl\u00e9ptica. El libro cierra con un cap\u00edtulo en el cual se resume la obra de las tres fil\u00f3sofas en la post guerra. Tuve la impresi\u00f3n que ese cap\u00edtulo fue escrito un tanto a la carrera y por eso me resulta un tanto incompleto, lastimosamente. Hubiese sido interesante por ejemplo, contrastar la producci\u00f3n de Hannah Arendt sobre el existencialismo con la evoluci\u00f3n de dicho pensamiento en de Beauvoir. Creo que precisamente para los que no conocemos al detalle la herencia de estas fil\u00f3sofas, hubiese sido importante hacer, no tanto una hexegesis, sino m\u00e1s bien un balance hist\u00f3rico m\u00e1s elaborado de lo que vino despu\u00e9s, colocandolas quiza de manera mas reluciente a la luz de la herencia de su obra.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fuego de la libertad \u00a9 Pedro Moraz\u00e1n, Enero 2022 No cabe duda que el decenio comprendido entre los a\u00f1os 1933 y 1943 puede ser considerado como el per\u00edodo m\u00e1s oscuro de la modernidad. 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