{"id":1624,"date":"2009-10-19T10:30:00","date_gmt":"2009-10-19T10:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/morazan.org\/?p=1624"},"modified":"2022-11-23T11:50:39","modified_gmt":"2022-11-23T11:50:39","slug":"impacto-de-la-crisis-financiera-en-los-paises-en-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/morazan.org\/de\/impacto-de-la-crisis-financiera-en-los-paises-en-desarrollo\/","title":{"rendered":"Impacto de la crisis financiera en los pa\u00edses en desarrollo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1624\" class=\"elementor elementor-1624\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b8d1cd5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b8d1cd5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1678542\" data-id=\"1678542\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aaa3c1e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"aaa3c1e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1>El impacto de la crisis financiera en los pa\u00edses en desarrollo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/h1><p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1632\" src=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-300x200.jpg 300w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-768x513.jpg 768w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-1536x1025.jpg 1536w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2-18x12.jpg 18w, https:\/\/morazan.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/AltaVerapazNYTimes2.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p><p>\u00a9 Pedro Morazan, 2009<\/p><p>Muchas instituciones internacionales consideran dram\u00e1tico el impacto de la actual crisis financiera en los pa\u00edses en desarrollo. En los pa\u00edses emergentes ya se observa un fuerte descenso de la producci\u00f3n industrial de m\u00e1s del 30%. Los hechos hablan por s\u00ed mismos. Como consecuencia de la disminuci\u00f3n de los pedidos en los mercados internacionales, m\u00e1s de 20 millones de personas en China ya est\u00e1n sin trabajo, en India se han producido m\u00e1s de 200.000 despidos s\u00f3lo en la industria del diamante, en el Congo 300.000 despidos en la extracci\u00f3n de materias primas, y en Camboya m\u00e1s de 30.000 trabajadoras del sector textil est\u00e1n sin empleo. Seg\u00fan estimaciones de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), m\u00e1s de 51 millones de personas en todo el mundo perder\u00e1n su empleo en 2009. La p\u00e9rdida de empleo significa pobreza en muchos pa\u00edses. Para 2009, el Banco Mundial espera que m\u00e1s de 50 millones de personas se unan al ej\u00e9rcito de los pobres. Como consecuencia de la crisis alimentaria, otros 44 millones de personas se han convertido en v\u00edctimas de la malnutrici\u00f3n.<\/p><h2>El sistema financiero internacional<\/h2><p>La crisis financiera internacional es principalmente una crisis de cr\u00e9dito y, por tanto, una crisis del sistema bancario internacional. Los bancos de los pa\u00edses emergentes y en desarrollo, con algunas excepciones (Hong Kong y Singapur), han admitido no participar en el comercio de derivados. En el \u00c1frica subsahariana, los bancos se abastecen principalmente de capital nacional o regional y no dependen tanto de los pr\u00e9stamos extranjeros para financiar sus operaciones. Sin embargo, el sistema financiero de estos pa\u00edses est\u00e1 vinculado a los mercados financieros internacionales como consecuencia de la liberalizaci\u00f3n de la cuenta de capital impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y, por tanto, se ve afectado de forma indirecta.<\/p><p>Las inversiones extranjeras directas, las inversiones de cartera y los pr\u00e9stamos para los pa\u00edses en desarrollo y emergentes est\u00e1n disminuyendo dr\u00e1sticamente como resultado de la recesi\u00f3n y los paquetes de rescate en los pa\u00edses industrializados. Los centros financieros de los pa\u00edses industrializados desv\u00edan literalmente el dinero del Sur para rescatar a los bancos. Seg\u00fan el Instituto de Finanzas Internacionales, las entradas de capital en los pa\u00edses en desarrollo cayeron un 50% en 2008 respecto al a\u00f1o anterior, hasta los 466.000 millones de d\u00f3lares. Para 2009 se espera un nuevo descenso de 300.000 millones de d\u00f3lares, hasta los 165.000 millones de d\u00f3lares. Algo m\u00e1s de la mitad se debe a la reducci\u00f3n de las entradas de dinero de los bancos privados en los pa\u00edses emergentes.<\/p><p>Seg\u00fan los c\u00e1lculos del Banco Mundial, las necesidades de financiaci\u00f3n de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo como consecuencia del agotamiento de las transferencias bancarias ascienden a 1,4 billones de d\u00f3lares. La consecuencia inmediata de esta gigantesca falta de recursos podr\u00eda ser el resurgimiento de una crisis de la deuda<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> 1.<\/p><p>Sin embargo, durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os, el \u00c1frica subsahariana ha disfrutado de fuertes entradas de capital en forma de inversiones extranjeras directas, inversiones de cartera y pr\u00e9stamos, que ahora est\u00e1n disminuyendo como consecuencia de la recesi\u00f3n en el mundo desarrollado. La mayor\u00eda de los bancos de los pa\u00edses de renta baja son propiedad de grandes bancos internacionales, lo que significa que las sucursales bancarias no disponen actualmente de recursos adicionales para satisfacer la creciente demanda de financiaci\u00f3n (FMI 2009, p. 12). La ralentizaci\u00f3n o la disminuci\u00f3n observada de las entradas de capital en \u00c1frica afectar\u00e1 a los mercados financieros de los pa\u00edses con una din\u00e1mica econ\u00f3mica recientemente fuerte, como Nigeria, Kenia y Sud\u00e1frica. Algunos pa\u00edses han utilizado las entradas de capital para financiar proyectos de infraestructura que ahora est\u00e1n inactivos. M\u00e1s de la mitad de los pa\u00edses en desarrollo, especialmente los de Am\u00e9rica Latina y Asia, se ver\u00e1n afectados por una disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n extranjera directa.<\/p><h2>El comercio exterior y los precios de las materias primas se desploman<\/h2><p>M\u00e1s del 70 % del comercio mundial se realiza entre los pa\u00edses ricos industrializados. Al mismo tiempo, los pa\u00edses en desarrollo son muy dependientes de la demanda de los pa\u00edses industrializados. El comercio Sur-Sur no representa m\u00e1s del 10 % del comercio mundial. Como resultado de la liberalizaci\u00f3n impuesta por las instituciones financieras internacionales, el comercio exterior se ha convertido en la principal fuente de crecimiento en la mayor\u00eda de los pa\u00edses en desarrollo desde 1991. La producci\u00f3n nacional se hundi\u00f3 en muchos lugares, y la exportaci\u00f3n de materias primas se convirti\u00f3 en la pieza central de la nueva estrategia del Banco Mundial. El papel de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo como proveedores de materias primas qued\u00f3 as\u00ed cimentado:<\/p><p>M\u00e1s del 70% de las exportaciones de los pa\u00edses en desarrollo son productos b\u00e1sicos o agr\u00edcolas. Las exportaciones de productos b\u00e1sicos son fuertemente proc\u00edclicas, es decir, cuando las econom\u00edas de los pa\u00edses industrializados y emergentes crecen, la demanda de productos b\u00e1sicos tambi\u00e9n crece. Pero ahora, como resultado de la recesi\u00f3n, la demanda de la mayor\u00eda de los productos b\u00e1sicos est\u00e1 disminuyendo en todos los pa\u00edses de la OCDE. Los precios de las principales exportaciones primarias, como el petr\u00f3leo, los minerales y los alimentos, han ca\u00eddo de forma muy brusca desde el inicio de la crisis financiera: Los precios del petr\u00f3leo en m\u00e1s del 70%, los productos minerales en m\u00e1s del 50% y los alimentos en m\u00e1s del 35% (FMI 2009a). En general, el \u00edndice de productos industriales cay\u00f3 de 270 a 150 puntos.<\/p><h2>Disminuyen las remesas de los trabajadores inmigrantes<\/h2><p>Muchos pa\u00edses dependen en gran medida de las remesas de los trabajadores que han emigrado a Estados Unidos, Jap\u00f3n y Europa. Entre 2000 y 2007, las remesas de los trabajadores inmigrantes se duplicaron con creces. Seg\u00fan el Banco Mundial, m\u00e1s de 200 millones de personas remitieron m\u00e1s de 283.000 millones de d\u00f3lares a sus pa\u00edses de origen en 2008 (v\u00e9ase el cuadro). Esto supone m\u00e1s del 1,8% del producto interior bruto (PIB) agregado de estos pa\u00edses. En algunos pa\u00edses africanos, las remesas superan entre siete y ocho veces el importe de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) y suelen ser una fuente de ingresos m\u00e1s fiable que la inversi\u00f3n extranjera o la ayuda al desarrollo.<\/p><p>En 2008, m\u00e1s de 20.000 millones de d\u00f3lares estadounidenses en remesas fluyeron s\u00f3lo hacia el \u00c1frica subsahariana. Sin embargo, en t\u00e9rminos de porcentaje del PIB, los mayores receptores son Tayikist\u00e1n (45%), Moldavia (38%), Tonga (35%), Lesoto (29%) y Honduras (25%). Otros destinos importantes de las remesas en \u00c1frica son Nigeria, Kenia, Sud\u00e1n, Senegal, Uganda y Sud\u00e1frica, que recibieron las mayores cantidades en t\u00e9rminos absolutos. En Am\u00e9rica Latina, m\u00e1s del 45% de las remesas de la regi\u00f3n se dirigieron a M\u00e9xico, Brasil y Colombia (BID 2009).<\/p><p>Las remesas han demostrado ser especialmente resistentes a las crisis e incluso de car\u00e1cter antic\u00edclico, creciendo m\u00e1s cuando el pa\u00eds receptor se ve afectado por una evoluci\u00f3n adversa o por choques externos. Sin embargo, la profundidad y la amplitud de la actual crisis financiera tendr\u00e1n un impacto negativo en las remesas, ya que el margen de maniobra financiera de los emigrantes laborales es muy reducido. Aunque las previsiones en este \u00e1mbito son todav\u00eda inciertas, dada la disminuci\u00f3n de los pedidos en las industrias que emplean a inmigrantes (por ejemplo, la industria de la construcci\u00f3n), los primeros signos negativos ya eran visibles a finales de 2008: las remesas ya mostraron una desaceleraci\u00f3n en el tercer trimestre de 2008 y el crecimiento disminuy\u00f3 en 2008 en comparaci\u00f3n con los a\u00f1os anteriores (v\u00e9ase el cuadro de la p\u00e1gina 13).<\/p><h2>Medidas y gesti\u00f3n de la crisis<\/h2><p>La posici\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo y emergentes ha quedado mucho m\u00e1s expuesta a las turbulencias de la econom\u00eda mundial como resultado de las reformas neoliberales de la d\u00e9cada de 1990, a pesar de todas las garant\u00edas de las instituciones financieras internacionales (v\u00e9ase Falk 2009). Esto es evidente no s\u00f3lo por las anteriores crisis de los precios de los alimentos y del petr\u00f3leo, sino especialmente ahora con la crisis de los sistemas financieros. La supuesta \u00abdesvinculaci\u00f3n\u00bb y protecci\u00f3n que se supon\u00eda que deb\u00edan aportar los reg\u00edmenes cambiarios liberalizados ha resultado ser un espejismo ante la crisis actual.<\/p><p>M\u00e1s de 30 pa\u00edses de renta baja dependientes de la exportaci\u00f3n de bienes primarios han experimentado dram\u00e1ticos problemas de refinanciaci\u00f3n desde 2008. Aqu\u00ed se puede ver que la fuerte liberalizaci\u00f3n comercial impuesta a estos pa\u00edses cuando se incorporaron a la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) y para cumplir con la condicionalidad del FMI y el Banco Mundial, junto con la rabiosa liberalizaci\u00f3n de su cuenta de capital, tambi\u00e9n exigida por el FMI y el Banco Mundial, llev\u00f3 a un deterioro de sus ratios de cambio. Ambos contribuyeron a la concentraci\u00f3n de la riqueza y la renta en los centros del capitalismo global y a la degradaci\u00f3n de estos pa\u00edses a proveedores de materias primas.<\/p><p>Seg\u00fan las estimaciones del FMI, las necesidades de financiaci\u00f3n de estos pa\u00edses ascender\u00e1n a m\u00e1s de 25.000 millones de d\u00f3lares s\u00f3lo en 2009 como consecuencia de la disminuci\u00f3n de los ingresos por exportaci\u00f3n. Estimaciones menos optimistas sit\u00faan la carga sobre los presupuestos p\u00fablicos de estos pa\u00edses en m\u00e1s de 150.000 millones de d\u00f3lares. Estas son las consecuencias de una crisis que se origin\u00f3 en los centros del neoliberalismo en Nueva York, Londres y Frankfurt. Seg\u00fan las estimaciones del Banco Mundial, las necesidades de financiaci\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo s\u00f3lo para 2009 se sit\u00faan entre los 270.000 y los 700.000 millones de d\u00f3lares, dependiendo de la gravedad de la crisis y del tipo de contramedidas adoptadas (Banco Mundial 2009).<\/p><p>B\u00e1sicamente, se trata de la destrucci\u00f3n directa de los activos nacionales de estos pa\u00edses como resultado de la crisis. Porque estas sumas deben obtenerse en \u00faltima instancia de las reservas de divisas que han acumulado a expensas de sus propios esfuerzos de desarrollo para servir a la cuenta de capital liberalizada.<\/p><p>Los d\u00e9ficits de la cuenta de capital resultantes tienen que ser financiados por una mayor deuda. El impacto en la cuenta de capital se cifra en 165.000 millones de d\u00f3lares en las previsiones optimistas (FMI 2009a). M\u00e1s de 30 pa\u00edses s\u00f3lo podr\u00e1n gestionar las consecuencias inmediatas de la crisis con financiaci\u00f3n externa. La deuda externa tambi\u00e9n se ver\u00e1 agravada por el hecho de que la inversi\u00f3n extranjera directa se reducir\u00e1 dr\u00e1sticamente. El aumento de las necesidades de financiaci\u00f3n dar\u00e1 lugar a nuevos pr\u00e9stamos, en parte de nuevos acreedores cuyo comportamiento es dif\u00edcil de predecir en caso de nuevas crisis de deuda. Las pasadas crisis financieras de Am\u00e9rica Latina y Asia dejaron a los pa\u00edses emergentes y en desarrollo con pocas alternativas. Adem\u00e1s, la \u00fanica manera de que los pa\u00edses en desarrollo se protejan de los choques externos y mantengan un tipo de cambio estable es mantener sus monedas infravaloradas. Pero cuando las monedas nacionales se deval\u00faan, esto tambi\u00e9n aumenta la deuda externa, ya que se toma prestada en monedas fuertes.<\/p><p>El Estado est\u00e1 sometido a una fuerte presi\u00f3n en estos pa\u00edses. El aumento del desempleo y la pobreza, junto con la disminuci\u00f3n de los ingresos, lo debilitan a\u00fan m\u00e1s. Sin embargo, los programas de ayuda de emergencia para personas en situaci\u00f3n de hambre no pueden llegar a tiempo a los m\u00e1s pobres sin la ayuda del gobierno. En esta situaci\u00f3n, resulta extra\u00f1o que los pol\u00edticos de los pa\u00edses responsables de esta crisis se opongan obstinadamente a la ayuda presupuestaria p\u00fablica para financiar programas de lucha contra la pobreza en los pa\u00edses en desarrollo. Y esto en un momento en que hasta el FMI predica lo que ha castigado a estos pa\u00edses durante a\u00f1os: \u00abLos programas de transferencia que benefician sobre todo a los m\u00e1s pobres suelen tener el efecto de impulsar m\u00e1s la demanda agregada, ya que tienen una mayor propensi\u00f3n al consumo.\u00bb (FMI 2009a, traducci\u00f3n propia).<\/p><h2>El fin del neoliberalismo<\/h2><p>La crisis financiera se convierte as\u00ed tambi\u00e9n en una crisis sist\u00e9mica que anuncia el fin de un paradigma en la teor\u00eda y la pol\u00edtica econ\u00f3mica, a saber, el paradigma del neoliberalismo. Para los pa\u00edses de bajos ingresos, esto significa en t\u00e9rminos concretos el ajuste de cuentas con el \u00abConsenso de Washington\u00bb: durante d\u00e9cadas, el FMI y el Banco Mundial, junto con los gobiernos de los EE.UU. y otros pa\u00edses industrializados l\u00edderes, impulsaron la liberalizaci\u00f3n de la cuenta de capital, la autonom\u00eda absoluta del banco central y, por tanto, de la pol\u00edtica monetaria, la liberalizaci\u00f3n incondicional del comercio exterior y la obligaci\u00f3n de seguir una pol\u00edtica de estabilidad macroecon\u00f3mica proc\u00edclica y restrictiva. Impusieron sus ideas macroecon\u00f3micas, conocidas como el Consenso de Washington, a los pa\u00edses en desarrollo y emergentes, imponiendo condiciones para la concesi\u00f3n de pr\u00e9stamos o el alivio de la deuda.<\/p><p>Este consenso ha retrocedido en los \u00faltimos a\u00f1os como consecuencia de las recurrentes crisis financieras en los pa\u00edses emergentes (M\u00e9xico, 1994, Rusia 1995, Asia 1997, Brasil 1998, Argentina 2000, Turqu\u00eda 2001). Sin embargo, no todos sus componentes principales han sido cuestionados.<\/p><h2>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/h2><p>Los pa\u00edses de renta baja se encuentran en una situaci\u00f3n de emergencia como consecuencia de la crisis provocada por los pa\u00edses ricos industrializados. Adem\u00e1s, las reformas impuestas en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han aumentado su vulnerabilidad a los choques externos. La b\u00fasqueda de soluciones implica una serie de enfoques diversos, a corto y largo plazo, que deben transformar el sistema desde distintos \u00e1ngulos:<\/p><ul><li>Para combatir la crisis de forma inmediata, hay que elaborar un paquete financiero global para estimular la econom\u00eda de los pa\u00edses en desarrollo. Hasta ahora, el gobierno alem\u00e1n s\u00f3lo ha aportado 100 millones de euros para proyectos de infraestructura del Banco Mundial con su Paquete de Est\u00edmulo Econ\u00f3mico II. Eso es demasiado poco. Adem\u00e1s, ser\u00eda importante que ese paquete financiero no contribuyera a una nueva crisis de la deuda de los pa\u00edses afectados.<\/li><li>Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a y Alemania, en particular, tienen el reto de acabar con los para\u00edsos fiscales para frenar la fuga de capitales de los pa\u00edses en desarrollo. Se necesitan reformas integrales en los pa\u00edses ricos industrializados para poner fin a todos los trucos utilizados por los abogados, los asesores fiscales y sus clientes para obtener ventajas de los para\u00edsos fiscales. Deben adoptarse de forma vinculante. Sobre todo, los pa\u00edses en desarrollo deben recibir m\u00e1s apoyo en la lucha contra la evasi\u00f3n fiscal y la corrupci\u00f3n. S\u00f3lo podr\u00e1n beneficiarse de las medidas contra los para\u00edsos fiscales si se decide que la informaci\u00f3n se intercambie autom\u00e1ticamente -y no s\u00f3lo por sospechas concretas- entre todas las autoridades fiscales nacionales (v\u00e9ase el art\u00edculo de Nicola Liebert).<\/li><li>Un requisito previo para ello es tambi\u00e9n una cooperaci\u00f3n m\u00e1s estrecha entre los gobiernos, no s\u00f3lo para evitar la evasi\u00f3n fiscal y el abuso de los precios de transferencia, sino tambi\u00e9n para definir corredores de tipos impositivos para el impuesto de sociedades, as\u00ed como para adoptar nuevas formas de imposici\u00f3n internacional (especialmente la imposici\u00f3n de las transacciones monetarias) que podr\u00edan movilizar importantes recursos.<\/li><li>Es especialmente importante una mayor participaci\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo en los organismos reguladores que se creen. Esto afecta a los foros de estabilizaci\u00f3n financiera, pero tambi\u00e9n a los organismos encargados de definir las normas.<\/li><li>La inversi\u00f3n y el cr\u00e9dito son un pilar del desarrollo. En el pasado, la propiedad estatal de los bancos, tal y como se practica, por ejemplo, a trav\u00e9s de los bancos de desarrollo de propiedad estatal, se fue alejando cada vez m\u00e1s de acuerdo con el Consenso de Washington. La propiedad estatal, se argument\u00f3, inhibe el desarrollo del sector financiero y frena el crecimiento. Sin embargo, los sistemas financieros de los pa\u00edses en desarrollo necesitan el control del Estado para poder dirigir las inversiones y los cr\u00e9ditos de forma significativa. Los pa\u00edses en desarrollo deben poder elegir la mejor alternativa para su desarrollo sostenible entre un men\u00fa de opciones.<\/li><li>Dado que la amenaza de una nueva crisis de la deuda se ha vuelto mucho m\u00e1s probable con la crisis financiera, el establecimiento de una arquitectura completamente nueva para la gesti\u00f3n de la deuda sigue siendo de actualidad en este contexto. Las relaciones y el equilibrio de poder entre acreedores y deudores deben ser m\u00e1s transparentes y equitativos. La exigencia de un procedimiento de arbitraje justo y transparente, basado en los principios de los procedimientos de insolvencia de los Estados nacionales, tal y como ha reclamado la sociedad civil durante muchos a\u00f1os, debe llevarse a cabo urgentemente. En el marco de este procedimiento, la definici\u00f3n de la sostenibilidad de la deuda ya no debe servir principalmente al inter\u00e9s de los acreedores, sino que debe estar determinada por el objetivo del desarrollo humano.<\/li><li>Desde el colapso del sistema de Bretton Woods en 1973, las inestabilidades monetarias en las relaciones entre el d\u00f3lar estadounidense, el euro y el yen siguen siendo una de las principales causas de expropiaci\u00f3n de la riqueza nacional de los pa\u00edses en desarrollo. Un r\u00e9gimen cambiario multilateral es la \u00fanica soluci\u00f3n para proteger a los pa\u00edses en desarrollo de los choques externos del comercio mundial y de la especulaci\u00f3n monetaria de las grandes divisas.<\/li><\/ul><p>A la vista de la experiencia pasada, se impone una extrema cautela, incluso escepticismo, cuando el FMI reaparece como gestor supremo de la crisis. En el pasado, fue el principal responsable de la introducci\u00f3n del neoliberalismo en los pa\u00edses en desarrollo. Su papel poco glorioso y contraproducente en la gesti\u00f3n de la crisis asi\u00e1tica y su propagaci\u00f3n a otras econom\u00edas emergentes a finales de la d\u00e9cada de 1990 tambi\u00e9n deber\u00eda ser una advertencia. El FMI deber\u00eda reconocer en primer lugar su parte de responsabilidad en la creaci\u00f3n de esta crisis con sus posteriores consecuencias. Si el FMI no est\u00e1 dispuesto a buscar una soluci\u00f3n a la crisis que rompa con el viejo paradigma del Consenso de Washington, no deber\u00eda ser el gestor de la crisis. En concreto, esto significa que la tan esperada democratizaci\u00f3n del FMI, as\u00ed como del Banco Mundial, debe llevarse a cabo finalmente. De lo contrario, deber\u00e1n surgir nuevas instituciones, con un liderazgo cuyo mandato principal sea hacer realidad el paradigma del desarrollo sostenible.<\/p><p>En el centro de la crisis actual est\u00e1 el conflicto entre el capital y el trabajo como factores de producci\u00f3n globalizados. El origen de la crisis est\u00e1 en la tremenda redistribuci\u00f3n de abajo hacia arriba y en el constante crecimiento de los rendimientos del capital financiero a costa del trabajo asalariado en todo el mundo. Esta l\u00f3gica -con pocas excepciones- no se detuvo en las fronteras nacionales. Determin\u00f3 y sigue determinando la l\u00f3gica del capital en Alemania y Estados Unidos, as\u00ed como en China y Brasil. La superaci\u00f3n de esta l\u00f3gica implica poner todo el sistema patas arriba y llevar a cabo una redistribuci\u00f3n de arriba a abajo, es decir, del capital al trabajo. Sin embargo, para que esto ocurra, hay que cambiar o introducir las reglas del juego a nivel nacional e internacional y crear nuevas instituciones de gobernanza global con legitimidad en el derecho internacional. Estas nuevas instituciones no deben cimentar la debilidad estructural de los pa\u00edses de bajos ingresos, sino que deben fijarse el objetivo absoluto de superar esta debilidad mediante un crecimiento amplio y ecol\u00f3gico.<\/p><p>La crisis debe aprovecharse como una oportunidad para superar de una vez por todas el paradigma neoliberal en los pa\u00edses en desarrollo. Hay que replantearse el papel de los bancos centrales en estos pa\u00edses. El crecimiento generalizado es indispensable para superar el hambre, para crear m\u00e1s justicia, pero tambi\u00e9n para garantizar la protecci\u00f3n de los recursos nacionales y sobre todo de la riqueza nacional.<\/p><p>S\u00f3lo cabe esperar que el redescubrimiento de la importancia de la demanda agregada contin\u00fae a largo plazo. Sin embargo, tambi\u00e9n hay que ser prudente en este caso: Los paquetes de est\u00edmulo econ\u00f3mico no deben seguir siendo un asunto puramente nacional. No se puede obligar a los pa\u00edses pobres a pagar la factura de una fiesta que tuvo lugar en otro lugar. Si bien estos pa\u00edses necesitan programas de refinanciaci\u00f3n inmediatos, \u00e9stos no deben restablecer el statu quo anterior a la crisis, sino que deben utilizarse para transformar la econom\u00eda y el sistema financiero de modo que sirvan principalmente para el crecimiento en favor de los pobres y el desarrollo sostenible.<\/p><p>En este sentido, la sociedad civil deber\u00eda seguir activamente el proceso en torno a la Comisi\u00f3n de la ONU presidida por el Premio Nobel de Econom\u00eda Joseph Stiglitz. Sus recomendaciones esbozan pasos importantes para resolver la crisis actual. No es aceptable que los pa\u00edses industrializados m\u00e1s poderosos, sobre todo Estados Unidos y la UE, sigan torpedeando una soluci\u00f3n multilateral a la crisis en el \u00e1mbito de la ONU.<\/p><p>Las medidas acordadas por el G20 en Londres a principios de abril pueden ser un primer paso en la direcci\u00f3n correcta, especialmente en lo que respecta a los instrumentos a corto plazo. Sin embargo, las decisiones sobre los cambios estructurales est\u00e1n muy lejos de las expectativas. Las medidas estructurales necesarias ser\u00edan cambios en los reg\u00edmenes cambiarios, en el papel del FMI y, especialmente, en la regulaci\u00f3n y el control multilateral de los mercados financieros internacionales.<\/p><p>La Comisi\u00f3n Stiglitz y la UNCTAD han presentado propuestas de mucho mayor alcance en este sentido. Entre ellas se encuentran los cambios estructurales en la gesti\u00f3n de la deuda internacional y las medidas coordinadas a nivel internacional para frenar los excesos del capital financiero. Todo esto, en \u00faltima instancia, s\u00f3lo es posible mediante un alejamiento radical del consenso de Washington. Las decisiones de Londres s\u00f3lo tendr\u00e1n un efecto positivo si se profundiza en ellas. Esta profundizaci\u00f3n debe basarse en un compromiso claro con un nuevo orden econ\u00f3mico que ponga a las personas, y no a los profesionales, en el centro de sus acciones.<\/p><p>\u00a0<\/p><h2>Literatur<\/h2><p>Falk, Rainer, 2008<strong>: <\/strong>Wie die Finanzkrise jetzt auch im S\u00fcden ankommt &#8230; und der IWF pl\u00f6tzlich wieder da ist. In: Informationsbrief Weltwirtschaft und Entwicklung, Oktober, Luxemburg.<\/p><p>IDB, 2009: Las remesas en tiempos de inestabilidad financiera. El impacto de la crisis financiera sobre las remesas a Am\u00e9rica Latina y el Caribe, Washington.<\/p><p>IIF, 2009<strong>: <\/strong>Capital Flows to Emerging Market Economies, January 27 2009, Washington.<\/p><p>IMF, 2009: Group of Twenty. Note by the Staff of the International Monetary Fund, Washington.<\/p><p>IMF, 2009a<strong>: <\/strong>The implications of the Global Financial Crisis for Low-Income Countries, Washington<\/p><p>KfW, 2009: Auswirkungen der Finanzkrise auf die Entwicklungsl\u00e4nder und Handlungsoptionen f\u00fcr die Entwicklungspolitik \u2013 \u00d6ffentliche Anh\u00f6rung im AWZ am 11.02.2009, Stellungnahme der KfW.<\/p><p>UN, 2009: The Commission of Experts on Reforms of the International Monetary and Financial System, Recommendations, Draft, New York.<\/p><p>UNCTAD, 2009: The Global Economic Crisis: Systemic Failures and Multilateral Remedies. Report by the UNCTAD Secretariat Task Force on Systemic Issues and Economic Cooperation, New York and Geneva.<\/p><p>World Bank, 2009: Swimming Against the Tide: How Developing Countries Are Coping with the Global Crisis, Washington.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La presente contribuci\u00f3n apareci\u00f3 en lengua alemana en mayo de 2009 en: DGB et al (2009): <a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwi6uNuIgOz6AhVNiP0HHbs9AWAQFnoECBIQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.dgb-bildungswerk.de%2Fsites%2Fdefault%2Ffiles%2Fmedia%2Fproduct%2Ffiles%2Ffreiwillig_in_die_krise.pdf&amp;usg=AOvVaw3n9HFutBCP8ZAgS4tjQd1n\">Freiwillig in die Krise \u2013 reguliert wieder heraus Die globale Finanzkrise und die Verantwortung von Unternehmen und Banken<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Das Institute of International Finance (IFF), die Lobbyorganisation der weltweit gr\u00f6\u00dften Finanzinstitutionen schreibt: \u201cPrivate sector borrowers have at least $100 billion of debt service for market-based borrowing falling due in the first half of 2009. At the current level of market access, borrowers seem able to issue not much more than half this total. Policy makers in both mature and emerging markets would be well advised to address this refinancing problem head on in the weeks and months ahead\u201d (IIF 2009).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El impacto de la crisis financiera en los pa\u00edses en desarrollo[1] \u00a9 Pedro Morazan, 2009 Muchas instituciones internacionales consideran dram\u00e1tico el impacto de la actual crisis financiera en los pa\u00edses en desarrollo. En los pa\u00edses emergentes ya se observa un fuerte descenso de la producci\u00f3n industrial de m\u00e1s del 30%. 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